sábado, 30 de junio de 2007

María González

Esta historia, escrita a deshoras, leída en algún sitio que no recuerdo, con la duermevela de un sueño que no termina de vencerme, es una historia que me debía a mi mismo y, aunque no lo sepa, a ella. Vayamos por partes. Primero la historia: Dicen que había un ciego sentado en un cruce de caminos. Había colocado a sus pies un sucio trozo de cartón con una frase escrita con un gastado bolígrafo. "Por favor ayúdame". Junto a la inscripción una caja de puritos con algunas monedas. Entonces pasó un creativo de publicidad y al observar la escena se paró, buscó en su cartera y, al no encontrar monedas (los cobres que diría alguien que conocemos ambos bien), sintiendo el peso de su conciencia se detuvo a pensar y tomó el cartel, lo viró y en su trasera reescribió la sentencia. Horas después, volvió a coincidir en el sitio y reconociendo el invidente su presencia le preguntó si había sido él quien pintó en su papel y, sobre todo, qué es lo que había puesto. El publicista le contestó que lo escrito ahora era tan real como lo anterior pero con otras palabras y marchó riendo satisfecho al comprobar que la caja rebosaba billetes. Cuentan que escribió: "LLEGÓ LA PRIMAVERA Y NO PUEDO VERLA".
La moraleja es: Cambiar de estrategia cuando algo no sale bien y observar si resulta de ese modo.Y saben, eso me sucedió con ella. Cuando la conocí no la entendí muy bien pero decidí que, tal vez, era cuestión de intentar ver no que nos separaba sino que nos unía. Hoy su presencia me resulta indispensable y no entiendo estar más de un determinado tiempo sin verla. Por eso le debía una anécdota y como soy hombre de palabra pago en este instante. Por eso y porque, a veces, es necesario, imprescindible en este maravillosomundo, decirles a las personas que aprecias lo importantes que son... Por cierto, el vino tinto es elixir de dioses y el blanco solo uva pisada, te pongas como te pongas .

viernes, 29 de junio de 2007

La estrella miguelín

Si hay algo que me molesta, especialmente, es que me digan que tengo que hacer y donde tengo que hacerlo y más si de lo que estamos hablando es de comer. Temas gastronómicos los denominan los entendidos como si entendidos no fuesemos todos dado que, si no estoy mal informado, la nutrición es una necesidad de todos los seres vivos. A lo que vamos. Resulta que ahora algo de lo más "in" es calificar los restaurantes según parametros de categoría. ¿Y cuales son esos parametros, si puede saberse? Pues parece ser que los que determine tal o cual crítico que trabaje para esta o aquella guía. Y ya, en el colmo de lo retorcido, hasta estos catálogos están, a su vez, clasificados según su rango. Por todo ello, no es de extrañar, que si para la publicación tal el local cual tiene una estrella, dos cuchillos, tres tenedores o cuatro cucharas que así de estúpidas son las formas en que se numeran los méritos, para el club goúrmet X esta no tiene sentido y en la visita juzgan con más o menos mérito. Alucinante. Lo mejor viene cuando te enteras de que se exige para tener más o menos caché. Miran decoración, accesos, aparcamientos, ubicación, servicio, carta de vinos y, finalmente, la originalidad de la carta así como la presentación de los platos de comida y de las bebidas (vamos vajilla y cristaleria).Lo que tienen todos y cada uno hace según gusto y posibilidades. El precio, explican, lo puntúan según la relación calidad-precio. Total ,si el Ayuntamiento de la localidad donde se ubique el sitio tuvo a bien conceder licencia de apertura a un establecimiento, en función de unos accesos que autorizó un técnico municipal que en la mayoría de los casos, es, mínimo aparejador, siendo el marco legal vigente de aquel tiempo el sustento de tal decisión y llega el gurú de turno y no cabe por la puerta, porque tiene un culo como la parte de atrás de un Land Rover de tanto comer todos los días en bares, puedes haber perdido unos puntos que son como los de la Liga de fútbol, difïcilmente recuperables. Y si te ha dado por decorar el local con muebles clásicos de estilo isabelino y el entendido es fan del minimalismo, ¡hala! a hacer puñetas otros cuantos. Y si tu casa se llama, un poné -como se dice en mi maravillosomundo- Casa Pepe y está ubicada en un pueblo empinado a más no poder con el aparcamiento abajo y la entrada arriba y el susodicho llega con dos metros de lengua pues nada, vete despidiendo que no tendras ni una misera navaja de catalogación. Más. Y si guisa como los ángeles tu cocinero/a (no se me vayan a enfadar las asociaciones reivindicativas de supresión del género neutro) pero, con la prisa del trabajo en la cocina, no le ha dado lugar de quitar el borde salsero que en los platos, del vaivén de llevarlos a la mesa, queda. ¡Zas!. En esas estamos y es tan difícil, no ya que te den el mérito, sino mantenerlo ante los caprichosos jueces que se mueven por modas cambiantes, que vemos el nacimiento de templos que duran lo que un euro en el mostrador de un banco.Y a mi, me van a perdonar, todas esas excusas me suenan a una manera barroca de disfrazar una verdad cual es que, económicamente, el prestigio es comprable pero la aceptación no y así queremos influir en la elección del cliente y todo ello, ni de lejos, para dejarlos satisfechos. En fin, propongo que olvidemos las modas y seamos más autónomos e independientes y guiemos nuestro apetito a la senda donde nos traten bien, nos cobren lo razonable y comamos a gusto. Esta es mi vara de medir y aviso a todos los restauradores: Quien logre que pase un buen rato a mesa y mantel, tendrá la que desde ahora bautizo como Estrella Miguelín.

jueves, 28 de junio de 2007

El Aljarafe

Esa que ves, viajero, mientras subes con tu coche a todo trapo, con la musica alta y absorto en tus pensamientos, concentrado en llegar a ese destino que te aguarda al final de la senda. Esa que maldices cuando te ves atascado en esa carretera que, ni va ni viene, solo transita por los caminos que te llevan a otra provincia hermana, a otra nación amiga, a otro sitio. Esa que todos tanto denostan como, no hace tanto, alababan. Esa porción, viajero, de tierra uniforme y deforme convertida por obra y gracia de la especulación, en un lugar sin aparente encanto. Esa, soy yo. No tengas prisa cuando me surques, apaga la radio o mejor, pon ese CD que tienes arrumbado en la guantera, sí...ese que solo pones de feria en feria, el de los dos señores, uno gordito y otro muy serio que salen en una foto en blanco y negro, ese, ese, los Hermanos Reyes pone en la portada. Ponlo, ¿qué? canta bien el gordo, ¿eh?. Aflojalo ahora, un poquitín, ahí va bien y escuchame qué tengo que hablarte:mira que bien va a venir esta caravana. Esa soy yo, aunque no me reconozca ni yo misma ahora. Soy tartesica, romana, arabe y cristiana.Soy un conde-duque en Olivares, un dolmen en Valencina y un tesoro oculto en un cerro donde hubo un tiro-pichón, soy rumor de oles en la Maestranza cuando torea Curro, el zagal de Andrea, la de Camas...o Paco Camino. Soy ajonjolí y aceite en el sabor de una torta de Castilleja de la Cuesta. Soy Romera de Gines cuando echa a andar un Simpecao arrastrando detrás un pueblo entero. Soy olivar y viña entre Espartinas y Villanueva del Ariscal. Esa soy yo, viajero. Soy la madre de Juan Diego, el cómico, sí, cómico que lo de actor me suena a modernidad y yo soy muy clásica, en Bormujos y soy agua de una fuente en Tomares. Soy un monumento en San Juan de Aznalfarache donde está enterrado un cardenal, el que desplantó a Franco, el cardenal Segura y soy un rio que desagua por Sanlúcar de Barrameda pero que antes se hace fútbol en Coria del Rio, esturión en la Puebla y arroz en Isla Mayor o Villafranco que así se llamó antes. Soy una casa que siempre está abierta por zaguan y corral, paso de mil sucesos de la Cuesta del caracol a la de las Doblas de Sanlúcar la Mayor, puerta de marisma en Doñana o de Sierra de adoquín en Gerena. Camino obligatorio para postrarse en una blanca ermita si te llevan mis hijos, los manriqueños o sus hermanos de Pilas y Aznalcazar, donde está el Jordán de la fé rociera, el vado del Quema. Esa soy yo, no te enfades ni me temas porque no sepa engullir a tanto carro de hierro como me atraviesa. No me huyas y sientate en una de mis tascas, Pepe Girón, el Mellizo, la Escalera, la venta Bobito, el Chispa, el Tívoli y riega tu caminar con buen mosto de mis cepas, que aquí estamos de paso y Dios me puso tan ancha la boca para que el viento que me entre por ella, sea brisa que menee el verdor de mis aceitunas en Benacazón y avente el calor de brasas donde se quema carne en Salteras. Esa soy yo, viajero. Ahora me van a abrazar con un cinturón de hierro a mi hermana pequeña Sevilla, Híspalis la llamo yo y desfilarará por ella un tren, como antes legiones de romanos a Itálica y gentes de Dios a estudiar junto al fraile más grande que vieron los días, San Isidoro, en su monasterio de Santiponce. Esa soy yo, viajero y ahora ve y corre... Cuenta lo que el eco de mi voz te contó. Dí que tú si sabes como es esa tierra, quien te ha revelado su secreto. No calles, que bastante ya me tienen en su boca gentes que vinieron a cicatrizarme la cara con cemento y ladrillo. Cuenta que hubo un día en que fuí pueblo y no ciudad, callejuela o plaza y no urbanización, senda o vereda y no carretera. Cuenta que soy y seré, tu madre, la tierra de El Aljarafe.

Bonaliron Cuarto, rey

Erase una vez en un reino llamado Bonares, un rey llamado Bonaliron Cuarto. Bonaliron Cuarto era un ejemplo de amor a su tierra, a sus gentes y costumbres, al modo de vida en suma. Bonaliron Cuarto no era muy mayor y tenía la inmensa fortuna de ser feliz y dichoso en ese maravillosomundo que había mantenido imperturbable en torno a sí. Bonaliron, estaba casado con una bella princesa. Esa princesa respondía, obviamente, al nombre de Bonalirona. A Bonaliron Cuarto le encantaba esquiar en invierno y surfear en verano y para ello disponía de dos palacios, uno en la montaña y otro en la costa que alternaba para solaz y regocijo de su corte. Tenía Bonaliron Cuarto una gran habilidad para administrar las cosas del gobierno de su reino y por ello, era una parte muy fructifera del conjunto del maravillosomundo envidiada y respetada por los subditos de otros reinos que querían vivir en los dominios de su corona. Era Bonaliron Cuarto generoso en cantidades industriales. Compartía lo bueno, a partes iguales, con otros monarcas cercanos, con su propio pueblo e incluso con los desconocidos por lo que algunos de estos inmediatamente pasaban a ser amigos, era en suma Bonaliron Cuarto ejemplo muy a tener en cuenta.Si bien, hay que destacar que en este último extremo tenía una vital importancia su esposa, la reina Bonalirona, puesto que a su graciosa majestad todo lo que daba le parecía infimo y este tipo de personas tienen que tener junto a ellos a otras más mesuradas que velen por la economía. Bonaliron era, repetimos incansablemente, muy feliz. Y diran ustedes, queridos lectores, cual es la historia que se cuenta en este cuento. Buena cuestión: la respuesta es que ni se cuenta nada ni se pretende. Simplemente decirles que, como habran sagazmente comprobado, Bonaliron es un personaje irreal, inventado por un gran hombre que se llama Fernando del Toro para aislarse de los avatares y tener un refugio, como quien se hace un blog y como dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro y en Fernando-Bonaliron todos los que lo conocemos tenemos uno de estos, pero en tamaño XXL, tenía que decirselo porque lo queremos como es y queremos que Bonaliron siga entre nosotros porque no hay mejores subditos para mejor Señor. . . Y también para homenajear a su Princesa que, todo hay que decirlo, es la gran sufridora de una pareja que merece mucho la pena conocer porque como se dice en mi maravillosomundo, son "pa comerselos". . . Y, finalmente, para ponerlo de ejemplo por la siguiente MORALEJA: TODOS SOMOS REYES DE NUESTRO PROPIO MUNDO. . . Y NADIE DEBE DECIRTE COMO TIENES QUE VIVIR TU VIDA.

miércoles, 27 de junio de 2007

Zsa Zsa Zsu

Fue en un capítulo de la serie" Sexo en Nueva York". Ahí precisamente, en esa escuela acerca de las relaciones de pareja. No pretendan que recuerde ni como ni a santo de qué. Sucedió, como suceden tantas pequeñas cosas, sin importancia relativa salvo para el aguzado visionario que tiene la sensibilidad abierta en ese instante para recibir el mensaje adecuado en el momento adecuado. El concepto venía a ser, más o menos, el arte de vivir bien y obviamente, me impactó, porque, no me negaran que vivir bien puede y debe ser, una obligación que el ser humano se imponga a si mismo desde la más tierna edad como costumbre de cumplimiento diario y además con la exagerada pretensión de examinar cada noche si se merece el aprobado cuando menos (que lo ideal sería ir por el sobresaliente). A mi mismo me cuesta trabajo algunas veces recordar para que estamos aquí y cuales son los placeres que me tengo que dar sí o sí, que diría un célebre personaje de mi ciudad, Sevilla y como nunca fuí un buen estudiante, decidido a recordar cada millonesima parte de segundo de mi existir,cual es el único deber que, para conmigo mismo y para con los demás, tengo, por higiene de malos humos (no creen que debería haber policias que controlasen tal contaminación atmosférica) he resuelto publicar esta lista de caprichos gratuitos que hay que probar: enamorarse; reirse tan fuerte hasta que te duelan las mandíbulas;una ducha caliente;ninguno delante de ti en la cola del súper;una mirada especial;recibir correo;dar una vuelta con el coche por una calle bonita;encender la radio justo en el momento que están poniendo tu canción favorita; quedarse tumbado en la cama escuchando la lluvia; el perfume de las toallas calientes tendidas al sol; encontrar la camisa que buscabas a mitad de precio;un bote de nocilla; una llamada de alguien lejano;un largo baño de espuma;una bonita charla; la playa; encontrarse un billete de 20 euros en una chaqueta del invierno pasado;reírse de uno mismo; las llamadas a medianoche que duran horas;correr debajo de las tormentas de verano;despertarte en medio de la noche y darte cuenta que aún te quedan horas para dormir;cogerte de la mano con alguien a quien quieras; una taza de chocolate caliente;subirte a un columpio; los viajes en coche con los amigos...

Pilar

Que simple pero que grande. Como tan poco espacio puede albergar un sentimiento tan especial. Como en tan poco tiempo se pueden sentir tantas cosas. Como hacerse tan imprescindible en la vida de alguien. Como llena el silencio el solo hecho de repetir su nombre en voz alta... Y el eco susurra nuevamente y devuelve el sonido amplificado por la distancia. Como agradecer tanto interés, tanta ilusión, tanta esperanza, tantas emociones, sin pedir nada a cambio, sin esperar. ..quizá una sonrisa, puede que un abrazo. Ahi está siempre, cada instante que pasa, presente en mis pensamientos. Es una vitamina que necesita mi alma para existir. Es el aire que permanece en mis pulmones. Es el perfume de mi corazón. Es el estímulo que necesita mi mente para pensar. Cinco letras, una palabra, un nombre, el más bello que existe y existirá, Pilar.