sábado, 29 de diciembre de 2007

Inmaculada Concepción según Burgos, don Antonio

Si él supiera donde he leído su recuadro, ese que con tanto gusto escribe en ABC, se caía de la silla. ¡Navegando por el Nilo Antonio Burgos de mi alma!. Lo llevaba recortaito en la cartera y en uno de esos fantásticos atardeceres que la privilegiada terraza de cubierta del Antares nos regaló a unos cuantos enamorados -Trini, Juan, Carlos, Josefina cuanto os extraño- lo leí mientras avanzabamos entre palmerales. Fue en el inicio gozoso de este mes que caduca irremediablemente, antes de la Pureza, claro está y aunque, quizá, la mayoría de ustedes, ya lo conocen y lo han saboreado, letra a letra, verso a verso, no quiero dejar pasar la oportunidad de engrandecer este rincón del maravillosomundo con la inclusión de este escrito que hace honor a la Reina de todos los chorreones y a la inmensa pluma de quien lo parió. Hay días que se lo dan hecho a uno:

ROMANCE CHORREÓN PARA CASTILLEJA

Pues como por lo que saben tengo la máquina puesta, enchufada y calentita, bien cargada y bien dispuesta, igual que en el bar temprano conectan la cafetera para dar mil desayunos de tostadas con manteca, el mío largo de leche, que el mío cortado sea, y todo así en ese plan, que la máquina jumea jugando a las cuatro esquinas de la barra y las vienas...Pues como, por lo que saben, tengo que da gloria verla mi máquina de hacer versos, que es máquina tela buena, una máquina italiana, creo que marca Faema, aprovecho la collada y como si fuera a Huelva, cojo carretera y manta, y tiro por la Ese Treinta, y pasando el Patrocinio me voy para Castilleja, y dedico este romance a lo que allí se celebra. Que es lo mismo que en Sevilla mañana cuando amanezca ese cielo azul de seise de apariencia murillesca que nos proclama a la Virgen en su original Pureza.

(De cómo tengo la máquina de engrasada y predispuesta, de tanto darle al romance preparando lo que piensan, no creo que me protesten, no creo que pongan pegas, no creo que pidan hojas de reclamación y queja. Tras lo cual aviso a ustedes, y así nadie se mosquea, que no me pidan entradas, que de eso no tengo idea; que yo seré allí quien habla, no el tío de la reventa.)

¿Por dónde iba? Ya caigo: iba por La Pañoleta, por Carrefour y Gaviño, camino de Castilleja. Por el mismo caminito que por mayo las carretas llevan hacia la marisma con la hermandad trianera. Pues mañana a la Giralda le hace la competencia con su bandera celeste la gente castillejera. En la Giralda, ya saben, según tradición ondea cada Ocho de Diciembre blanca y celeste bandera, que a los vientos de Sevilla le reza el "Bendita seas", recordándonos el Dogma que un Papa en Roma dijera; recordando lo que aquí mucho antes defendieran la espada de un nazareno y coplas cuchufleteras contra Molina y los frailes que en Regina no quisieran aceptar libre de mancha, ¿que digo?, a la Macarena, a la Virgen de los Reyes o a la que en Triana es Reina, a la que está en San Gonzalo, la de Santa Genoveva, y sigan poniendo Vírgenes, toda la nómina entera. Que los frailes dominicos tenían de guasa tela, no oyendo lo que con coplas de seises con castañuelas hace una jartá de siglos decía Sevilla entera, y que resume una frase: "Bendita sea tu Pureza"... Y si les parece poco, "y eternamente lo sea".
En Sevilla, como digo, alzán pendón de bandera en lo alto la Giralda para que todos lo vean. Y no sabe el sevillano, y lo digo a boca llena, que pasando El Carambolo y Coca de la Piñera, y subiendo el caminito que nos lleva a Castilleja, una bandera más alta, más hermosa, más señera, le dice a los cuatro vientos estas verdades eternas. La bandera chorreona, azul Murillo y turquesa. Más alta que la Giralda, la calle Real entera es banderita celeste alzando al cielo a su Reina, pero bajándola antes, con honores de realeza, con Marcha Real, cohetes, y campanas que voltean, un bello descendimiento a la chorreona tierra, en besamanos solemne, que es como en la gloria verla.
Es la gloria de ese pueblo, donde el arte es que chorrea... Y el capote de Ruperto; de Bernardo, las preseas; bizcochadas de Cansinos; de Inés Rosales, obleas que llaman tortas de aceite del olivo de Minerva... Todo se da a la Purísima, todo se ofrece en ofrenda. La Inmaculada allí arriba, donde el Aljarafe empieza; donde se fueron los moros con su almazara y su alberca, que dejaron sus recuerdos en la viga de una hacienda... La Inmaculada en la calle donde Hernán Cortés volviera, harto de coles el hombre, hartito de tanta América, que más que la Nueva España le gustó la España Vieja del palacio que es ahora de las Madres Irlandesas, y donde antes los Duques de Montpensier decidieran mudarse allí con su Corte, que corría más marea que en la dalia de San Telmo cuando la calor aprieta.
La Inmaculada allí arriba, descendida hasta la tierra, Calle Real de la gracia de la regia Castilleja, Patrona celeste y blanca, envidia da a la bandera que lo alto la Giralda ondea con su Pureza. La de los tirabuzones, la del manto que le vuela, con su corona de plata, es cielo que descendiera chorreando de hermosura la historia de Castilleja. Que el mapa está equivocado. Mañana no es de la Cuesta. Les voy a decir su nombre de la manera correcta: Castilleja de Bajada Triunfal de la Pureza.

De repente la oscuridad

A los que leer las cosas de este maravillosomundo se les haya hecho un hábito les habrá extrañado. ¿Dónde se habrá metido este tío? se preguntarán. Lo cierto es que no he estado muy lejos. Unos ratos peleándome con el sufrido tráfico aljarafeño, otros, los más, con los detalles de una boda que, dicen y no seré yo quien les contradiga, ha estado espectacular como merecían nuestras familias, ya la Familia con mayúsculas; alguno más en Egipto, del que os escribiré con más detalle y, por desgracia, todos estos, acordándome de la madre que parió a los imbéciles que se entretienen en fastidiarnos el ordenador a los demás preñando de virus la red. No voy a entender en mi vida a los que hacen su leit motiv en ella hacer daño a lo ajeno. No voy a dejar de pensar que son unos degenerados y unos sinvergüenzas. Y no voy a cansarme de insultar a quienes piensan que son más inteligentes que la media por dedicar su tiempo a introducir peligrosas tachuelas en la carretera de los que usamos este gigantesco espacio para, simplemente, disfrutar. Habréis ganado esta particular batalla, pero es tan barato volver a estar presto para la guerra -sólo cuesta dinero- que si pensáis que a un cateto de Castilleja de la Cuesta que hace seis meses no sabía encender el ordenador, no tenía correo electrónico, no se había enterado de lo que era un blog y no tantas cosas que ahora sabe, lo vais a arrugar estáis apañados. Después de llover siempre escampa -Aljarafe de mi corazón cuanta sabiduría encierran tus dichos- y aquí estoy de nuevo. Más espabilado, más preparado e igual de crítico que siempre con lo que no me guste y de apasionado con lo que me enamore. A los que habéis estado esperándome, aquí está el menda. Volvió a hacerse la luz.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

En el dosmilcincuentaisiete...

- Abuelo, enséñame el álbum otra vez. ¡Enséñamelo!.

- Anda, ven aquí, vamos a verlo, no te cansas nunca, me recuerdas a tu bisabuelo.

- ¿A qué bisabuelo?.

- Tienes razón, más que a uno de ellos, me recuerdas a ambos. ¿Sabes una cosa? Tanto mi padre como el padre de tu abuela, eran dos grandes hombres. Tenaces, testarudos, trabajadores y muy constantes. Cuando enganchaban una cantinela no había manera de convencerlos. Tu madre también es así. Será porque pasó su infancia de casa en casa, fue muy disfrutada por todos y hasta su bisabuela que es tu tatarabuela tuvo la dicha de vivir sus gracietas y trastadas. ¡Que tiempos! Esta fotografía es del día de mi boda. Ahí los tienes a todos. Qué día más especial. Mira tu abuela que guapa iba.

-¿Y cómo se llamaban, abuelo?.

-Por parte de tu abuela. Este que va con el uniforme es tu bisabuelo Antonio Rivero. Era marino y muy sevillista. Este, era mi padre. Un tío de los de una vez, íntegro, bético, como todos nosotros, todo lo que soy se lo debo a él, se llamaba Miguel Navarro...Y estas dos son tus bisabuelas Maria de la Luz Barrera y Pilar Onorato, ¡qué grandes señoras! La de la mantilla era mi madre y se abrazan mientras sonríen. ¡Qué bien estuvimos!. ¿Sabes? Antes del casamiento el más nervioso era yo y entre ambas fueron capaces de calmarme porque tenían una habilidad especial para abrirte los ojos y hacerte comprender. ¡Cómo me acuerdo de las dos!.

-Abuelo, y...

-Deja, otro día seguimos. Vamos adentro, que va a empezar el partido y todos los días no juega el Betis la final de la Intercontinental.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Lo que hay que aguantar

Sucede que, a veces, las personas más cercanas son las que -no seré quien dude de la intención- más daño pueden llegar a hacerte: bien por un excesivo celo protector, bien por una dejadez alarmante. Sucede que, a veces, la actitud de esos allegados puede llegar a hacer un mal de consecuencias imprevisibles y sucede, también, que lo mismo esa enfermedad no presenta síntomas visibles a primera mirada porque el afectado es celoso de su intimidad o, porque no es, principalmente, el destinatario sino una víctima colateral.
En las relaciones interpersonales, es habitual que diferentes personalidades coexistan porque los caracteres se corresponden a tipos muy definidos. Un poné: quien se cree el centro de atención, quien pretende pasar de puntillas por la vida, los prepotentes, los humildes, los envidiosos, los vanidosos, los acomplejados... y así, un millón más. Todo carácter tiene un antagónico.
Colocar en el escaparate fastuoso que es la convivencia a todos los títeres y darles cuerda para que no se enreden es un trabajo de arquitectura divina. Los roces, las divergencias, son más humanos y, contra estos, sólo queda una solución, tomar medidas bien para que no se repitan bien para terminar con ellos, eso sí, estas tienen que ser válidas para todas las partes porque no son de recibo los agravios. En determinados casos, en el teatrillo del mundo, ciertos actores piensan que los nuevos tienen que pagar un peaje de servidumbre para ser aceptados, pidiéndoles mansedumbre y sumisión. Sucede -es mi caso- que hay quien es más remiso y entonces viene el lío pues comienza un duelo en el que cada parte defiende lo suyo. No es lícito pensar que todo vale. Hay ciertas reglas básicas que cuando se está tan preparado como algunos a sí mismos se consideran, hay que acatar y no es ético, ni honrado, ni decente pretender tomar como rehenes, para vencer, a terceras personas y usarlas como escudo protector para llegado el caso condicionar su papel en la obra que representamos todos como colectivo.
Por eso, aviso a navegantes, este personaje visto como bufón por algunas y, claramente, protagonista de este acto, no va a tener un pulso tembloroso de ahora en adelante. Se terminaron los preámbulos y si hay que morir matando -rico refranero el hispano- se hará porque como dijo el célebre Martín Fierro: Soy toro en mi rodeo y torazo en rodeo ajeno...y ya va bonito de tocarle los cojones a uno. ¿Comprendido?.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Que es aquello

Postrado en una cama, convaleciente de una enfermedad, aislado en el retiro tranquilo de lo que entonces no eran más que una minúscula colección de casas apiladas, unas junto a otras, para dar forma a una hilera de calles de las cuales, algunas iban a morir a una alegre plaza donde amanecía oliendo a aceite de calentitos, las más a una larga avenida que dividía en dos la población y, la totalidad, al olivar circundante, el Maestro, esperaba ansioso lo que algunos días atrás le había llamado la atención para, anochecida a anochecida, irsele metiendo en la sesera. Un soniquete, un estribillo, le tenía vivamente cautivado. Primero se concentró en conocer de donde procedían los ritmos, quienes eran los cantores y que instrumentos eran capaces de producir tan bella sinfonía. Reconocía, a lo lejos, las voces de un coro que, en la ensoñación de una fiebre que le atacaba con especial virulencia al atardecer, se le antojaba enormemente conjuntado. Había deducido que lo conformarían, exclusivamente, hombres y tenía la certeza de que las edades eran dispares por las diferentes tonalidades de las voces, la especial gravedad de algunas y la fina agudeza de otras.
Era todo cuanto tenía, eso y una curiosidad que no lo dejaba concentrarse en otra cosa que no fuera el reloj de cuco que, en la sala, le cantaba el lento discurrir de unas horas que sólo alegraban esos momentos, tan esperados, de un Noviembre que marchitaba las hojas de un desgastado almanaque. Decidió que de esa madrugada no pasaría y llamó a la sirvienta. La mandó primero arreglar su cuarto y arrimar, lo más posible, el catre a la ventana. Luego, tendría que ir a la misa de las siete con un único cometido: atraer a la calle llamada Convento, donde moraba, a esos gentiles puesto que, ella misma le había contado que de allí partía la comitiva. Todo se dispuso como ordenó y así se consumieron los gozosos instantes previos al primer encuentro, cara a cara, con una idea que en su alma de músico ya llevaba el bendito germen de lo que, posteriormente, terminó siendo. No serían ni las nueve cuando la luna, llena por más señas, puso luz a la fina blandura que caía sobre las cabezas de aquellos niños y padres. Tintinearon las metálicas chapas enhebradas en un alambre que la periciosa mano de aquel labriego movía con un estilo muy peculiar, una alpargata golpeó un cántaro, el triángulo sonó y aquel cante, castillejano por más saber, rompió la negrura que sólo un quinqué alumbraba desde una mesita de noche... "Que es aquello que tanto reluce en lo alto de un cerro que tan bello está". Así nació la célebre marcha Pasan los campanilleros, el regalo que todo un pueblo hizo a la Semana Santa sevillana y que el maestro Farfán tan bien supo llevar al pentagrama, durante su estancia en nuestra población. Un cante que en las noches de Otoño del mes de los muertos recorre las arterias de una vecindad, que no deja de asombrarse ante lo sencillo y armónico de una manera tan especial de rezar.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Blas Infante

Días atrás y, cito textualmente, "amparándose en el ejercicio de la libertad de expresión para opinar frente a particularismos etnicistas que imponen una ley de terror asfixiante" sucedió lo de siempre. Con la excusa de atacar a esos nacionalismos que -dicen- están desmembrando el Estado, rompieron la cuerda por el lado más débil. Con total impunidad y ese odio a lo que no entienden como suyo y que, por tanto, es digno de desprecio, porque no tiene prestigio y se lo quita al conjunto, porque no tiene clase, porque es, en garbanzos y chícharos, andaluz. Vidal-Quadras, omito su nombre porque lo que ha dicho no lo tiene tampoco, un casposo, un inútil, un gilipollas (si no lo escribo reviento), un Eurodiputado del Partido Popular, se descolgó y, no precisamente, de la cuerda donde lo haría a estas horas si lo hubiese dicho de Sabino Arana o de Tarradellas, afirmando que, Blas Infante, Padre de nuestra Patria , era "cretino, extremista, independentista, estrafalario, un personaje grotesco". Repitió durante dos semanas consecutivas la misma cantinela pese a ofrecérsele una salida airosa en forma de rectificación. Lo argumentó con anécdotas y glosó sus fracasos para ser Diputado. Se divirtió riéndose de nuestra inventada e imaginaria Historia, de esa burda manipulación. Claro, se comió que a este prohombre que era Notario (ahí es nada), le dieron el paseillo (si son, como yo, catetos, entenderán la expresión) unos coleguitas suyos de Falange en Agosto del 36... Y se quedó tan ancho. Así que, ahora, en ejercicio de mi libertad de expresión, de la mía, sólo te voy a decir una cosita. Breve, que no tengo todo el día para entretenerme con tipejos como tú, con chupasangres sin oficio conocido salvo vivir de esa cosa llamada política que sirve para recojer (más jerga de pueblo) a mentecatos: Blas Infante era un idealista, un señor que murió agarrado a una bandera que sentía como suya, a unos pensamientos integradores, a un sueño al que puso letra, música y hasta colores, pero, mira tú que diferencia más tonta, pensando que eramos parte de un todo llamado España (me permito recordar su Himno), fue esposo, padre, consuelo y justicia para los necesitados, honrado a carta cabal y, todo esto, arriesgando su patrimonio. A ver si dentro de setenta años pueden decir, para que se te entere la familia que te quede como tu has hecho con la de este ser humano, lo mismo de ti, espabilado.

domingo, 4 de noviembre de 2007

La bodega

Sigues ahí, muda testiga del correr de los años y las modas, del discurrir de la vida. Desde mil ochocientos cincuenta y cinco, desde antes que el negro asfalto todo lo tomara, desde días en que caballo y hombre eran -mítico centauro- uno solo. Poseedora de mil secretos, mil historias, mil vivencias, mil tertulias. Templo de las raciones pequeñas de chacina fresca, en esa vajilla de La Cartuja que es un papelón de estraza para la gente sencilla, que no corriente. Paraíso del bollo mordido a pellizcos. Tan frágil y tan fuerte, erguida en unos cuantos arcos, sujeta a unos nerviosos cimientos, mirando pasar el mundo en tu rinconcito de La Pañoleta mientras dentro, se asoleraban los vermús, la mistela, el mosto, esencia que se fue, dejando un poso de sentimientos encontrados, desde la admiración por ese saber envejecer, al odio por no ser capaz de sujetar esas maneras tan irrepetibles que ya murieron.
Ayer, mientras te contemplaba desde el curioso observatorio que es el volante de un autobús, te noté triste, ensimismada en unos negros temores, temblorosa y empequeñecida ante un oscuro presagio porque tu espalda, ya no la protege del crudo invierno mas que la nada, eres islote de lo viejo entre futuras construcciones nuevas. Y yo me pregunto si es el sino de los tiempos que lo que es clásico lo determinen en las concejalías de urbanismo, quien es nadie para matar el alma de pueblos y ciudades, donde va a parar la amenaza de muerte para lugares tan nuestros como la Bodega San Rafael.
Aún crujen las cascaras de avellana en el adoquín de tu suelo, aun chirría el gozne tenebroso de tu portalón cerrando, aún es pronto para llorar por tu partida, esa que -Dios quiera- no tengan que ver estos ojos que se comerá la bendita tierra de ese Aljarafe, que cuando terminen con él no lo va a conocer ni la madre que lo parió.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Halloween

No me gusta Halloween. No me gusta porque no soy americano, norteamericano para ser más preciso. No me gusta porque mi manera de entender el mundo y la vida, me indican que me meten, con calzador, una tradición que no tiene nada que ver con nosotros. No me gusta porque para ser más moderno no hay que perder las señas que nos hicieron, colectivamente hablando, ser lo que somos expresándonos en términos de identidad nacional. No me gusta porque, en esa fecha, había, hay, otra fiesta muchísimo más ibérica. No me gusta porque disfrazarse es más de febrero, más de Carnaval. No me gusta porque me parece ridículo. No me gusta porque noviembre, en mi subconsciente, es una escalera que sujeta a una enlutada dama que encala una tumba, mientras le cuenta a la lápida como le va la vida a los que quedaron fuera. No me gusta porque no es lo que nos enseñaron nuestros mayores con lágrimas a punto de caer por las mejillas. No me gusta porque no hay nada más respetuoso que llegar con un manojo de claveles a la puerta de un cementerio, ese mismo ramo que marchitará y volverá a brotar frente a una cara sin vida en una fotografía en blanco y negro, frente a un blanco mármol, frente a unas letras de acero, frente a un difunto que no se merece que en torno a su recuerdo se haya montado una mascarada.

martes, 30 de octubre de 2007

La realidad del tráfico en el Aljarafe

Fue la otra mañana, mientras iba en sentido contrario al atasco de las siete y lo que vi, me hizo caerme del santiaguino caballo blanco en el que andaba subido. Era una sucesión enorme de descerebrados egoístas, a uno por vehículo sin distinción de sexo, condición social o edad, que eran incapaces de perder el urbano hábito de llegar a aparcar a la puerta de su trabajo, con lo que, de repente, noté como sería inútil todo esfuerzo administrativo que no fuese acompañado por uno de cada individuo allí presente. De nada servirían ni las ampliaciones de las autovías, ni las futuras rondas de circunvalación, ni la creación de carriles específicos. No serían solución ni siquiera el metro, ni el teleférico, ni la recuperación de las viejas estaciones ferroviarias del anillo de cercanías porque no era, en su totalidad, un problema estructural. Era un problema de civismo y, estupefacto, atónito, perplejo si prefieren, comprendí que, mientras en la cabeza del personal no anide la idea de que la solución es el transporte público, dará lo mismo cualquier esfuerzo del gobernante que sea porque las cuentas son claras: cincuenta personas metidas en un autobús ocupan menos que cincuenta coches en fila.
Y es que somos muy cómodos y todo lo demás son milongas, pamplinas, cuentos de la buena pipa y mentiras socialmente bien vistas. La cuestión es diáfana: ¿Seguimos echándole la culpa al Alcalde de turno, al Presidente de la Junta de Andalucía o a quien mande en Madrid, rompeolas de todas las españas o nos decidimos a cambiar nuestro sino con una solución tan simple como barata y eficaz? Piensenlo la próxima vez que estén atascados y, por extensión, encabronados.

viernes, 26 de octubre de 2007

Querido Al:

Te escribo estas letras desde un rincón del maravillosomundo que, ni sale, ni saldrá jamás en ninguno de tus documentales. Lo hago desde el convencimiento, desde la certeza más absoluta, de que no vas a leer esta carta. Lo sé, a fin de cuentas quien soy yo para decirte que leas esto o lo otro. Tú sí puedes, tú eres nada más y nada menos que un ex-vicepresidente de los Estados Unidos, país que no quiso adherirse al Protocolo de Kyoto en tu mandato. Aún así, perdona que me dirija a ti, no todos los días se puede dirigir uno a un señor que ha ganado un Nobel y, total, como sólo ha costado cuarenta kilitos de las antiguas y añoradas pesetas que te pases por Sevilla, he pensado, lo mismo tengo algún derecho de pataleo porque, a fin de cuentas, los cien kilos de pelas que te vas a llevar por colarnos las treinta mil copias de tu peli, los pagan con una parte de mis impuestos.
Trabajo en el transporte y soy de un pueblo que no tiene término municipal sin construir, hemos cambiado huertas por chalets. Me ducho con el grifo abierto todo el rato y, cuando me afeito, unas veces tiro la cuchilla a la basura con los restos de la cena, otras la meto con los botes de la leche o con las latas de conserva y las más, tengo tal lío de colores y de cubos que, directamente, la dejo sobre el lavabo y que mi santa decida. Como este detalle me pasan otros más.
Castiga mi conciencia, por ejemplo, el hecho de que no hagan autobuses que anden con aceite de la freidora y, por eso, cada vez que reposto en la gasolinera mi surtidor y yo, nos miramos culpables cuando intercambiamos los euros por gas-oil, pensando si lo mismo, esa simple y cotidiana transacción supondrá que, en un mañana que está ahí, ni sus hijas ni las que quiera Dios vengan a mi vida, podrán bañarse en verano en ese Zahara que nos trae locos, jugar en ese parque que han hecho en el Pinar de la Juliana o, simplemente, respirar sin mascarilla de oxígeno. Vivo atormentado. Me siento culpable y, eso que yo, no tengo una fábrica dedicada a la producción de zinc como tú. Eso tiene que ser terrible y te dejará sin comer, créeme, te entiendo, a mi me pasaría.
Otra de las cosas que me tiene descompuesto es que vivo en un adosado que sustituyó lo que en tiempos era campo. Entre asfalto y enlosado, la única tierra que se alcanza a ver es la de los arriates y algún que otro tepe de césped que, como conocerás, es necesario regar a conciencia para que no se seque. Justo a mi espalda tengo un campo lleno de estos, convertido en club de golf. Me he enterado que te gusta jugar así que, pásate una tarde de estas y echamos unos hoyitos si me dejan entrar, claro, al ir contigo, o con alguno de esos tíos de corbata de nudo gordo que van a ir a escucharte hablar, o con esos políticos de verdad de la buena, magníficos, que te han traído a España (perdón, no sabía como llamar a esta tierra contaminada) para que nos ilustres precisamente, sobre lo problemática que es tener una mansión de novecientos metros cuadrados, con un recibo de electricidad de treinta mil dolares al año. Justo como son las VPO aquí.
Pero lo que me tiene en un sin vivir es no haber visto tu largometraje: Una verdad incómoda. Qué mala es la gente. Como lo critican. Creeran que el Oscar se lo dan a cualquier cosa. Fíjate si tendrá mérito que el pobre de Scorsese se ha pasado toda la vida currando en Hollywood para sólo empatarte... Y eso que de trece hipótesis sólo nueve están pendientes de demostración científica.
En fin, no te molesto más. Ven cuando quieras o cuando puedas (si esto dura) pero, un consejo, no se te olvide el protector solar que aquí el sol pica a mediodía y lo único que te faltaba era quemarte.

domingo, 14 de octubre de 2007

No te cases

No te cases, esa es la frase que más escucho cuando, en cualquier conversación, expreso que estoy en capilla. No te cases, asiente incluso algunas veces su esposa o esposo, si se encuentra presente. No te cases, la cantinela que me parece sorprendente porque viene de personas de diferentes condiciones, maneras de ser y de sentir, procedencias, sexo... Y tanto escuchar la dichosita frase, me hizo pensar: ¿Qué es lo que querrán advertirme que sucede después de recibir el Santo Sacramento?.
Pero para eso no hay una respuesta tan unánime como sentenciosa es la frase con la que te avisan y, no la hay, porque de lo que te intentan apartar es del mal más grande que, a su juicio, tiene la vida en pareja: la convivencia. Y mira tú por donde, eso es lo que menos nos preocupa a Pilar y a mi porque juntos, llevamos conviviendo, prácticamente, desde el bendito día que nos conocimos y, a estas alturas, ya sabemos bien lo que ambos somos, lo que nos gusta, si tenemos un mal día sólo con mirarnos a la cara, lo superfluo y lo importante de nuestros respectivos caracteres, por lo que llegado el instante del sí quiero no habrá lugar a engaños ni por su parte ni por la mía, será, en garbanzos y chícharos, la gozosa continuación de nuestra amada existencia, esa que ciertos días es aburrida y otros una noria de pura locura.
Ahora bien, de lo que nadie te quiere separar, quizás porque esa es la parte más amable de las bodas y en la que mejor se lo pasan incluso los más escépticos del matrimonio, es de la ceremonia en sí y de su posterior festejo. No he escuchado aún a nadie decirme, no lo celebres y (esto es sintomático de lo frívolo en que hemos convertido un día que es menos especial que negocio) me parece que esa era la frase que más tendría que hacernos reflexionar: en que se ha convertido este día para la pareja que se desposa.
Podemos empezar distinguiendo entre enlace civil o religioso. La cuestión no es baladí. Si decides que tus creencias son primordiales y que quieres ponerlas por delante en tu tabla de prioridades, prepárate. Cursos prematrimoniales eternos donde parejas como la tuya se someten al lavado de cerebro que te dejará apto para poder arrodillarte esa fecha junto al altar. Papeleo con curas que creen que, en la tierra, la justicia divina son ellos y que te hablan desde una superioridad tal que te sientes mala persona sólo por dudar entre tal o cual mandamiento o, simplemente, por querer poner determinada flor en la Iglesia que, por si te quedaba duda, es su casa y no la de todos los que creéis en Dios. Después viene elegir donde quieres servir el banquete y ahí, empequeñeces con unos precios que te hacen entender porque quien tiene la opción, vende en exclusiva su boda al medio de comunicación que quiera comprarla. Vestirse tampoco es barato precisamente. Alguien podría explicar por qué cuesta lo que cuesta un vestido de novia. Las fotos y el vídeo para que comentar... Y las invitaciones. Coches de época, presentes para los invitados, autobuses (sí, que ahora tienen la culpa los novios que se controle la tasa de alcoholemia en las carreteras), quienes son los invitados y como se sentaran, mil y un matices que no se te pueden escapar antes de merecerte esa luna de miel que es el colofón a tanta parafernalia.
Por eso, queridos amigos, no te cases no es la frase con la que podéis ahorrar sufrimiento a quienes ya han decidido que lo harán. La frase que puede suponer que se casen más o menos pendientes del euribor o es no lo celebres, se lo dice uno que lo tiene clarísimo.

viernes, 12 de octubre de 2007

Alfonsito

Allí donde se cruzan los caminos -que diría Sabina- de Castilleja de la Cuesta y Gines, allí donde con esfuerzo, cada mañana, una familia abre un portalón de metal, bicolor por más señas, justo en ese recóndito rincón del maravillosomundo, quizás porque así son los pequeños milagros que cada día suceden o quizás, porque el don que recibió ese lugareño tenía la denominación de origen del olor a aceite, pero no precisamente del aceite con que se hacen las tortas; allí, desde hace una vida, que no es poco, habita un ciudadano que se dedica, simple y llanamente, al oficio de mecánico o, eso cuenta él, que lo que los demás pensamos es cosa bien diferente y distinta. Le ha metido mano a las entrañas de los coches de medio pueblo -pequemos por defecto en esta ocasión- y no ha puesto todavía fabricante alguno carburador, bujías, embrague o motor que se le resista. Lo ha hecho y lo va a seguir haciendo porque, aunque ahora le haya alcanzado esa señora que desde que enganchó su primera llave inglesa le amenazaba y que, finalmente, lo ha metido en esa caja de herramientas que es, para genios como él, aún bien activos, la jubilación, a este señor lo parieron con su mono azul y con el deberían de amortajarlo. Ahora bien, si no lo amortajan con esa indumentaria, tampoco estaría mal que lo hiciesen vestido de época, con ese sombrerito de paja que gasta de vez en cuando, americana con chalequillo, pantalón bombacho y zapatos relucientes y si en vez de requiems tocan charlestones o ruje en su honor esa sinfonía de motores que tan bien sabe afinar, no nos vamos a extrañar porque, y ese es el mérito, es el mejor restaurador de vehículos antiguos de la mitad de España que elijan...y además los colecciona. Son sus otros hijos desde Ford a Citroen, BMW a Mercedes, Chevrolet a Cadillac, Fiat a Rolls, no ha habido modelo que rescatase de donde los demás sólo veíamos chatarra amontonada, no ha habido reto lo suficientemente difícil, no ha habido pieza que aunque no existiese no fuese capaz de poner en sus creaciones.
Por eso, es un ejemplo. Por eso, amen de por ser fiel a su público hasta el punto de no querer especular con un patrimonio que lleva mucho sudor entre grasa y tornillos, muchas horas quitadas a su vida particular, mucho desprendimiento y mucho amor a lo que se hacía y como a estas cosas no se les puede poner precio, él nunca lo hace. Su pago es pasear con su nieta en su biscuter, llevar a la hija del amigo del alma a la puerta de la Iglesia donde se despose, ir a esa concentración con su joya rodando por la carretera entre oles de admiración y miradas de envidia sana, repartir cariño entre sus conocidos pero sobre todas las cosas, su pago es el orgullo con el que la gente de un pueblo entero le reconoce cuando dice donde quiera que ve un coche de época, ese coche es de mi paisano Alfonso Cháves, Alfonsito.

domingo, 7 de octubre de 2007

Con ojos de extraterrestre

Les voy a proponer un juego de agudeza mental, un acertijo. Imaginen por unos instantes que hay vida extraterrestre y que esta es inteligente. Imaginen que con un telescopio observan desde su planeta. Ven la siguiente escena. Un animal peludo camina a cuatro patas tirando de una correa, defeca y, justo en ese instante, el animal que le sigue detrás anudado a la misma cadena, se agacha y recoje la caca. La pregunta que les quiero plantear es la siguiente: ¿Cual de los dos seres, en una escala, creen que les parecería superior?. El que va delante, ¿no?.
Les he contado esta idea, que no es mía, porque es curiosa la percepción que de las cosas se puede tener según desde el prisma que se miren, porque es positivo intentar ver las mismas con una posición más distante, sin prejuicios, de manera imparcial pero sobre todo, porque pienso que no hay verdades absolutas y, últimamente, observo que desde los elementos más potentes que tenemos para propagar pensamiento, ideas, progreso, evolución en suma, lo único que recibimos es polémica, disputa, violencia, enredo. Les he contado esto porque me da pena que no haya respeto por nada, porque pienso que esta no es la sociedad que imaginaron nuestros padres y por la que lucharon junto a nuestros abuelos. Les he contado esto porque, a veces, me da por pensar si no son otros animales los verdaderos seres superiores de la naturaleza. Les he contado esto porque, simple y llanamente, en garbanzos y chícharos, me parece una mierda enorme que ni morirse en paz pueda un muchacho de veintidós añitos haciendo lo que le gustaba, que para defender unas convicciones haya que pegarle fuego a la fotografía de un señor, que tengamos que ver expuestas las vergüenzas de determinadas parejas quieran o no. Les he contado esto porque si ellos pueden, amparados en la libertad de expresión, deberían de escuchar, aunque sea desde este humilde rincón del maravillosomundo y muy de vez en cuando, que hay un señor que cuando, porque no le quedan más cojones (con perdón), les ve, siente ganas de ser perro.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Paco y Starbucks

Dicen que antes los catetos -curioso término- íbamos a las ciudades o al médico o a comprar a El Corte Inglés y que, en torno a este acto mitad social mitad necesidad, había una auténtica liturgia que arrancaba con el instante en que te arreglabas en tu casa y que concluía con la parada obligatoria -en La Campana o en Las niñas en la Plaza de la Magdalena- para tomar café los mayores y los niños un batido o una leche merengada con pasteles. Dicen que los usos estaban generalizados para los diferentes habitantes de los pueblos de la periferia e incluso de provincias hermanas y, que podían reconocerse por su atuendo, los ayuntamientos en que censaban los diferentes adquirientes. Dicen que los autobuses eran, principalmente, el medio de locomoción que usaban para transportarse y, también, que si hacían esto era por la poca destreza que tenían quienes manejaban los llamados en castellano coloquial turismos. Dicen, en fin, que era fácil engañarlos, que alucinaban con los escaparates y que volvían cargados de bolsas, preferentemente al anochecer.
Parece ser que la situación comenzó a cambiar cuando, gracias Dios mio, el precio de la vivienda empezó a ser alto en la urbe y, los hijos de quienes juzgaban tan alegremente tal tipo de vida, empezaron a colonizar el mundo rural y a dotar de cierta dosis de estilo -perdón, me estoy riendo- a tan infaustos personajes. Comenzó entonces una frenética carrera por apagar campanas cuyos decibelios eran insoportables por las noches (el tráfico, como todos sabemos, se hace empujando los coches sus ocupantes con el motor parado en las metrópolis), por terminar con fiestas que, con pólvora, promovían la vigilia las vísperas gozosas, por promulgar normas que concienciaran a los moradores de la necesidad de tener un cierto orden estético en las fachadas del mal llamado caserío clásico -curiosamente lo más feo de nuestras edificaciones suele ser lo último construido- .Y, ahí, justo ahí, se nos desenroscó a todos la boina y empezamos, simple y llanamente, a ser personas y no animales, al rebufo de sus hijos, al contacto de gente criada en capitales. Aún el término es usado por habitantes de ciertos barrios en tono despectivo y, se lo dice uno, para nosotros más que un insulto es un orgullo, un sello de distinción, porque lo único no corrupto, no corrompido, puro, que queda en nuestra sociedad es lo cateto. Desgraciadamente, cada vez se está perdiendo más de la particular idiosincrasia de nuestro estilo. Nuestra gastronomía, nuestra manera de relacionarnos, nuestras costumbres. Cual plaga bíblica de langosta han ido ocupando corrales, campos de olivar, calles enteras y han ido haciendo más grande esa conurbación con la consiguiente pérdida de identidad. Nos han ido trayendo sus multinacionales, sus marcas, eso sí, sin traernos el verdadero progreso, las vías con las que se accede. Más hay una cosa que no vamos a consentir, no nos van a cambiar los gustos.
Vaya por delante que el hecho de sentirse cateto no tiene nada que ver con el sitio donde hayas visto la primera luz y, por esta causa, se puede sentir uno así sin ser nacido en villa o aldea. Un ejemplo: mi amigo Paco. Mi amigo Paco es malagueño y ha tenido la inmensa dicha de pasar por las prestigiosas bancas de la Universidad, ha viajado y eso te hace crecer como persona o , por lo menos te abre la mente. No es sospechoso, por tanto, de no tener preparación y de no haber rozado lo más selecto de nuestro maravillosomundo (aunque viendo lo que hace el estudio superior con la personalidad de algunos hay veces que uno piensa que mejor que no hubiesen puesto allí un pie ciertos individuos). Paco, me reitero, siente cateto y por eso ciertas cosas le parecen extrañísimas. Un poné, que en aras de una mal entendida modernidad te soplen por un café cuatro euros y pico a Paco, a mi, a mi señor Padre y hasta a la Virgen de Setefilla de Lora del Río nos parece un abuso (verás la que se va a liar como a algún parroquiano un poquitín más beato de la cuenta le de por leer aquí). Que encima te den el brebaje en un vaso de cartón, lo tengas que mover con un palito de plástico y levantarte por el azúcar, un chuleo. Pero que te digan que este líquido que sabe igual aquí que en Nueva Orleans, es mejor que el que te ponen en la cafetería de tu pueblo, en la de toda la vida, eso es pensar que tu no tienes criterio y que te tienen que resetear el cerebro para que aprendas lo que es bueno y lo que no...Y por ahí, no pasamos ni Paco ni yo. Catetos sí, a mucha honra, pero carajotes no, que quieren que les diga. No seré quien señale lo que te vendan en Starbucks como algo que no haya que probar (que yo lo he hecho) pero, a cuatro euros, de todas todas, me quedo con el de Abelardo que es más barato, igual de moderno, tiene mucha más calidad y, por encima de todas las cosas, es nuestro.

martes, 18 de septiembre de 2007

La gran estafa escandinava

A los que hablaron de un futuro mejor porque cierta multinacional, de origen escandinavo, instalaba una de sus macrotiendas en nuestra, repito, nuestra, de todos, no sólo de unos pocos, Castilleja de la Cuesta; a los que nos dijeron que ibamos a tener que atar los perros con longaniza, a los que pronosticaron que el paro se había terminado, a tantos y tantas vendeburras que juegan con la necesidad de la gente de este maravillosomundo, a esos politicuchos de poco pelo, grandes tragaderas, sonrisa falsa, aduladores de becerros de oro por venir, a esos, se les debería estar cayendo la cara de vergüenza. Pero no, no se les estará cayendo, peor aún, irán por ahí en sus todo terrenos, monovolumenes, bemeuves y audis varios, orgullosos y contentos. Que nos den las gracias, pensarán, hemos llevado el pueblo a la modernidad, hemos traído una galería comercial que es la envidia de todos los pueblos del Aljarafe, con su avenida de palmeras y todo, lo máximo Prii, que diría un castizo, y, en ella, hay comercios y los comercios necesitan personal y ese personal son puestos de trabajo y votos, añado, y, blanco y en botella, la leche, a quien van a votar ahora que están todos colocados, ¡bingo! a nosotros, los que somos más de aquí que nadie, los únicos que queremos a nuestros vecinos, los únicos, de verdad de la güena, que nos merecemos mandar, lo de gobernar mejor lo hablamos otra vida.

Pero no, el Ikea, el Zara, el Mango...Esos grandes depredadores de comercio tradicional, el cercano en el trato, amigo, en suma, les han salido ranas y, lejos de acabar con todos los males catetos y, al parecer, tercermundistas que nos impedían despegar de la mediocridad en la que nos instalaron los mismos que nos quieren sacar ahora, nos han añadido algunos nuevos como el perenne caos de tráfico... Y sin acabar con el paro.

Y digo yo, ¿es que no se podía haber gestionado esa bolsa de terreno para ocuparla con algo tan nuestro, tan generador de riqueza, tan querido y auténtico como la industria repostera?¿Es que no podíamos haber gestionado desde la altas, altísimas según quien se acerque, instancias municipales la formación de una denominación de origen?.

Miren Estepa, a ver quien duda que ahí se mueve dinero de verdad, del que revierte en el bolsillo del ciudadano. Miren Huevar con su plataforma logística de Mercadona... O mejor, no miren a ningún sitio y sigan pensando que somos los mejores der mundo que así nos va y sigan votando a estos que lo hacen muuuuuy bien pero, si lo hacen, no se quejen luego que donde más gente trabaja en el pueblo es en el Ayuntamiento donde, ya saben, la bolsa de empleo es pública y tal y tal.


sábado, 15 de septiembre de 2007

Consideraciones desde Motril

Dios tiene un plan universal para todos. A mi, en concreto, me dio dos hermanas y ningún hermano. ¿Por qué? Está claro, tenía pensado enviarme, con la bendita providencia, al mejor de los compañeros para toda la vida. Se que no es ni el más listo, ni el más guapo. Se que le acompañan defectos pero a mi me da igual. Tiene una virtud que le hace el más especial, es fiel, además de considerado, tiene buen fondo vaya. Es mi hermano Pepe.
Mi hermano Pepe tuvo la fortuna de encontrar pronto compañera para su caminar diario: Montse. Se conocieron cuando ambos tenían quince años y desde entonces no se han separado. Han sido muchas las dificultades que han tenido que superar pero todas han sido sorteadas con la ayuda de ese escudo protector que tienen las personas que se aman y, ellos se aman con locura.
Dios, repito, tiene un plan universal para todos y, por eso, las cosas no suceden porque sí. Hace algunas lunas, se presentaron en casa. No fue la visita acostumbrada, la visita de cortesía, la visita del café y tertulia. Esta vez, tenían noticia. Serán padres y querían comunicarnos lo que, entre nosotros, se había convertido en un pacto de honor. Ese retoño lo apadrinaremos Pilar y yo. Tamaño homenaje merecía un recuadro aquí, en este maravillosomundo que, a fuerza de querer hacer de todo el que se deje caer por estas letras, cada vez siento más mío y en el que cada vez me siento más feliz. Un mundo sencillo, de gente normal y corriente, de gente que tiene que trabajar duro para que le alcance donde otros están de salida, de gente con valores en esta sociedad que los pierde con la naturalidad con que caen las hojas de los árboles en Otoño. Un mundo donde se ve a los niños como cargas que te restan calidad de vida y no como ese futuro esplendoroso que serán. Un mundo que envejece sin remedio. A ese mundo vendrá un nuevo inquilino o inquilina quien sabe. Vendrá un vástago a una casa donde hay mucho de todo lo bueno, para que concretar, en la que siempre hay un hombro presto para que lo manches con tus lágrimas, un plato para comer o un sofá para echar la siesta. Una casa que estaba incompleta y que, ahora, tiene su tesoro, ese que será primo de una loca que lo busca en un vientre que siempre estuvo preparado para llevarlo y que, razones de una naturaleza a veces juguetona, hasta ahora no lo hace. Una casa donde viven tres familias, los Quirós, los Montero y la mezcla de ambos. Una casa donde hay tíos que se van a desvivir por el, o ella -dichosa guerra de géneros- y, donde no le van a faltar brazos amorosos, algunos desde ese huerto celestial que hay en la gloria y donde ya tiene un abuelo. Escribo esto mientras en Motril, ese remanso de paz que me atrae y me tiene atrapado, en una calle donde sólo suenan los ronquidos de cierto Práctico de Puerto, viejo lobo de mar varado a una costa preñada de buenas sensaciones, se ha detenido un coche con la radio a toda voz y, que curioso, canturrea Julio Iglesias La vida sigue igual. Así será.

sábado, 8 de septiembre de 2007

El nudo gordo

Varón blanco, nacido o residente en Sevilla, complexión variable, estatura y peso sin definir, cristiano no practicante, conservador moderado, políticamente correcto y poco dado a expresiones folclóricas, a no ser que el componente etílico le haga perder esas formas que tanto cuida y sin las que no es nadie, vestido de primeras y caras marcas, siempre presente en actos de crónica social, de vida de Hermandad, de caseta clásica y postinera, siempre de traje y este, invariablemente, gris, negro o azul y, como colofón, en el mejor de los casos, hecha a medida con las iniciales bordadas, con una corbata ni clara ni oscura, ni moderna ni antigua, una corbata con estilo, claro está y que cierra hasta el último botón, una camisa que abrocha con un nudo gordo, gordísimo, como su ego, el ego de sevillanito recalcitrante, el ego de una ciudad ombliguista y trasnochada, una ciudad donde no eres nadie si no eres así, una ciudad que se ha quedado parada mirando un reló que no avanza hacia el progreso porque nadie le da cuerda al impedirle el protocolo remangarse, una ciudad que me duele, porque es la mía, pero que ha sido adelantada porque mientras aquí estamos encantados de conocernos en otros lares no se conforman y quieren siempre más. Que pena de tanta preparación empleada en nada porque quienes la tienen prefieren abrazar al becerro de oro y subirse al carro de lo pre-establecido. Que pena de nudo gordo, el nudo gordo de una corbata que es soga de la que los demás, riendo divertidos, tiran mientras nos ahorcamos en un patíbulo, de ornamentada madera de caoba, eso sí.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Sobre la caja tonta

Nos toman por tontos, tiene que ser eso, porque si no no se entiende. ¿Qué quien? Las productoras y cadenas de televisión, sí, esos entes cuyo único fin es darnos entretenimiento entre anuncio y anuncio, entre intento de venta e intento de venta, porque para ellos, me reafirmo, no somos teleespectadores, gente que merece ver contenidos de calidad, no, sería pensar un uso coherente del medio más potente ideado jamás, no, me reitero, somos bolsillos deseosos de adquirir, carteras impulsivas, compradores sin más.

Por qué pienso esto. Vaya por delante que no soy un consumidor tenaz y persistente de TV pero, que quieren que les diga, tiene uno sus manías y una de ellas es comer con el aparatito encendido porque, el hecho es ese, el cien por cien de los hogares que conozco en este maravillosomundo, tienen la mesa de la sala frente al mismo, y esto hacía cuando sucedió...

Buscaba, entre canal y canal, programas de cocina, mi último vicio, un vicio didáctico convendrán conmigo y, sin avisar, en la Sexta, aparecieron ellos y ellas (no se me enfaden los aniquiladores del género neutro), los protagonistas de la serie SMS (otro día escribiré sobre como los anglicismos se nos han metido en la vida amenazando un idioma que es vehículo de comunicación común de dos continentes al menos), rozando, quien no la supera, la treintena; interpretando, seré condescendiente, personajes adolescentes. Sobre la idea en si lo mejor que se puede decir es que no es nueva, ni es original de aquí. Empezaron los americanos, que yo recuerde, con Sensación de vivir, luego la trajeron a España con Al salir de clase -estoy puesto, verán- y, me temo, pese al fracaso que les auguro y deseo, la copiará algún otro lumbrera más aunque a su espectador final no le interese lo más mínimo, creánme si les digo esto, trabajo con adolescentes. El caso es que me quede a verlos. Mucha minifalda, escotes de vértigo, modelos en vez de actrices, ni una fea objetiva (esta teoría prometo explicarla con más detenimiento) y en ellos, igual, pero en guaperochachitas de pelo despeinado de peluquería, vaqueros y camisetas desgastadas de Zara y cuantos estereotipos quieran poner.

Si entendemos por noticia que el amo muerde al perro aquí no hay noticia. Más de lo mismo. Como las otras veces, lo cotidiano: a uno lo meten en el talego, otro ha salido de un reformatorio, los demás quieren tener un grupo de pop, gerencian un bar donde se tiran horas con el mismo refresco y no lo cierran, el Instituto tiene taquillas como en la mili...

Y yo me pregunto, ¿por qué se empeñan en idiotizarnos? ¿es que no ven que eso no se lo cree nadie?¿tan faltos de imaginación andan?...O es que como a esa hora saben que nadie ve la caja tonta, llamésmola así aunque los tontos seamos, en este caso, nosotros por verla, ponen esta cosa para llenar espacio.

La ficción nacional, últimamente, destacaba por su frescura y las series habían conseguido enganchar al común de los mortales por su gracia e interés al recrear los temas que cualquiera podía vivir. California no es Andalucía. No copien más. No cuela. Nos interesa muy poquito lo que le pase al tal Brandon y a la tal Jennifer, aunque les cambien el nombre. No somos unos desmemoriados. Respeto.

domingo, 26 de agosto de 2007

El Morenito

Hay sucesos en este maravillosomundo que sólo pueden calificarse de extraordinarios o espectaculares. Sucesos que transcienden sus coordenadas originales espacio-temporales y si no se encuentra una explicación racional a los mismos terminan teniendo la catalogación de leyenda, mito o -es el caso que nos ocupa- milagro. Milagro, según el diccionario de la RAE, es un hecho sensible, superior al orden natural, debido al poder de Dios. Por tanto, un milagro, en garbanzos y chícharos, es lo que ha sucedido en cierto hospital de Bormujos con una señora de ochenta y siete años, que se dice pronto, llamada Carmen Navarro Cansino. Esta señora, de la que les he hablado en mi anterior escrito y que, por más señas, es abuela de este humilde juntaletras, sufrió, en su cerebro, entre el lunes y el sábado de la pasada semana, cinco, repito, cinco infartos. La situación no ha sido grave sino crítica hasta el punto que la medicina no podía hacer más por ella. Allí, física y espiritualmente, hemos estado todos los realmente importantes en su vida y las muestras de interés por su estado han sido constantes por parte de personas que, sin conocerla, han llegado a quererla gracias a testimonios directos. Ahora bien, el hecho que, a mi juicio, ha sido determinante en su recuperación sucedió el pasado domingo. Eramos conscientes por el repaso que, a su caminar, estábamos dando, de lo fervorosa y devota que era de El Morenito, como lo llama cariñosamente uno que tiene la inmensa fortuna de pasearlo por las calles de Castilleja de la Cuesta cuyo nombre es Miguel Rafael Llorente y a quien tengo la dicha de tener, no de amigo sino de hermano, en el sentido metafórico, claro está, del término... Y no estaba allí de manera presencial. Así que, se buscó una imagen y se colocó sobre su cabecero. A las pocas horas la consciencia volvió a su ser y el reestablecimiento a esta hora es cuasi pleno. Casualidad o no, el detalle es cierto y convenía no dejarlo pasar por alto en estos tiempos en que por ser anticlerical se niega la capacidad de las personas de sanar por medio de su propia Fé, esa que ella no perdió porque tiene a su icono, que siempre la acompaña y, de alguna manera, le trasladó que aún no era su día para postrarse ante Él. Por cierto, de todo esto tuve certidumbre cuando me enteré que unos ángeles del Grupo Joven chorreón habían bajado del Cielo a traerle un precioso ramo de flores. La nota, parece ser, la firmaba simplemente Jesús del Gran Poder, con domicilio en su Iglesia de la Calle Real.

viernes, 17 de agosto de 2007

La abuela

Porque puede que nunca te lo diga si no lo escribo y porque quiero que el maravillosomundo lo sepa, por eso Abuela, emocionado, me siento ante el teclado para, en unas cuantas líneas, decir lo importante que eres para mi. Quizás no esté tan brillante como en otras ocasiones, quizás no alcance con mi humilde prosa a explicar, a contar que más que una Abuela, fuiste, eres y serás mi segunda Madre. Se que es la ley de la naturaleza que tengas que partir y espero que sea más tarde que pronto, pero no me resigno y se que tú tampoco lo harás. Has sido una luchadora y entregaras tu vida como todos lo haremos, cuando te llegue la hora, mirando a la que no quiero nombrar serenamente, consciente de que no hiciste mal a nadie y de que te toco vivir un tiempo que no era el tuyo, consecuentemente con tu manera de vivir, sí, vivir, eso tan bello que hacemos todos pero que algunos se resisten a dejar hacer a los demás, libre, apasionada de su familia y de su pueblo, de su Calle Real y de su Betis, de su casa, esa a la que no dejas de ir ningún día por más que haga casi veinticinco años que no es donde vives. Por donde empezar. Son tantos los sentimientos que se agolpan en mi ser. Cariño, ternura, pasión, rabia e impotencia, amor (mucho). Confieso que estoy llorando, no puedo hacerme a la idea de una vida sin ti. Son tantas las cosas que le han pasado últimamente a tu niño y que tu has podido ver. Son tantos los secretos que hemos compartido. Me he enamorado, me voy a casar. Sabes Abuela, sigo teniendo miedo cuando duermo solo, pero hasta en eso, tu me vas a ayudar hoy, porque como estas en el Hospital, ese sitio en el que entras muy pocas veces y del que sales asombrando por tu fortaleza, voy a dormir esta noche junto a ti, una vez más, aunque ahora seré yo quien te vele, huyo de la oscuridad de ese unifamiliar tan grande donde habito, así, Pilar, podrá ir a tomarse ese descanso que tanto merece de este pesado, que no quería ir y he tenido que hacer algo que a ti no te gusta que haga (aunque mira que me los ha hecho veces a mi), mentir...le he dicho que te han dado el alta, porque puede que no lo sepas Abuela, pero de esta también vas a salir, vamos a salir y ella empuja como una nieta más. Doble infarto cerebral, uno el lunes, ese desmayo que te sentó en el escalón de tu zaguán y que te dio lo mismo porque seguiste con tu rutina, con tus desayunos de hotel, con tus siestas eternas y ese trasnochar ante la tele que mata a mi madre, con tus paseos Maternidad cuesta arriba hasta la calle Nueva y de allí al Carnerillo, para sentarte con tu sobrino Antonio en la tertulia de su zapateria de tu Plaza de Santiago; otro ayer, cuando nos fuimos a probar el menú del banquete. Abuela, aguanta, tienes que hacerlo, ayer ganamos el Carranza y lo mismo esta temporada no pasamos las fatigas de años anteriores (recuerdas que alegría más grande cuando fuimos campeones de Copa), pero sobre todo, tienes que hacerlo porque no va ser lo mismo traer al mundo ese biznieto que tu tanto anhelas si tu no estas. Vuelvo a tener lágrimas en los ojos. Se me amontonan los recuerdos. Abriguito de paño en la jornaita, desayunos en el Santamaría cuando se recogía nuestro Gran Poder, las veces que pusimos el himno cuando los de las tercibarradas verdiblancas les ganaban a los otros y como nos reíamos cuando, tomando el Sol en un banco, me enseñabas los números romanos en el campanario y las letras en la cartilla Palau, lo contento que me quedaba cuando se iban mis padres de viaje y nos sentábamos en la puerta al fresco antes de acostarme en la camita plegable...Y pienso que pueden esperar aún, ahí arriba, tu hermano el Puya y Manolito, tu hermana Dolores, tus cuñados Luis y Dolores la del aguador, tu Padre y tu Madre, Placidita, Conchita Vega, los Padrinos, Manolín y la tata Amparo...Y por más que ahora estés escuchando la radio de Encarnación a toda voz, no subas, no es tu momento. Te quiero Carmelita, te quiero Abuela.

lunes, 13 de agosto de 2007

Atardecer en Don Lorenzo

Ahora que tanto se habla de la vuelta a lo auténtico. Ahora que tanto se pregonan las bondades de la vida sana, del contacto con la Naturaleza, de vivir con los valores de antaño. Ahora, precisamente ahora, conviene recordar que hay regiones que nunca, NUNCA, abandonaron esa senda. Nuestros vecinos de maravillosomundo, sin ir más lejos, los de la azotea y eso, porque son gentes apegadas a sus ancestrales costumbres. Costumbres heredadas por vía genética. Costumbres que les hacen ser genuinos y fácilmente reconocibles. Costumbres recibidas con mimo de sus mayores. Mi abuelo, al que desgraciadamente tan poco tiempo tuve, era de allí, pacense por más señas de Segura de León, como mi abuela, como la mitad de mi sangre y, si es verdad que en el mestizaje está la riqueza, soy rico y no porque mezcle mi corazón Andalucía y Extremadura (que también), sino porque he sabido interpretar la voz de la dehesa, del campo, de ese inmenso trozo de Iberia que sigue siendo fiel a sí mismo, algo tan ajeno a nuestros días. Puede que por eso me encuentre tan inmensamente dichoso entre estos benditos catetos.
Tengo constancia del momento exacto en que sucedió. Estrenaba coche (y digo lo de estrenar si obviamos el importante detalle de que el vehículo en cuestión tenía dieciocho años) y para disfrutar un poco del artefacto, cafetera o molano (que con este extraño nombre conocemos en casa los chismes más propios para desguace que para circular) programamos una excursión a las raíces familiares. Padre, Madre y el firmante (después fuímos muchísimos más de los que tenemos mi segundo apellido). Allí, en ese concentrado habitáculo, recordando vivencias a lo largo de la corta hora y cuarto que duró el viaje, mientras caía desde la Cuesta de la Media Fanega a El Ronquillo en dirección, primero a Santa Olalla, luego Cala, Arroyomolinos, todo derechito por la carretera a Fregenal, pero sin llegar, que antes te para un Cristo abrazado a una Reja, allí, me reitero, sucedió. Gané una tierra como los Templarios de Tentudía, recuperé fantasmas de mi infancia, unos que habían marchado a buscarse, como tantos de ese lugar, los chícharos, andando sin mirar atrás, a conquistar otros amaneceres con un único patrimonio, sus manos. Allí, contemplando mientras tiritaba de frío, absorto por la sencilla belleza, la pétrea muralla de un Castillo que rasgaba el horizonte, entendí que mi alma también era segureña, y allí también, recibí el único legado que mis difuntos abuelos dejaron para sus nietos y que, por el momento que se sepa, sólo he recogido yo, la llamada de la tierra. Abuelo, Abuela, Tía Carmen, Tías abuela Isabel y Francisca, únicos Barrera con la dicha de ser nacidos donde tantos Conquistadores, este humilde juntaletras os escucha alto y claro, mirando el hermano Castillo de Medellín, desde este tibio estío de la Dehesa Don Lorenzo, Don Benito al fondo, el Sol perdiéndose entre las aguas del arroyuelo, justo ahora que atardece, seguid hablando donde quiera que estéis, seguid mirando por todos nosotros, decirle al viento que seguiremos luchando, como nos enseñasteis, por más que nos sople en la cara, por más que nos intente alejar de nuestra cuna, porque somos, ahí es nada, EXTREMEÑOS.

domingo, 5 de agosto de 2007

Silencio

Se lo ha dicho Diego, el de los Hermanos Reyes, a Calichi, Camarón de la Isla, que pasaba por allí, a Paco Toronjo y este a Antonio Mairena. El rumor tiene alborotá a media gloria. Cantiñean la Paquera de Jerez y su paisana, Lola Flores, con Manolo Caracol y el Pescailla. Rocio Jurado, que está escuchando y no da con su compadre Juanito Valderrama para que lo confirme, le dice a Estrellita Castro que le haga el favor de decirle a doña Concha Píquer -que usted sabe que no andamos bien las dos- que le pregunte a Antonio Machín si es cierto que llega. Bulería, tango, fandango, sevillana, alegría, soleá, martinete, copla, todos buscan a su hermana, que está rodeada de ángeles que la consuelan. Una madre, Carmelita, a la que acompaña el Tiquitá viejo, mira, por entre las nubes, a esa Plaza de Santiago donde hasta los naranjos callan tristes, mientras Leopoldito busca esa enorme llave -que abajo abría una carnicería y aquí menea el cerrojo de la cancela del cielo- para tenerla a mano, y, así, cuando llegue Rogelio, el chófer, con el taxi al que esta tarde le ha mirado el aceite Tortosa, el del taller, y Valencia de acompañante con él, estar preparados. Don Andrés Gaviño le ha encargado a Inés Rosales que prepare la merienda. Cortadillos, bizcochadas, polvorón y tortas de aceite con café de Abelardo. Simón, el del vino, a Joselito, el de los langostinos, por si se alarga. Don Rufino de los Reyes le ha mandado recado a don Rafael Bellido, el cura, para que tenga listo el recibimiento y lo ha apuntado en la libreta donde los tiene censados por orden de llegada...Y San Pedro, atónito ante tanta revolución, ha tenido que subir desde la portería a pedir silencio. Silencio, dicen que le dijo la chatita, ¿cómo el que se hacía el Viernes Santo cuando salía el Señor?. Sí, dicen que repuso este, silencio que acaba de llegar Luis Cabrera y viene cantando saetas.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Cuatromil y pico kilometros despues...

...Aquí estoy. Porque me gusta mi pueblo, mi gente, mi familia, mi casa. Aquí estoy. Porque no sé vivir de otra manera pero me gusta comparar como se vive en otros sitios. Aquí estoy. Porque viajar es un placer y, en mi caso -soy curioso- una necesidad. Aquí estoy. Porque tengo un vicio que es compartir mis pensamientos, los mios, con ustedes y lo echaba terriblemente de menos. Aquí estoy. Porque si las vacaciones son necesarias para desconectar como, en mi humilde opinión, soy un animal de costumbres aspiraba a volver a mi rutina vital. Aquí estoy. Porque aunque en muchos sitios nos sintamos como en casa, cada uno de nosotros sólo tiene una y te llama (aunque te vayas al último confín del maravillosomundo). Aquí estoy. Porque hay que dejar espacio para que a los que les gustan las mismas cosas que a ti, puedan ir a comerse ese helado que con tanto cariño te ponían junto al mar y que ya será de otro. Aquí estoy. Porque, que se le va a hacer, tampoco soy rico (en el sentido económico hablando) y hay que buscarse la vida. Aquí estoy. Prometo traer nuevos bríos, expresar mis opiniones personales acerca de lo que se me ocurra, o, me sorprenda. Aquí estoy. Cuatromil y pico kilometros despues.

martes, 10 de julio de 2007

Madrid

Sabina le cantó que es "allá donde se cruzan los caminos". Dámaso Alonso la bautizó:"Rompeolas de todas las españas". Cela hasta se atrevió a hacerle unos versos en su domicilio de Claudio Coello:"Madrid
portal de la amistad y de la elegancia
alcoba de la sabiduría y del ingenio
y alfolí de los más airosos trances
y las más generosas aventuras".
Le han hecho esloganes, "si vienes a Madrid ya eres de Madrid", para atraer visitantes a una ciudad que es Villa... y Comunidad Autónoma renunciando a un pendón castellano, a cambio de una bandera de siete estrellas... y de un escudo con un madroño y un oso pardo, aunque todos amen a uno panda. Tuvo una movida (como no hubo otra igual), en los ochenta, con un Loquillo, tremendamente cuerdo; un Ramoncin, rockeandole al pollo frito, una mexicana llamada Alaska y, todo ello, con uno de los alcaldes más viejos de la historia, don Enrique Tierno Galván (más que su catedral, por ejemplo)... y, aun así, el mejor, te dicen, fue un Rey, Carlos III. Tiene las mejores pinacotecas del mundo Prado, Thyssen, Reina Sofía... El monumento más grande del fútbol, el Real Madrid, para que, de todos modos, la mayoría del personal sea del Atlético. Siendo el punto más alejado de la costa tiene el mejor pescado... En verano dejan la capital desierta pero te dicen que es cuando se está bien en ella. Cuando hace calor no busques en las terrazas, están en las azoteas. Cuando hace frío, van al parque. Tienen uno llamado El Retiro que está en el centro... Un tráfico caótico y miles de kilómetros de circunvalaciones pues de su Puerta del Sol salen todas las carreteras.
Es Madriz y Madrid, le cantan cuplés y ella baila chotis... y, quieras o no quieras, de allí vas al cielo...eso sí, procurando no pasar por la T 4 de Barajas. Chueca y Salamanca; Lavapies, Vallecas y Carabanchel. Ecuador, Rumanía, Colombia, Marruecos. Es Madrid, multirracial y castiza. Culta y portera con gato en las noches de estío. Madrid "te quiero" pero "Aquí no hay quien viva". Es simplemente, Madrid... "Te la vas a perder".

sábado, 7 de julio de 2007

Las siete maravillas de elmaravillosomundo

Siete del siete del siete. Capicúa. Sin duda un bonito guarismo en forma de efeméride y, precisamente, hoy van a decidir en la preciosa ciudad de Lisboa que monumentos de los que hay por elmaravillosomundo son dignos de ser las nuevas siete maravillas. La elección tiene mucho de transcendental para nuestra amada España porque La Alhambra de Granada ha llegado a la final donde hay otras diecinueve candidaturas, pero, sin duda, de lo que más tiene es de político y, sobre todo, de comercial. Quien venza se asegura unos jugosos ingresos procedentes del turismo. Nuestro representante es para nosotros e, incluso para el resto de elmaravillosomundo, uno de los que deben estar en la relación final. Desde el año dosmiluno no ha hecho más que superar rivales en la encarnizada lucha por estar ahí y se las va a ver con Taj Majal, Estatua de la Libertad, Machu Pichu, Gran Muralla, Teatro de la Ópera de Sidney, Santa Sofía, San Basilio... y alguna que otra más hasta configurar esa potente lista, sin duda. De las viejas siete maravillas sólo quedan en pie las Pirámides de Egipto, maravilla honorífica desde ya (faltaría más).
También vamos a comprobar si el prestigio y poder de nuestro país tiene de verdad asideros reales como para influir en la decisión última. Entre bambalinas, como en toda decisión que se precie y que implique unos ingresos multimillonarios, va a haber mucha, y no precisamente limpia guerra y ese, mismamente, es el sitio donde hay que saber manejar los hilos que nos hagan estar donde la Historia de este país curtido en mil batallas, testigo del paso de todas las civilizaciones y personaje fundamental de la misma, tiene que estar porque como quisiera recordar, en este instante, con unos versos que quedaron escritos en el viento y que traspasaron el tiempo: Dale limosna mujer/ que no hay en la vida nada/ como la pena de ser/ ciego en Granada. Lo dicho, suerte.

viernes, 6 de julio de 2007

Vivir como un perro.( Homenaje póstumo a mi perro Tuli).

A veces me imagino que aún está con nosotros pero, por desgracia, se fue hace ya un tiempo y, quiero creer así, en la esperanza de que algún día, en algún lugar, podamos volver a encontrarnos examino mi corazón, triste y melancólico, para homenajearte. Fuiste un fiel amigo, un gran compañero y uno más de nuestra familia. Fuiste un modelo de vida y de tu sabiduría canina deberiamos aprender todos. Gracias Tuli, vivo ejemplo de que la inteligencia no está en la raza. Se imaginan vivir como un perro. Este sería nuestro particular catecismo:

Nunca dejar pasar la oportunidad de salir de paseo.

Cuando se aproximase alguien amado, correr para saludarlo.

Cuando hubiera necesidad, practicar la obediencia.

Hacer saber a los otros cuando estan invadiendo nuestro territorio.

Siempre que se pueda, dormir una siesta y desperezarse al levantarse.

Correr, saltar y jugar a diario.

Comer con gusto y entusiasmo y parar al encontrarse satisfecho.

Ser leal, siempre.

Nunca pretender ser algo que no se es.

Si lo deseado está enterrado, cavar hasta encontrarlo.

Cuando alguien estuviera pasando un mal día, quedarse en silencio, sentarse próximo a él e intentar agradarlo, gentilmente.

Cuando se llamase la atención, dejar que nos tocasen.

Evitar morder cuando apenas un gruñido podría resolverlo.

En días templados, recostarse sobre el pasto de espaldas.

En días calurosos, beber mucha agua y descansar bajo un árbol frondoso.

Cuando se estuviese feliz, bailar y sacudir todo el cuerpo.

Alegrarse con el simple placer de una caminata.

martes, 3 de julio de 2007

Castilleja de la Cuesta

Según se sube desde La Pañoleta, retorciéndose en la angostura de la Cuesta del Caracol para dejar detrás primero Coca de la Piñera, despues los depósitos de agua que matan la sed de Sevilla y, finalmente, una ermita chiquitita blanca de cal y amarilla de albero que guarda leyendas de antes de los moros, hay, siempre según se sube, un camino que traía desde la vieja Onuba las gambas blancas que ponían todos los bares de Triana y llevaba miles de veraneantes a las playas cuando la caló y hay, también, justo donde ese bendito lugar dejó hace siglos de llamarse Carretera de Huelva para ser, simplemente, Calle Real, un lugar coqueto y señorial llamado por los antiguos Alixar o Castalla.

Esa casa es una enredadera de moreras allí donde tienen los maristas su finca, el olor a aceite, a polvorón, a ajonjolí, palmas y cante en las noches de El embrujo y de El semáforo, una venta, la del Aljarafe, tertulias de la niña Rosalía, cafelito y copa de aguardiente en El baulillo, natillas y arroz con leche en Los Rosales, la calle Pedro Parias donde está Maternidad, los geranios de la Sevillana, los saquitos de la Montañesa y la ropa vendida a dita de Manolita la peluquera. Es Domingo de Resurrección, jornaita, partidos del Castilleja con Perona gritando enfervorizado. Son Rosales, Cansino, Villadiego, De los Reyes... Son dos casinos. Es una Plaza con un puesto de calentitos, un puente que lleva a El Faro sin aceras y agarrado a la barandilla si paraste antes en el Canela, un autobus de la Cooperativa con "el puya" cobrando, una tostá con manteca de lomo de Casa Abelardo, una velá chorreona en la calle Inés Rosales y un camión de papas descargando en el camino. Bar Pepito, Blanca Paloma, gente sentada en la puerta, al fresco, en las noches de estío; un Barrio Obrero, la Barriada, el economato de Fernando y el de las barberas, una saeta de Chicorro, Carmelita o Luis Cabrera.

No es donde está Ikea, no son los semáforos que atascan el pueblo, no es no poder dormir porque estan "toersantodía" tirando cohetes. Es algo más que una marca puesta en la publicidad de una inmobiliaria. Esa es la realidad que quieren que veamos los que tienen cerrados los ojos del alma, gentes que vienen a enseñarnos cuando aquí hasta Piano era catedrático y podía darte un Master en buen vivir. Es un sello identificativo que sólo pueden llevar una minoría de personas en este maravillosomundo. Lo cantó Diego (no hay que ponerle apellidos si eres de aquí): Castilleja de la Cuesta, todavía no había escrito su nombre, es la cumbre donde se sube con gran trabajo porque desde allí, quieran o no, se divisa lo que está abajo, todo.

lunes, 2 de julio de 2007

Triple filtro

Quisiera compartir contigo esta historia que cuenta Álvaro García Estévez, es de su libro Cuentos desde El Bosque:
"En la antigua Grecia (469-399 a.c.), Sócrates era un maestro reconocido por su sabiduría. Un día, el gran filósofo se encontró con un conocido que le dijo muy excitado:
-Sócrates, ¿sabes lo que acabo de oír de uno de tus alumnos?
-Un momento -respondió Sócrates-. Antes de decirme nada me gustaría que pasaras una pequeña prueba. Se llama la prueba del triple filtro.
-¿Triple filtro?
-Eso es -continuó Sócrates-. Antes de contarme lo que sea sobre mi alumno, es una buena idea pensarlo un poco y filtrar lo que vayas a decirme. El primer filtro es el de la Verdad. ¿Estás completamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
-No, me acabo de enterar y...
-Bien -dijo Sócrates-. Con que no sabes si es cierto lo que quieres contarme. Veamos el segundo filtro, que es el de la Bondad.¿Quieres contarme algo bueno de mi alumno?
-No, todo lo contrario...
-Con que -le interrumpió Sócrates- quieres contarme algo malo de él, que no sabes siquiera si es cierto. Aún puedes pasar la prueba, pues queda un tercer filtro: el filtro de la Útilidad. ¿Me va a ser útil esto que me quieres contar de mi alumno?
-No. No mucho.
-Por lo tanto, -concluyó Sócrates- si lo que quieres contarme puede no ser cierto, no es bueno, ni es útil, ¿PARA QUÉ CONTARLO?
Esto explica el porqué de la grandeza de Sócrates y por qué se le tenía en tanta estima."

sábado, 30 de junio de 2007

María González

Esta historia, escrita a deshoras, leída en algún sitio que no recuerdo, con la duermevela de un sueño que no termina de vencerme, es una historia que me debía a mi mismo y, aunque no lo sepa, a ella. Vayamos por partes. Primero la historia: Dicen que había un ciego sentado en un cruce de caminos. Había colocado a sus pies un sucio trozo de cartón con una frase escrita con un gastado bolígrafo. "Por favor ayúdame". Junto a la inscripción una caja de puritos con algunas monedas. Entonces pasó un creativo de publicidad y al observar la escena se paró, buscó en su cartera y, al no encontrar monedas (los cobres que diría alguien que conocemos ambos bien), sintiendo el peso de su conciencia se detuvo a pensar y tomó el cartel, lo viró y en su trasera reescribió la sentencia. Horas después, volvió a coincidir en el sitio y reconociendo el invidente su presencia le preguntó si había sido él quien pintó en su papel y, sobre todo, qué es lo que había puesto. El publicista le contestó que lo escrito ahora era tan real como lo anterior pero con otras palabras y marchó riendo satisfecho al comprobar que la caja rebosaba billetes. Cuentan que escribió: "LLEGÓ LA PRIMAVERA Y NO PUEDO VERLA".
La moraleja es: Cambiar de estrategia cuando algo no sale bien y observar si resulta de ese modo.Y saben, eso me sucedió con ella. Cuando la conocí no la entendí muy bien pero decidí que, tal vez, era cuestión de intentar ver no que nos separaba sino que nos unía. Hoy su presencia me resulta indispensable y no entiendo estar más de un determinado tiempo sin verla. Por eso le debía una anécdota y como soy hombre de palabra pago en este instante. Por eso y porque, a veces, es necesario, imprescindible en este maravillosomundo, decirles a las personas que aprecias lo importantes que son... Por cierto, el vino tinto es elixir de dioses y el blanco solo uva pisada, te pongas como te pongas .

viernes, 29 de junio de 2007

La estrella miguelín

Si hay algo que me molesta, especialmente, es que me digan que tengo que hacer y donde tengo que hacerlo y más si de lo que estamos hablando es de comer. Temas gastronómicos los denominan los entendidos como si entendidos no fuesemos todos dado que, si no estoy mal informado, la nutrición es una necesidad de todos los seres vivos. A lo que vamos. Resulta que ahora algo de lo más "in" es calificar los restaurantes según parametros de categoría. ¿Y cuales son esos parametros, si puede saberse? Pues parece ser que los que determine tal o cual crítico que trabaje para esta o aquella guía. Y ya, en el colmo de lo retorcido, hasta estos catálogos están, a su vez, clasificados según su rango. Por todo ello, no es de extrañar, que si para la publicación tal el local cual tiene una estrella, dos cuchillos, tres tenedores o cuatro cucharas que así de estúpidas son las formas en que se numeran los méritos, para el club goúrmet X esta no tiene sentido y en la visita juzgan con más o menos mérito. Alucinante. Lo mejor viene cuando te enteras de que se exige para tener más o menos caché. Miran decoración, accesos, aparcamientos, ubicación, servicio, carta de vinos y, finalmente, la originalidad de la carta así como la presentación de los platos de comida y de las bebidas (vamos vajilla y cristaleria).Lo que tienen todos y cada uno hace según gusto y posibilidades. El precio, explican, lo puntúan según la relación calidad-precio. Total ,si el Ayuntamiento de la localidad donde se ubique el sitio tuvo a bien conceder licencia de apertura a un establecimiento, en función de unos accesos que autorizó un técnico municipal que en la mayoría de los casos, es, mínimo aparejador, siendo el marco legal vigente de aquel tiempo el sustento de tal decisión y llega el gurú de turno y no cabe por la puerta, porque tiene un culo como la parte de atrás de un Land Rover de tanto comer todos los días en bares, puedes haber perdido unos puntos que son como los de la Liga de fútbol, difïcilmente recuperables. Y si te ha dado por decorar el local con muebles clásicos de estilo isabelino y el entendido es fan del minimalismo, ¡hala! a hacer puñetas otros cuantos. Y si tu casa se llama, un poné -como se dice en mi maravillosomundo- Casa Pepe y está ubicada en un pueblo empinado a más no poder con el aparcamiento abajo y la entrada arriba y el susodicho llega con dos metros de lengua pues nada, vete despidiendo que no tendras ni una misera navaja de catalogación. Más. Y si guisa como los ángeles tu cocinero/a (no se me vayan a enfadar las asociaciones reivindicativas de supresión del género neutro) pero, con la prisa del trabajo en la cocina, no le ha dado lugar de quitar el borde salsero que en los platos, del vaivén de llevarlos a la mesa, queda. ¡Zas!. En esas estamos y es tan difícil, no ya que te den el mérito, sino mantenerlo ante los caprichosos jueces que se mueven por modas cambiantes, que vemos el nacimiento de templos que duran lo que un euro en el mostrador de un banco.Y a mi, me van a perdonar, todas esas excusas me suenan a una manera barroca de disfrazar una verdad cual es que, económicamente, el prestigio es comprable pero la aceptación no y así queremos influir en la elección del cliente y todo ello, ni de lejos, para dejarlos satisfechos. En fin, propongo que olvidemos las modas y seamos más autónomos e independientes y guiemos nuestro apetito a la senda donde nos traten bien, nos cobren lo razonable y comamos a gusto. Esta es mi vara de medir y aviso a todos los restauradores: Quien logre que pase un buen rato a mesa y mantel, tendrá la que desde ahora bautizo como Estrella Miguelín.

jueves, 28 de junio de 2007

El Aljarafe

Esa que ves, viajero, mientras subes con tu coche a todo trapo, con la musica alta y absorto en tus pensamientos, concentrado en llegar a ese destino que te aguarda al final de la senda. Esa que maldices cuando te ves atascado en esa carretera que, ni va ni viene, solo transita por los caminos que te llevan a otra provincia hermana, a otra nación amiga, a otro sitio. Esa que todos tanto denostan como, no hace tanto, alababan. Esa porción, viajero, de tierra uniforme y deforme convertida por obra y gracia de la especulación, en un lugar sin aparente encanto. Esa, soy yo. No tengas prisa cuando me surques, apaga la radio o mejor, pon ese CD que tienes arrumbado en la guantera, sí...ese que solo pones de feria en feria, el de los dos señores, uno gordito y otro muy serio que salen en una foto en blanco y negro, ese, ese, los Hermanos Reyes pone en la portada. Ponlo, ¿qué? canta bien el gordo, ¿eh?. Aflojalo ahora, un poquitín, ahí va bien y escuchame qué tengo que hablarte:mira que bien va a venir esta caravana. Esa soy yo, aunque no me reconozca ni yo misma ahora. Soy tartesica, romana, arabe y cristiana.Soy un conde-duque en Olivares, un dolmen en Valencina y un tesoro oculto en un cerro donde hubo un tiro-pichón, soy rumor de oles en la Maestranza cuando torea Curro, el zagal de Andrea, la de Camas...o Paco Camino. Soy ajonjolí y aceite en el sabor de una torta de Castilleja de la Cuesta. Soy Romera de Gines cuando echa a andar un Simpecao arrastrando detrás un pueblo entero. Soy olivar y viña entre Espartinas y Villanueva del Ariscal. Esa soy yo, viajero. Soy la madre de Juan Diego, el cómico, sí, cómico que lo de actor me suena a modernidad y yo soy muy clásica, en Bormujos y soy agua de una fuente en Tomares. Soy un monumento en San Juan de Aznalfarache donde está enterrado un cardenal, el que desplantó a Franco, el cardenal Segura y soy un rio que desagua por Sanlúcar de Barrameda pero que antes se hace fútbol en Coria del Rio, esturión en la Puebla y arroz en Isla Mayor o Villafranco que así se llamó antes. Soy una casa que siempre está abierta por zaguan y corral, paso de mil sucesos de la Cuesta del caracol a la de las Doblas de Sanlúcar la Mayor, puerta de marisma en Doñana o de Sierra de adoquín en Gerena. Camino obligatorio para postrarse en una blanca ermita si te llevan mis hijos, los manriqueños o sus hermanos de Pilas y Aznalcazar, donde está el Jordán de la fé rociera, el vado del Quema. Esa soy yo, no te enfades ni me temas porque no sepa engullir a tanto carro de hierro como me atraviesa. No me huyas y sientate en una de mis tascas, Pepe Girón, el Mellizo, la Escalera, la venta Bobito, el Chispa, el Tívoli y riega tu caminar con buen mosto de mis cepas, que aquí estamos de paso y Dios me puso tan ancha la boca para que el viento que me entre por ella, sea brisa que menee el verdor de mis aceitunas en Benacazón y avente el calor de brasas donde se quema carne en Salteras. Esa soy yo, viajero. Ahora me van a abrazar con un cinturón de hierro a mi hermana pequeña Sevilla, Híspalis la llamo yo y desfilarará por ella un tren, como antes legiones de romanos a Itálica y gentes de Dios a estudiar junto al fraile más grande que vieron los días, San Isidoro, en su monasterio de Santiponce. Esa soy yo, viajero y ahora ve y corre... Cuenta lo que el eco de mi voz te contó. Dí que tú si sabes como es esa tierra, quien te ha revelado su secreto. No calles, que bastante ya me tienen en su boca gentes que vinieron a cicatrizarme la cara con cemento y ladrillo. Cuenta que hubo un día en que fuí pueblo y no ciudad, callejuela o plaza y no urbanización, senda o vereda y no carretera. Cuenta que soy y seré, tu madre, la tierra de El Aljarafe.

Bonaliron Cuarto, rey

Erase una vez en un reino llamado Bonares, un rey llamado Bonaliron Cuarto. Bonaliron Cuarto era un ejemplo de amor a su tierra, a sus gentes y costumbres, al modo de vida en suma. Bonaliron Cuarto no era muy mayor y tenía la inmensa fortuna de ser feliz y dichoso en ese maravillosomundo que había mantenido imperturbable en torno a sí. Bonaliron, estaba casado con una bella princesa. Esa princesa respondía, obviamente, al nombre de Bonalirona. A Bonaliron Cuarto le encantaba esquiar en invierno y surfear en verano y para ello disponía de dos palacios, uno en la montaña y otro en la costa que alternaba para solaz y regocijo de su corte. Tenía Bonaliron Cuarto una gran habilidad para administrar las cosas del gobierno de su reino y por ello, era una parte muy fructifera del conjunto del maravillosomundo envidiada y respetada por los subditos de otros reinos que querían vivir en los dominios de su corona. Era Bonaliron Cuarto generoso en cantidades industriales. Compartía lo bueno, a partes iguales, con otros monarcas cercanos, con su propio pueblo e incluso con los desconocidos por lo que algunos de estos inmediatamente pasaban a ser amigos, era en suma Bonaliron Cuarto ejemplo muy a tener en cuenta.Si bien, hay que destacar que en este último extremo tenía una vital importancia su esposa, la reina Bonalirona, puesto que a su graciosa majestad todo lo que daba le parecía infimo y este tipo de personas tienen que tener junto a ellos a otras más mesuradas que velen por la economía. Bonaliron era, repetimos incansablemente, muy feliz. Y diran ustedes, queridos lectores, cual es la historia que se cuenta en este cuento. Buena cuestión: la respuesta es que ni se cuenta nada ni se pretende. Simplemente decirles que, como habran sagazmente comprobado, Bonaliron es un personaje irreal, inventado por un gran hombre que se llama Fernando del Toro para aislarse de los avatares y tener un refugio, como quien se hace un blog y como dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro y en Fernando-Bonaliron todos los que lo conocemos tenemos uno de estos, pero en tamaño XXL, tenía que decirselo porque lo queremos como es y queremos que Bonaliron siga entre nosotros porque no hay mejores subditos para mejor Señor. . . Y también para homenajear a su Princesa que, todo hay que decirlo, es la gran sufridora de una pareja que merece mucho la pena conocer porque como se dice en mi maravillosomundo, son "pa comerselos". . . Y, finalmente, para ponerlo de ejemplo por la siguiente MORALEJA: TODOS SOMOS REYES DE NUESTRO PROPIO MUNDO. . . Y NADIE DEBE DECIRTE COMO TIENES QUE VIVIR TU VIDA.

miércoles, 27 de junio de 2007

Zsa Zsa Zsu

Fue en un capítulo de la serie" Sexo en Nueva York". Ahí precisamente, en esa escuela acerca de las relaciones de pareja. No pretendan que recuerde ni como ni a santo de qué. Sucedió, como suceden tantas pequeñas cosas, sin importancia relativa salvo para el aguzado visionario que tiene la sensibilidad abierta en ese instante para recibir el mensaje adecuado en el momento adecuado. El concepto venía a ser, más o menos, el arte de vivir bien y obviamente, me impactó, porque, no me negaran que vivir bien puede y debe ser, una obligación que el ser humano se imponga a si mismo desde la más tierna edad como costumbre de cumplimiento diario y además con la exagerada pretensión de examinar cada noche si se merece el aprobado cuando menos (que lo ideal sería ir por el sobresaliente). A mi mismo me cuesta trabajo algunas veces recordar para que estamos aquí y cuales son los placeres que me tengo que dar sí o sí, que diría un célebre personaje de mi ciudad, Sevilla y como nunca fuí un buen estudiante, decidido a recordar cada millonesima parte de segundo de mi existir,cual es el único deber que, para conmigo mismo y para con los demás, tengo, por higiene de malos humos (no creen que debería haber policias que controlasen tal contaminación atmosférica) he resuelto publicar esta lista de caprichos gratuitos que hay que probar: enamorarse; reirse tan fuerte hasta que te duelan las mandíbulas;una ducha caliente;ninguno delante de ti en la cola del súper;una mirada especial;recibir correo;dar una vuelta con el coche por una calle bonita;encender la radio justo en el momento que están poniendo tu canción favorita; quedarse tumbado en la cama escuchando la lluvia; el perfume de las toallas calientes tendidas al sol; encontrar la camisa que buscabas a mitad de precio;un bote de nocilla; una llamada de alguien lejano;un largo baño de espuma;una bonita charla; la playa; encontrarse un billete de 20 euros en una chaqueta del invierno pasado;reírse de uno mismo; las llamadas a medianoche que duran horas;correr debajo de las tormentas de verano;despertarte en medio de la noche y darte cuenta que aún te quedan horas para dormir;cogerte de la mano con alguien a quien quieras; una taza de chocolate caliente;subirte a un columpio; los viajes en coche con los amigos...

Pilar

Que simple pero que grande. Como tan poco espacio puede albergar un sentimiento tan especial. Como en tan poco tiempo se pueden sentir tantas cosas. Como hacerse tan imprescindible en la vida de alguien. Como llena el silencio el solo hecho de repetir su nombre en voz alta... Y el eco susurra nuevamente y devuelve el sonido amplificado por la distancia. Como agradecer tanto interés, tanta ilusión, tanta esperanza, tantas emociones, sin pedir nada a cambio, sin esperar. ..quizá una sonrisa, puede que un abrazo. Ahi está siempre, cada instante que pasa, presente en mis pensamientos. Es una vitamina que necesita mi alma para existir. Es el aire que permanece en mis pulmones. Es el perfume de mi corazón. Es el estímulo que necesita mi mente para pensar. Cinco letras, una palabra, un nombre, el más bello que existe y existirá, Pilar.