jueves, 28 de junio de 2007

El Aljarafe

Esa que ves, viajero, mientras subes con tu coche a todo trapo, con la musica alta y absorto en tus pensamientos, concentrado en llegar a ese destino que te aguarda al final de la senda. Esa que maldices cuando te ves atascado en esa carretera que, ni va ni viene, solo transita por los caminos que te llevan a otra provincia hermana, a otra nación amiga, a otro sitio. Esa que todos tanto denostan como, no hace tanto, alababan. Esa porción, viajero, de tierra uniforme y deforme convertida por obra y gracia de la especulación, en un lugar sin aparente encanto. Esa, soy yo. No tengas prisa cuando me surques, apaga la radio o mejor, pon ese CD que tienes arrumbado en la guantera, sí...ese que solo pones de feria en feria, el de los dos señores, uno gordito y otro muy serio que salen en una foto en blanco y negro, ese, ese, los Hermanos Reyes pone en la portada. Ponlo, ¿qué? canta bien el gordo, ¿eh?. Aflojalo ahora, un poquitín, ahí va bien y escuchame qué tengo que hablarte:mira que bien va a venir esta caravana. Esa soy yo, aunque no me reconozca ni yo misma ahora. Soy tartesica, romana, arabe y cristiana.Soy un conde-duque en Olivares, un dolmen en Valencina y un tesoro oculto en un cerro donde hubo un tiro-pichón, soy rumor de oles en la Maestranza cuando torea Curro, el zagal de Andrea, la de Camas...o Paco Camino. Soy ajonjolí y aceite en el sabor de una torta de Castilleja de la Cuesta. Soy Romera de Gines cuando echa a andar un Simpecao arrastrando detrás un pueblo entero. Soy olivar y viña entre Espartinas y Villanueva del Ariscal. Esa soy yo, viajero. Soy la madre de Juan Diego, el cómico, sí, cómico que lo de actor me suena a modernidad y yo soy muy clásica, en Bormujos y soy agua de una fuente en Tomares. Soy un monumento en San Juan de Aznalfarache donde está enterrado un cardenal, el que desplantó a Franco, el cardenal Segura y soy un rio que desagua por Sanlúcar de Barrameda pero que antes se hace fútbol en Coria del Rio, esturión en la Puebla y arroz en Isla Mayor o Villafranco que así se llamó antes. Soy una casa que siempre está abierta por zaguan y corral, paso de mil sucesos de la Cuesta del caracol a la de las Doblas de Sanlúcar la Mayor, puerta de marisma en Doñana o de Sierra de adoquín en Gerena. Camino obligatorio para postrarse en una blanca ermita si te llevan mis hijos, los manriqueños o sus hermanos de Pilas y Aznalcazar, donde está el Jordán de la fé rociera, el vado del Quema. Esa soy yo, no te enfades ni me temas porque no sepa engullir a tanto carro de hierro como me atraviesa. No me huyas y sientate en una de mis tascas, Pepe Girón, el Mellizo, la Escalera, la venta Bobito, el Chispa, el Tívoli y riega tu caminar con buen mosto de mis cepas, que aquí estamos de paso y Dios me puso tan ancha la boca para que el viento que me entre por ella, sea brisa que menee el verdor de mis aceitunas en Benacazón y avente el calor de brasas donde se quema carne en Salteras. Esa soy yo, viajero. Ahora me van a abrazar con un cinturón de hierro a mi hermana pequeña Sevilla, Híspalis la llamo yo y desfilarará por ella un tren, como antes legiones de romanos a Itálica y gentes de Dios a estudiar junto al fraile más grande que vieron los días, San Isidoro, en su monasterio de Santiponce. Esa soy yo, viajero y ahora ve y corre... Cuenta lo que el eco de mi voz te contó. Dí que tú si sabes como es esa tierra, quien te ha revelado su secreto. No calles, que bastante ya me tienen en su boca gentes que vinieron a cicatrizarme la cara con cemento y ladrillo. Cuenta que hubo un día en que fuí pueblo y no ciudad, callejuela o plaza y no urbanización, senda o vereda y no carretera. Cuenta que soy y seré, tu madre, la tierra de El Aljarafe.

Bonaliron Cuarto, rey

Erase una vez en un reino llamado Bonares, un rey llamado Bonaliron Cuarto. Bonaliron Cuarto era un ejemplo de amor a su tierra, a sus gentes y costumbres, al modo de vida en suma. Bonaliron Cuarto no era muy mayor y tenía la inmensa fortuna de ser feliz y dichoso en ese maravillosomundo que había mantenido imperturbable en torno a sí. Bonaliron, estaba casado con una bella princesa. Esa princesa respondía, obviamente, al nombre de Bonalirona. A Bonaliron Cuarto le encantaba esquiar en invierno y surfear en verano y para ello disponía de dos palacios, uno en la montaña y otro en la costa que alternaba para solaz y regocijo de su corte. Tenía Bonaliron Cuarto una gran habilidad para administrar las cosas del gobierno de su reino y por ello, era una parte muy fructifera del conjunto del maravillosomundo envidiada y respetada por los subditos de otros reinos que querían vivir en los dominios de su corona. Era Bonaliron Cuarto generoso en cantidades industriales. Compartía lo bueno, a partes iguales, con otros monarcas cercanos, con su propio pueblo e incluso con los desconocidos por lo que algunos de estos inmediatamente pasaban a ser amigos, era en suma Bonaliron Cuarto ejemplo muy a tener en cuenta.Si bien, hay que destacar que en este último extremo tenía una vital importancia su esposa, la reina Bonalirona, puesto que a su graciosa majestad todo lo que daba le parecía infimo y este tipo de personas tienen que tener junto a ellos a otras más mesuradas que velen por la economía. Bonaliron era, repetimos incansablemente, muy feliz. Y diran ustedes, queridos lectores, cual es la historia que se cuenta en este cuento. Buena cuestión: la respuesta es que ni se cuenta nada ni se pretende. Simplemente decirles que, como habran sagazmente comprobado, Bonaliron es un personaje irreal, inventado por un gran hombre que se llama Fernando del Toro para aislarse de los avatares y tener un refugio, como quien se hace un blog y como dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro y en Fernando-Bonaliron todos los que lo conocemos tenemos uno de estos, pero en tamaño XXL, tenía que decirselo porque lo queremos como es y queremos que Bonaliron siga entre nosotros porque no hay mejores subditos para mejor Señor. . . Y también para homenajear a su Princesa que, todo hay que decirlo, es la gran sufridora de una pareja que merece mucho la pena conocer porque como se dice en mi maravillosomundo, son "pa comerselos". . . Y, finalmente, para ponerlo de ejemplo por la siguiente MORALEJA: TODOS SOMOS REYES DE NUESTRO PROPIO MUNDO. . . Y NADIE DEBE DECIRTE COMO TIENES QUE VIVIR TU VIDA.