martes, 18 de octubre de 2011

Este cuento se acabó

Sí. Todo termina en la vida y cuatro años, cuatro meses y cuatrocientos escritos después, elmaravillosomundodemiguel baja el telón de un teatrillo que, por más que este humilde junta letras se vaya habiéndose hartado de denunciar el bodrio, va a continuar porque, los actores siguen en el escenario, la obra sigue siendo rentable para la compañía y, el público, sigue asistiendo a la función con la misma pasividad de la primera representación. Aunque lo que le estén, están y, puedo asegurarlo, le vayan a echar sea siempre igual de infumable, igual de flojo, igual de malo.
Dijo José Ortega y Gasset que "lo que más vale del hombre es su capacidad de insatisfacción". El menda es un insatisfecho nato. Jamás me conformaré con nada que no sea lo que merezco y, muchísimo menos, con menos de lo que he pagado, en este caso, con impuestos.
La Castilleja de la Cuesta que merezco, que se merecen ver desde la gloria quienes nos precedieron y que merecen heredar, mis hijos por ejemplo, no es esta. No se parece ni de lejos.
Castilleja de la Cuesta tiene potencial para ser una localidad de referencia pero claro, para que eso suceda, no pueden gestionarla ni un jardinero que se dedica a asustar abuelos, ni una limpiadora acostumbrada a vivir del presupuesto público, ni toda una corte de estómagos agradecidos fracasados en la mayoría de sus profesiones anteriores (cuando las tenían que esa es otra), ni un comunista que dice a para hacer b, amante de las conspiraciones de taberna, con más peligro que un tiroteo en un ascensor y que solo buscaba meter la cabeza para vivir de la demagogia, que es el verdadero sello de su personalidad. Para que eso suceda, no la pueden gobernar los miembros y miembras de un partido que, mientras más lo han negado, más descompuesto estuvo y está por dentro. Y esto no lo digo gratuitamente y sin datos. Esto, si quieren comprobarlo con sus propios ojitos, lo dice un militante socialista en su propio blog (rincondeisidoro.blogspot.com), anónimamente faltaría más. Tampoco es plan señalarse y quedarse fuera de la rueda de los favores.
Para que eso suceda tendremos que buscar alternativas más serias y creíbles. En la bancada de la gaviota no las veo ahora mismo. Del odontólogo, estomatólogo, saca muelas, lo que prefieran, mejor no hablar. Su clac de expulsados trepadores de PSOE y PP, ya puede hacer el pino que no vamos a comprar lo que exponen en su escaparate. Por más independencia que quieran vender. Al tránsfuga le pasa como a la mona: que aunque se vista de seda.
Por mi parte, esté o no esté en este sitio virtual que, como sabrán, ha sido la principal preocupación de los políticos de la Villa últimamente... hasta el punto de inventarse pseudo imitadores con poco recorrido, menos idea y bastante limitados que, estaba cantado, se han estrellado porque no se puede hacer una bitácora, con la única pretensión de contrarrestar la opinión de un vecino. Esté o no esté -perdón por la reiteración- lo que no voy a hacer es abandonar la lucha. Hay otros medios y otras formas de continuar. Si los que amamos nuestras cosas no persistimos en la batalla, ¿qué va a suceder? ¿se la van a quedar por la mismísima cara? ¿no verdad? Les animo a acompañarme. Somos legión los que queremos cambio. Somos los guardianes de lo que queda de un pasado de esplendor. Somos la Castilleja auténtica.
Entre tanto me van a permitir que haga mutis. Me espera mucho trabajo, mucho estudio y mucho saber. Fue bonito ¡qué caray! mientras duró.
Que ustedes lo pasen bien. Lo merecen por aguantar a este pesado.

miércoles, 5 de octubre de 2011

La chica de la Vespa azul

Conocí a la chica de la Vespa azul cuando la moto ni siquiera había llegado. Fue hace más de cinco veranos. En aquellos instantes ni tenía ordenador ni idea de navegar por la red. No fue, sin embargo, hasta un año después cuando, instalados ya en nuestra casa de Tomares, internet y un portátil vinieron a nuestras existencias. Al principio no presté excesiva atención al asunto. Eran herramientas de trabajo de la persona a la que, incondicionalmente, amaba y amo. Gracias a ellas, compartíamos las tardes pues, desde el salón, podía trabajar y así, compaginábamos horarios. Conciliación lo llaman ahora.
Poco a poco fui familiarizándome con el aparato. Primero descubrí la prensa, luego el correo electrónico, por último, los blogs. Un mundo digital se abrió ante mis ojos. De este modo recuperé antiguas aficiones, desterradas tiempo atrás en parte, por culpa de un negocio que iba muy bien, al que estaba entregado y que -al menos eso creía- me satisfacía. La más importante de todas las que volvieron, fue escribir. Siempre había escrito y leído mucho. Hasta que, sin darme cuenta, lo había abandonado.
En la adolescencia mi sueño era ser periodista. Deportivo por más señas. Me acostaba escuchando a José María García primero y, posteriormente, a José Ramón de la Morena. Imaginaba que, alguna vez, desde esa caja con altavoz, le hablaría a la gente. Otras manos, cuando estaba frente al Marca, fantaseaba con firmar las crónicas del Tour. Cosas de zagal.
Cierta noche, la chica de la Vespa azul descubrió que, el enemigo del PC, tenía una página propia desde la que opinaba. Su sorpresa tornó en admiración. "La vida según un cateto de Castilleja de la Cuesta" soltó con orgullo. Servidor se lo quedó como explicación perfecta de que era elmaravillosomundodemiguel. La reina de mi corazón, pasó a ser lectora asidua. Su frase predilecta era "tú deberías estudiar Periodismo". Yo me encogía de hombros quizás porque pensaba que, la edad, había pasado.
Entonces llegó la crisis. Lo que era seguro pasó a ser dudoso. Lo que era dudoso, simplemente no era. Todo acabó. Tantos años de lucha se fueron al carajo. Un cambio de norma y, lo que era tuyo pues lo habías creado, mimado y alimentado, pasaba a ser, bien criado, de otro que, únicamente, estaba relacionado donde había que estarlo. Socialismo andaluz en estado puro. Me indigné. Luché por lo que era mío pero, quien lucha contra un gigante tiene que saber que, lo de David y Golliat, solo pasa una vez de cada mil. No estaba para mi y, a los treinta y muchos, tenía que volver a empezar.
La chica de la Vespa azul insistía y, su lluvia fina, comenzó a calar en mi pensamiento. Una buena mañana de Septiembre, me vi frente al mostrador de la Universidad. Un puñado de papeles, varias fotos y fotocopias varias. En pocos minutos estaba matriculado.
¡Vaya lío!
Hoy, metido de lleno en esta aventura, solo puedo dar gracias a Dios. Dicen que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Dicen que no hay mal que por bien no venga. Solo se que, es imposible que me toque la lotería: soy rico en lo que más vale. Tengo el gordo de Navidad, el Euromillones, el Cuponazo y la Primitiva juntos. Tengo a una mujer que me apoya en todo, que es todo Amor. Aunque nos amenace un infeliz por teléfono porque, lo que ha escrito este humilde junta letras, no sea de su agrado. Aunque nos arañen el coche con un sospechoso facha, una tarde de café en Castilleja de la Cuesta. Aunque nos insulten desde una moto con ella y mis hijos en el carro, al lado. La chica de la Vespa azul siempre creerá en mi, siempre me dirá que soy el mejor, siempre me dará su aliento incondicional, siempre se partirá la cara porque sea feliz, siempre tendrá la palabra justa y la expresión oportuna.
Por eso la quiero. Por eso tenía que decírselo aquí. Porque quiero que, este bucle de cuatro años, muera como nació. Con ella, Pilar, un regalo del cielo que prometo o juro, lo que prefieran, proteger y mimar, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, todos los segundos de mi día. Y, aún así, me quedaré corto porque se merece más.

sábado, 1 de octubre de 2011

La importancia de tener principios, luchar por ellos y no subastarlos bajo ningún concepto

Ni tengo una revista para que me haga la pelota, ni el respaldo de un gran partido político detrás, ni recibo un duro de las arcas públicas. No me debo a ningún interés ideológico, no tengo que obedecer ordenes y, si sirvo a alguien, es a mi propia conciencia. No he vetado a nadie. Me han insultado en esta, mi casa, traspasando los umbrales de lo que es crítica y, aunque tenía la posibilidad de ir a los juzgados e interponer la correspondiente denuncia, he preferido darle su minuto de gloria a los anónimos a sueldo y, con contundencia, despacharlos. Todo eso, recuerdo, sin ocupar cargo alguno, sin tener responsabilidad en lo que, durante tres decenios, ha acaecido, siendo solo, notario de una realidad que está ahí fuera, al alcance de la vista de quien quiera mirar desapasionadamente.
Mi único deseo, durante estos cuatro años largos de aventura cibernética, ha sido expresar mi opinión, la de un ciudadano comprometido, con la legitima aspiración de, gracias a la palabra, promover un cambio en la mentalidad de una población que, si ha llegado a estos niveles de degradación, ha sido por ser acomodaticia, conformista y cobarde, aparte de por la nula capacidad de una caterva de personajes que, desde donde se decide, han tomado, sistemáticamente, las peores decisiones posibles, pensando siempre en ellos y no en nosotros.
A diferencia de él (puesto que no da mi nombre aunque se refiera a mi, me dirigiré a esa persona, con el mismo sistema de alusiones veladas) me visto, como se visten los tíos y, si digo que voy a hacer algo lo hago y, máxime, cuando es justo y necesario. No me verán jamás cambiando de caballo en medio de una carrera, aunque se haya quedado cojo. No me verán amagando con apuntar hacia un lado y disparando al contrario. No se ponerme caretas, ni disimular, ni mentir, ni engañar. No creo en las estafas. No me han enseñado ni en casa, ni en esos cursillos para cortitos que dan en las ejecutivas provinciales.
Pero si tengo claras dos cosas:
Una. Que los malos, los que de verdad han jodido lo que, hace mucho, fue capital de una comarca, referente de todos los villorrios adyacentes (incluyendo este Tomares desde el que escribo) y envidia del Aljarafe, siguen sentados en las mismas butacas, con idénticos cargos, con la misma actitud y, lo que es innegable, es que este "indocumentado" "por mucha mala leche" que me vean, no ha sido el culpable. Por eso, no tengo necesidad de dar tantas explicaciones, ni de justificarme tanto. Sigo queriendo que esto gire, se regenere y evolucione. Él, no. Él -solo hay que abrir los ojos- quería subirse al tren (o a una farola como los buitres) y viajar en clase preferente, para comerse el menú de balde, leerse toda la prensa gratis y dormir la siesta en un butacón mullido.
Dos. Que ser oposición de la oposición es patético, tanto como tener, como competencia laboral, levantarse y salir corriendo a abrirle la puerta a uno que va a orinar, aunque de esto, me van a perdonar, no merece ni la pena que me ocupe. Hay ególatras que se retratan solos. Por muy licenciados que sean. Por mucha ciudad grande que habiten. Por mucha foto regia que exhiban.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

El Casti está que se sale

El Casti, nuestro viejo Casti, comanda con autoridad la Primera División, Andaluza claro está. Lo hace porque, como en el caso del Betis, Real y Balompié es, a día de hoy, el mejor de su grupo. Los de José Antonio Granja, puntito a puntito, se acercan a su objetivo real esta temporada y, con perdón, mientras no mejore la cuestión económica (entre otras), la próxima y la siguiente y las sucesivas: la permanencia.
Lo cierto es, que pese a que, a los castillejistas entre los que me cuento (no en vano soy el socio número 121), nos encantaría ver al Decano del fútbol local en Tercera, con la masa social que tiene, con las estructuras internas que lo sostienen, con la precariedad de sus instalaciones y con el escaso apoyo institucional que lo respalda, el ascenso no es que sea imposible pero, objetivamente hablando, no es aconsejable.
El Castilleja Club de Fútbol, como miembro selecto, de la sociedad de sociedades con más de cincuenta años de Historia en nuestra Villa, goza de una salud de hierro que, con ambiciones no bien calibradas, con pasos en falso, con saltos poco estudiados, podrían poner en peligro su pervivencia. Ejemplos cercanos, bien cercanos, tenemos que avalan esta teoría.
Y aquí, en mi humilde opinión de aficionado despegado del día a día, lo realmente necesario es, que la impagable labor que hace esta asociación, continúe hasta el fin de los tiempos. Porque, más allá de su vertiente deportiva, la casaca albiazul transmite valores que, difícilmente, pueden obtenerse en otros lugares: educación, esfuerzo, solidaridad, compañerismo, trabajo, disciplina... Valores que se regalan a cambio de nada, pues nada se exige a quienes se apuntan más que compromiso y seriedad.
Por eso, el verdadero trabajo de la tercera pata histórica de este pueblo, debe seguir siendo ese: ser una escuela de la vida consagrada a formar hombres de bien. Aunque nos quedemos con las ganas de ver, el escudo triangular de los del Camino del Solís, anunciado en los carteles de la Ciudad deportiva del Sevilla, del Estadio Guadalquivir o del Bahía Sur.
Eso sí, que le quiten lo bailado a nuestro equipo y a nuestra afición, que bien lo merecen.

martes, 27 de septiembre de 2011

Libre: la verdadera historia de la canción de Nino Bravo

La canción Libre de Nino Bravo habla del primer alemán que murió intentando atravesar el muro de Berlín. Peter Fechter, un obrero de la construcción de dieciocho años, intentó huir junto con un amigo y compañero de trabajo, Helmut Kulbeik. Tenían pensado esconderse en el taller de un carpintero, cerca del muro y, tras observar a los guardias de la frontera alejándose, saltar por una ventana hacia el llamado "corredor de la muerte", atravesarlo corriendo y saltar por el cerca del Checkpoint Charlie, a Berlín Oeste.
Hasta llegar ahí las cosas salieron bien pero, cuando se encontraban arriba, a punto ya de pasar al otro lado, los soldados les dieron el alto y, a continuación, dispararon. Helmut tuvo suerte. Peter resultó alcanzado por varios disparos en la pelvis, cayó hacia atrás y quedó tendido en el suelo en la "tierra de nadie", durante cincuenta angustiosos minutos, moribundo, desangrándose a la vista de todos y sin que hicieran nada.
Gritó pidiendo auxilio pero, los soldados soviéticos que le habían disparado, no se acercaron. Lo único que pudieron hacer los soldados americanos fue tirarle un botiquín que no le sirvió de ayuda pues, sus graves heridas internas le impedían moverse. Poco a poco fue perdiendo la consciencia. Durante casi una hora, los ciudadanos de ambos lados contemplaron impotentes su agonía, gritando a los soldados de los dos bandos para que le ayudasen mas, ambos ejércitos, tenían miedo de que los del otro les disparasen, como había pasado en ocasiones anteriores eso sí, ninguna tan perentoria como esta.
A las dos del mediodía, con cientos de testigos presentes, incluyendo periodistas en el lado occidental, los soldados del lado oriental, zona a la que pertenecía en realidad la parte neutra, se arrimaron y retiraron el cadáver con parsimonia quizás, para que el ejemplo de lo sucedido atemorizase a los posibles imitadores. Entre 1961 y 1989 murieron más de 260 personas intentando cruzar. Hubo protestas por esa primera muerte pero, lo peor del hecho fue, sin duda, la sensación de decepción de los habitantes del Berlín Oeste que, con estupor, comprobaron que sus amigos y familiares habían quedado presos y que, los americanos, en pleno auge de la Guerra fría, no harían nada para ayudarles. Fue un duro golpe para la esperanza de los berlineses.

TIENE CASI VEINTE AÑOS y ya está
cansado de soñar;
pero TRAS LA FRONTERA está su hogar,
su mundo y SU CIUDAD.

Piensa que LA ALAMBRADA sólo es
un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.

Libre,
como el sol cuando amanece yo soy libre,
como el mar.
Libre,
como el ave que escapó de su PRISIÓN
y puede al fin volar.
Libre,
como el viento que recoge MI LAMENTO Y
MI PESAR,
camino sin cesar,
detrás de la verdad,
Y SABRÉ LO QUE ES AL FIN
LA LIBERTAD.

Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción;
marchaba tan feliz que NO ESCUCHÓ
LA VOZ QUE LE LLAMÓ.
Y TENDIDO EN EL SUELO SE QUEDÓ,
SONRIENDO Y SIN HABLAR;
SOBRE SU PECHO, FLORES CARMESÍ
BROTABAN SIN CESAR.

La canción, escrita diez años después de los hechos, recoge una historia y unos fotos que dieron la vuelta al mundo. Aún hoy, son símbolo de la crueldad humana. En el lugar donde fue asesinado Peter Fechter, se levantó en 1990 un monumento. En 1997, dos antiguos soldados de la RDA fueron juzgados y admitieron su culpabilidad. Fueron condenados a un año de cárcel.
En el juicio, el forense, declaró que toda ayuda hubiese sido inútil pues, la gravedad de las heridas, le hubiese causado la muerte en cualquier caso.
Peter fue la primera víctima.
Chris Gueffroy, en 1989, la última. Tenía, precisamente, veinte años.

La Copa Davis y el PSOE

Contrasta el interés mostrado, entre quienes mandan en la Comunidad Valenciana y quienes lo hacen en la Junta de Andalucía, por la concesión de la final de la Copa Davis de Tenis. En el Levante español no tienen dudas. El evento es una magnífica ocasión para promocionar su ciudad y su región y, por eso, defienden su candidatura con todas las armas a su alcance. En el cortijo sureño, como las urbes que se postularon, primero para las semis (Córdoba) y ahora para el último round (Sevilla y, parece ser, Málaga), estaban gobernadas por el P.P. (y lo seguirán estando los próximos cuatro años), la apatía y la indiferencia son nota dominante.
En 2004, con motivo de la visita de Nadal, Moyá y compañía, los propios mandamases socialistas cifraron un impacto económico, en la capital hispalense, de 13,7 millones de euros con un coste de 1,35, gracias a la disputa de la -a posteriori- segunda Davis hispana. Un pelotazo ¡qué caray! Claro que, entonces, gobernaba Monteseirin y no Zoido. Los números de lo acontecido en el Coso de los califas, por cercanos, no me voy a molestar en señalarlos.
Si incidiré en unos detalles:
La Junta, dentro de su mastodóntica estructura, cuenta con una Empresa Pública para la Gestión del Turismo y del Deporte. Esta tiene consejero delegado, secretaría y dos direcciones generales, amen de ocho subdirecciones. Su misión es, según cuentan, "la comercialización de grandes eventos e infraestructuras deportivas a nivel internacional". Esto será el torneo de la galleta, versión raquetera. A su vez, existe un "Plan de Organización de Eventos Deportivos" conocido como Poeda, para "apoyar la organización de eventos deportivos, de ámbito nacional e internacional en Andalucía, a través del patrocinio de los mismos". El genio de Manacor, un referente mundial en lo suyo, no lo merecerá. Eso, descontado el hoy fenecido Andalucía Sports Bureau que, desde 2006, se encargaba de "lograr el aprovechamiento, de la organización de grandes eventos deportivos en Andalucía, no solo por los ingresos directos que reportan en las ciudades sede, sino también, porque suponen una importante dotación de infraestructura, una promoción turística en destino y un aumento de la práctica deportiva en la población". Que ochocientos millones de personas en el mundo, se vayan a poner delante de la caja tonta a mirar, no justificará el esfuerzo, no les vaya a dar por venir a todos a la vez y nos pongamos ricos.
Queda demostrado que, todo este entramado es útil, cuando a quien hay que favorecer es a uno de los suyos. En ese instante el taco gastado es imprescindible. La pasta que se pone no se tira, tiene retorno. El dinero está bien empleado porque, lo que se obtiene, es barato a cambio de lo que se saca de la caja. No hay despilfarro.
La realidad es que cansa ver como, lo público, se pone al servicio del interés de un partido político. Porque eso es lo que está pasando, vamos a hablar en plata. Con un sectarismo que tira para atrás. Con un mamoneo de padre y muy señor mío. Si no, que quieren que les diga, que salgan y den otra explicación.
Me temo que nos quedaremos con las ganas.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Una cita de Ayn Rand

En el magnífico Castilleja de la Cuesta, la verdad, del amigo... llamémosle Leónidas, aparece una cita, en el lateral derecho de su portada, de la escritora y filósofa Ayn Rand que, ciertamente, viene al caso porque, con gran veracidad, ejemplifica lo que está sucediendo en nuestra amada Villa.
Ayn Rand nació en San Petersburgo, el dos de Febrero de mil novecientos cinco. Falleció como norteamericana en Nueva York, el seis de Marzo de mil novecientos ochenta y dos. Fue famosa, fundamentalmente, por dos de sus libros: El Manantial y La rebelión de Atlas.
Desarrolló un sistema filosófico llamado objetivismo que, como entenderán, no vamos a exponer aquí. Si les diré que, Ayn, rechazaba el socialismo, el altruismo y la religión; que era fuertemente individualista y que tenía la convicción de que, los gobiernos, tienen una función legítima pero limitada. No era anarquista más bien, era liberal. Como apunte personal más destacado, habría que subrayar el hecho de que, en su propia persona, había padecido la Revolución de 1917, que había expropiado a su padre su negocio de farmacia, empeorando sus condiciones de vida y transformándola, en una gran detractora del comunismo.
Añado de mi cosecha. El menda ha estado dos veces en la antigua Unión Soviética. Una, con mi querido y tristemente fallecido amigo, Ángel Rejano, traductor de la lengua de los hijos de Putin, donde convivimos bastante con los ciudadanos moscovitas, cuyo parecer sobre la ideología que defiende Tomás Arias, era diáfano. Comunismo para el pueblo, capitalismo para sus mandamases. ¿Les suena?
Les dejo, sin más dilación, la cita para que analicen y reflexionen:
"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las Leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."

viernes, 23 de septiembre de 2011

Una liga de mierda

Por una vez y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con el Presidente de los del barrio de Nervión. Sí, la competición de fútbol española es una mierda. Muy grande, añado. Que en la cuarta jornada, ya no haya equipos capaces de seguir el ritmo del Real Betis Balompié, es preocupante. Ni Real Madrid, ni Barcelona, ni Valencia, ni Atlético de Madrid, los cuatro clubes con mayor presupuesto y con inversiones millonarias en fichajes. Ni Villarreal, ni Málaga, escuadras sostenidas gracias al apoyo económico de potentados, uno de la venta de bidés e inodoros, el otro, del negocio de las chilabas y los burkas. Ni ninguno de los otros contendientes que, perdónenme, no tengo ni idea cuales pueden ser pues, sus nombres, no salen en la güeb del Sevilla. Nadie, en las fechas que llevamos de calendario, nadie reitero, ha sido capaz de ganar la totalidad de los partidos disputados. Y eso, está claro, tiene que ser porque, en Heliópolis, está el mejor de los que juegan en la misma.
Así que, de ahora en adelante, vamos a hacer una cosita. A ver si, de esta guisa, le damos interés al asunto pues, a esta velocidad, igual en Diciembre nos tienen que dar el título, y con el, nos acercaremos a quien más tiene en esta ciudad, a la Duquesa de Alba. Propongo que, en lo sucesivo, visto el meneo que les hemos dado a nuestros contrincantes (me permito recordar que salimos a más de dos goles por choque), no se presenten los que tengan que jugar con los coronados por Su Majestad. Con eso, se ahorran el bochorno y el dinero del viaje, en las visitas al Benito Villamarín, y el gasto en taquillas, luces o seguridad, en campo propio.
O esto o le ponen más interés porque, la verdad, todos los años no vamos a empezar, vendiendo a nuestra principal figura, Emana. Ni vamos a regalar un par de golitos cada domingo. Ni, si me apuran, vamos a volver a conceder la ventaja de jugar con uno menos veinte minutitos.
Si quieren igualdad, tómenselo en serio y entrenen más.
¡Leñe! ¡Qué vamos a matar este deporte! ¡Qué la cosa tiene muy mala pinta! ¡Qué así no podemos seguir! ¡Que nos estamos cargando la Liga!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Internet y los partidos políticos de Castilleja de la Cuesta

Abrir un blog está tirado. Existen miles de sitios donde te asesoran y, plantillas, ni les cuento. El proceso es tan simple que, en un rato, se puede tener uno bien bonito colgado en la red. Sin costo económico encima.
El problema viene después. La verdadera complicación del asunto es darle contenido, actualizarlo o mantenerlo, como prefieran. Porque, ser bloguero, no es hacerse con un dominio y ponerlo chulo. Para ser bloguero se requiere constancia, dedicación e interés, mucho interés. Por lo que hace uno y por hacerlo llegar a la gente. Para ser bloguero es básico tener algo que decir y querer decirlo públicamente. Además -al menos es mi caso- no se gana nada. Es más, se pierde: tiempo, amigos a los que desagradan tus opiniones y, en este maravillosomundo, oportunidades y no solo para mi, si no para quienes me rodean. Hay que mirar mucho si compensa meterse en este lío o, simplemente, si interesa tocar determinados temas.
Yo (es raro que empiece así una frase) podría vivir estupendamente sin ocuparme de la política local. Cosecharía parabienes y recibiría halagos por mi manera de escribir. Sería, fíjense que les digo, admirado y reconocido, posiblemente, incluso por las instituciones principales. Viendo lo que, determinados cargos públicos, consideran cultura, es bastante probable que, con otra línea editorial, esta negra página fuese referente porque, lo que es seguro es, que conocimiento sobre la Castilleja de la Cuesta auténtica tengo. Capacidad para contarlo, a la vista está.
Si hiciese tal, ni sería fiel a mi educación, ni a los valores que me han inculcado. Para mi, ser de nuestro pueblo, es un orgullo y requiere, aunque muchos lo hayan cambiado por un triste plato de lentejas, compromiso para defenderlo. Porque nuestra idiosincracia la están atacando, creanlo. Con dinero de nuestros impuestos y cómplices paniaguados.
A los partidos de nuestra Villa, les ha venido muy bien el romanticismo de este junta letras. Y el de Christian Romero. Vista su incapacidad para proveerse de una plataforma en internet, desde la que difundir su mensaje. Vistas sus pocas ganas de trabajar. Vista la dureza facial de los personajes que, mayoritariamente, se sientan en las butacas del Salón de Plenos, no me queda otra que pensar así. Han pasado cuatro meses desde las Elecciones y, con solo pasarse por sus inactivas webs, uno puede constatar esta aseveración. No tienen ningún interés en contar nada pues, hasta dentro de cuatro años, no tienen por qué pensar en el ciudadano.
¡Se la sopla el habitante de este municipio!
Al P.S.O.E., al P.P., a I.U., al P.A. y al C.D.S que no pudo presentarse.
Al desvergonzado que, en los tiempos de campaña vivía en esta negra página, le tiene que entrar la risa floja pensando en el vaina de José Miguel Navarro. Curra tú, gilipollas, que el que se va a llevar el taco de las comisiones es el menda, se dirá. En las próximas, te cuento otra historieta y, después, que te den mucho por donde amargan los pepinos.
A los socialistas que pedían objetividad, que pedían respeto, que pedían un tratamiento de las noticias aséptico, se les ha olvidado pedir, si quiera, que les cuenten quien se ha muerto, en la bazofia pagada con taco del Ayuntamiento llamada Castilleja al mes, de la que nunca más se supo porque, en estos momentos, no hay escobas que vender. De sus medios digitales mejor no hablar. Meses se ha tirado, en portada de la página de sus cachorros, la foto de sus dirigentes en el Marengo. La oficial, está más parada que el gato de La carboná.
A los peperos que se les va a pedir. No hacen más que perder números y, con la que está cayendo ahí dentro, la preocupación más que informar, tiene que ser que no se sepa. Porque, a lo peor, acaba la legislatura de Concejal la gaviota del escudo. Vayan ustedes a saber.
Al dentista del magnífico currículum, al de las amistades importantes, al que te da la palabra y, a las pocas semanas, se justifica al no cumplirla, con argumentos pueriles que, lo que de verdad esconden, es un ego sobre dimensionado por tanta birra con el camarada de Mao, a ese, que llegó tarde a este patio, solo le diré que, aquí, anónimos no escriben y que, aunque lo niegue, se que le puede el morbo. Algunos comentarios son muy obvios.
Y a todos ustedes, que estas son las cositas que no hay que olvidar cuando llegue, que llegará, el momento de meter la papeletita en la urna dentro de muchas lunas. Si no quieren luz y taquígrafos es, por desgracia, porque algo esconden. Si nos tratan como idiotas es, concluyendo, porque los dejamos. Si nos hemos ido a la cola del Aljarafe, con perdón, no es por culpa suya. Es por culpa nuestra que nos dejamos engañar.

martes, 20 de septiembre de 2011

Mi colaboración para la revista de la Hermandad de la Calle Real

EN EL ADIÓS DE UN CHORREÓN LLAMADO JUAN ANTONIO VELOSO

Comencé a tratar a Juan Antonio Veloso muy tarde, tardísimo. Juan Antonio ya era sexagenario, estaba jubilado y tenía, como obligación principal, realizar los mandaos de su casa. Servidor coincidía con él, en la puerta del Colegio Luis Cernuda cuando lloviese, tronase, ventease o nevase ambos, íbamos a recoger nuestros niños. Veloso había sido conductor toda su vida y era una auténtica enciclopedia sobre carreteras, rutas, ventas y motores. La vieja escuela, a la que tan poca importancia concedemos y que tanto tiene que aportar.
Gracias a coincidir en el oficio, trabé amistad con un caballero que, por desgracia, partió hace poco y al que, durante todo este estío he recordado en cada café en El Hacho, en cada salida por el desvío de Santa Fe, en cada paso por La Malaha, en cada incorporación en el cruce de Otura. Porque, en concreto, me enseñó a ir a Motril que es, la plaza de la costa granadina donde llevo veraneando los últimos cinco años y es que, siguiendo sus consejos, ahorro veintiún kilómetros y media hora de viaje eso, sin hablar del combustible, obviamente. Como para no hacerle caso y no acordarme con cariño.
Lo que en principio fue una parada de camaradas de volante, devino con el tiempo en una tertulia donde Él, mi Padre y yo, nos lo pasábamos pipa haciéndonos rabiar cuando, indefectiblemente, tocábamos diversos temas. Veloso era muy castillejano, muy de El Faro, muy chorreón, muy de su familia y muy, muy mucho, de la patulea que era, como definía a la reunión de sus hijas y los amigos de estas; gente que sabe divertirse, que sabe disfrutar, que sabe vivir y que, en el viejo camionero, tenía un admirador, un confidente y un apoyo para lo que quisiesen organizar. Si hacía falta llevar en el coche dos ollas, las neveras del hielo o un jamón a una pará del camino, ahí estaba Veloso. Si había que hacer cruzar la carriola o un todo terreno por la Raya, Veloso acudía presto al rescate. Para Él no había nada mejor que hacer, que hacerle la existencia cómoda a quienes quería.
Juan Antonio Veloso Rueda -que así se llamaba- había sido Hermano Mayor de nuestra Hermandad, hacía unos cuantos años ya. No tengo recuerdos precisos de su mandato pero, por lo que tengo entendido, la seriedad con la que ostentó el cargo, le hizo acreedor del respeto unánime de todos los que sienten en celeste y, lejos de alejarse de la Iglesia y de la Casa Hermandad al término del mismo, siguió al pie de sus veneradas imágenes hasta el fin de sus días, dando ejemplo en el difícil tránsito de tener responsabilidad, a ser un número más. Era el primero en portar a Jesús del Gran Poder en el traslado. Era el más devoto de los nazarenos en la estación de penitencia, desde su bien ganada posición, en la Presidencia del paso de la Virgen. Era fanático del carro el Domingo de Resurrección, en la Vuelta... y todas esas cosas las hacía con discreción, con humildad, revistiéndolas de una naturalidad que no tenía que forzar porque, su estilo, era ese precisamente.
Tenía una categoría enorme e inimitable.
Tenía distinción desde la cuna. Tenía el sello y el porte de la Calle Real.
Paso el tiempo. Las vicisitudes de un negocio en constante evolución, me alejaron de esos ratitos. Veloso se puso malito y nos dio un primer susto del que supo salir. El corazón, me dijo una tarde que me lo crucé (caminando por prescripción facultativa), me ha dado un aviso. Quedamos en tomarnos un café o lo que fuese. El segundo se lo llevó junto a la Virgen niña dejándonos, sin un SEÑOR, escrito así, con mayúsculas, desde los mocasines a las gafas de cristales verdosos y a mi, con la cita anotada en la agenda. Ojalá desde el balcón de la gloria, sepa disculpar mi dejadez y no dude, el resto de la eternidad, que aquí abajo, en este rincón de mi maravillosomundo, el recuerdo que ha dejado perdurará y su memoria, la de hombre cabal, leal y honrado, tendrá siempre un protector que la defenderá con vehemencia.