domingo, 26 de octubre de 2008

El milagro de cada año

Quizás lo desconozcan pero, cada trescientos sesenta y cinco días, con precisión suiza, sucede un milagro el segundo domingo de este mes, octubre, en un rinconcito del maravillosomundo que tiene una iglesia encalada, un puñado de ventas, el último reducto del olivar aljarafeño, la voz prodigiosa de un cantaor que cuida cabras y unas cuantas haciendas como la de Tilly o la de Torrijos. Un curioso sitio donde, cada vez que buscas en las entrañas de la madre tierra, esta te devuelve los primitivos enterramientos de sus primeros hijos. Un hito en la carretera que une los barrocos de la capital y de la tierra del Conde-Duque, Olivares, y, que se llama, Valencina -antes del Alcor y ahora de la Concepción-. Sucede porque, las gentes de ese pueblo, que es mitad mío por herencia materna, lo quieren como lo más suyo, lo miman con devoción, lo disfrutan con fervor y lo difunden a los vientos que, en estos lares, mayormente, entran por la vieja Onuba, dejando, las más de las veces, una lluvia que no amedranta a los lugareños. Sucede porque, así lo quiso Dios, lo provocó una gallina hace tanto, que la memoria de lo acaecido no se tomaba en escrito papiro, sino de voz en voz, pasada de padres a vástagos, como un sonoro secreto que todos conocían y que ni siquiera había obligación de guardar. A mi me la legó mi madre, de tal guisa:
Dicen, que en el lugar donde, lunas atrás, habitó un señor muy principal, un buen día, mientras se entregaban a las labores propias de la labranza, el sobresalto de un terrible estruendo, asustó a los labriegos. Lo que sonó no fue sino el roto de un muro que se desconchaba y que caía con estrépito. Mas, como no había ninguno cercano, el misterio se apoderó de sus pensamientos. ¿Dónde habría sido?. Intrigados, campesinos y campesinas, se lanzaron a la búsqueda del origen del ruido para reparar el mal causado, vete tú a saber por qué. Miraron en el corral del cortijo, en los establos, en las estancias donde guardaban el grano, así, hasta que sólo quedó un lugar donde mirar, en la casa. Entraron en el patio y, junto al brocal del pozo, hayaron agua en un charco, en el suelo. Agua, y una gallina que piaba, cadenciosa y rítmicamente. Entonces, lo que vieron les pasmó hasta un punto, que entendieron que sus vidas y las de sus hijos, y las de los hijos de sus hijos, acababan de cambiar para siempre. En un vano, tras la citada oquedad, terminaban de precipitarse, salpicando, los escombros de una pared que, por el picoteo del ave, se había partido y, tras ella, polvorienta, se asomaba la mirada de un Cristo amarrado a una columna. Habían encontrado una imagen oculta siglos antes por temerosos fieles, para evitar su destrucción por los musulmanes. Al poco, toda la villa contigua a la finca, se plantó ante el Santo y fue, por esto, que, el noble, viendo la piadosa reacción de la chusma, dictaminó, que pese a ser hallada en su propiedad, esta sería de todos los valencineros. Desde entonces, al Marqués de Casamendara se lo conoce como de Torrijos, conmemorándose el milagro y, digo milagro, porque llueva, truene, ventee, relampaguee o huracanee, haya guerra, haya crisis o no, los romeros de esta pequeña población, indefectiblemente, al alba, se ponen en camino para rezar, arrodillados, en la minúscula ermita que se construyó para cobijar, al Señor, en una Romería donde, como en todas, lo pagano se confunde con lo religioso. Lo que no se confunde, ni mengua, es la pasión con la que se vive y la hospitalidad con la que te reciben. Si no me creen, hagan la prueba y pasen se, un año de estos.

martes, 21 de octubre de 2008

Ángel Villar

El caso del Presidente de la R.F.E.F. es digno de estudio: Si como futbolista, los dos hitos que sacan su carrera de la mediocridad son, por este orden, una sonora galleta propinada a uno de los cuatro grandes de la Historia, Johann Cruyff y, una intervención estelar, en la Final de Copa del setenta y siete donde, gracias a su puntería, el Betis, mi Betis, fue Campeón, al darle al portero -un tal Esnaola- un balonazo, en su lanzamiento desde el punto de penalty, pese a lo que se movió el cancerbero heliopolitano, intentando no recibirlo, como federativo, sus méritos son mayores. Llegó para no irse, después de sustituir, en la Presidencia del Fútbol patrio, a Roca (no confundir con el de Marbella) quien, a su vez, sustituyó a Pablo, Pablito, Pablete Porta, con una papeleta tremenda: Quienes le precedieron fueron famosos por lo calamitoso de su gestión. Superarles era prácticamente imposible. Menos para él. Los líos cada vez que hay elecciones son tremendos. Las manipulaciones para perpetuarse en el sillón, terribles. Las cuentas no las cuadran ni Solbes, ni Pizarro, ni Botín. Las competiciones presentan un tufo de favoritismo sospechoso, según el sentido del voto del club en cuestión. La Ciudad Deportiva ha terminado en los Tribunales por lo oscuro de su adjudicación y construcción. Ha hecho que ocupar cargos de relevancia en ámbitos internacionales, sea un perjuicio, en vez de un beneficio en arbitrajes e influencias. . . En fin, dirán ustedes, a que viene esto hoy. Viene a que, como llegan algunos tan alto, es un enigma que me atormenta, sobre todo, si quienes lo hacen no presentan méritos aparentes y si, por el camino, queda gente más preparada. Viene a que, por si lo han olvidado, a esta organización la mantiene, en gran parte, el Consejo Superior de Deportes, con unos presupuestos que se nutren de los generales del Estado o sea, de nuestra pasta, de la de todos y, la verdad, visto lo visto, no tiene mucho sentido, que continúe administrando dicho dinero un sujeto que, el día que tiene que justificar su sueldo, el día que atacan a nuestro país desde el sillón contiguo al suyo en UEFA, se quede calladito. Así que, ustedes dirán, este caballero ¿es un inútil redoma do o es el más listo del orbe y se está quedando con el pueblo? y, si es un inútil, ¿por qué sigue ahí con la complacencia del Ministerio y de la Secretaría de Estado para el Deporte, si nos cuesta un potosí de los impuestos? ¿O es que los inútiles están en el otro lado?. Lo mismo, limpiando de incapaces los cargos relevantes de este y otros mundos parecidos, nos ahorrabamos un taco que, con la que está cayendo, nos venía de perlas para tapar otros agujerillos. ¿O no?.

martes, 14 de octubre de 2008

El espíritu de San Fernando

Hoy, me voy a auto censurar, porque, si escribo lo que realmente pienso, me cierran el chiringuito. Por eso, no voy a poner aquí, lo que me parece que es, el gordo que preside la UEFA, un gabacho, que cualquier noche de estas, aparece muerto en la cama luego de un brutal atracón de paté. Ni tampoco, lo que opino de las declaraciones del impresentable, del mismo organismo, que ha acusado a la Policía española, de generar un conflicto en un estadio por intervenir, a petición de la autoridad competente de la citada Federación de federaciones, para retirar una pancarta de claros tintes xenófobos. Ni siquiera, para catalogar lo que significa, que los ingleses, no quieran jugar en el único lugar del mundo donde reposan nueve Copas de Europa, por considerar, que es un sitio donde habita el racismo ya que, una vez hace una eternidad, silbaron a dos jugadores negros de su combinado nacional, ese, que representa -mira tu por donde- a una nación que, hace también una pila de años, dejo a un niño de Castilleja de la Cuesta y a su Padre, por aquel entonces taxista de Valencina, apesadumbrados, indignados, tristes y pensativos, cuando vieron como ASESINABAN, a unos pobres infelices italianos, por cometer el delito, de ir a estar con su equipo, la Juventus de Turín, mientras jugaba la final de la Champions en Heysel, campo del pueblo de Bruselas, contra los súbditos de su Graciosa (y gran aficionada al gin-tonic) Majestad, los hooligans del Liverpool. Hoy, no. Me voy a guardar mis pensamientos en lo más profundo de mi ser. Lo voy a hacer, mientras invoco el espíritu de San Fernando, en Cádiz, cuna de nuestra Constitución original, la de 1812, y, donde pasé una bonita etapa de mi vida. Hasta ahí, llegaron una vez, ciertos hijos de la gran puta, imponiendo un trapo tricolor como nuevo símbolo de Libertad, para un país, este, que supo meterles su arrogancia y bravuconería por... donde les cupo, eso sí, como a artistas, a este terruño donde nacieron Goya, Velazquez, Manuel de Falla, Plácido Domingo, Raúl, Gento y así, un eterno etcétera, no le gana nadie, lo hicieron a ritmo de pasodoble y mientras se hacían las señoras, en un tocador con peine de plata, tirabuzones y es que, la verdad, a estas alturas de la película, determinadas lecciones de democracia, respeto y tolerancia, valen muy poquito, si quienes te las dan son anglosajones y franceses.