viernes, 25 de enero de 2008

Andaluces por el mundo

Se que soy muy crítico con lo que no me gusta, despiadado puede decirse, como también soy apasionado con lo que me gusta. No es de ahora. Soy visceral desde pequeño y suelo decir que como amo, odio. Cosas de la personalidad, por lo que, para ser justo, tenía que escribir sobre un programa que me encanta -nos encanta, puedo decir- puesto que con todo aquel que comento su existencia y lo conoce, comparte este cariño. Igual que he criticado ciertas series que de mal hechas producen vergüenza, aplaudo un tipo de televisión que enriquece y aporta, la que representa el espacio que en Canal 2 Andalucía, cada jueves por la noche, se llama como titulo este artículo: Andaluces por el mundo.
Andaluces por el mundo es un viaje al alma de emigrante que tiene esta bendita región, un canto a la sencillez de esas gentes que, por lo que fuera, un buen día hicieron el petate y se fueron a, que cosa más grande y difícil, vivir su tierra desde la distancia. Su dinámica es poco compleja: enseña que hacen, como llegaron y que tal se han adaptado los habitantes nacidos en nuestra comunidad que pululan por esos mundos de Dios. Su simpleza es tal que con una cámara y un periodista que ni aparece e interviene las veces justas, conocemos en un lapso de tiempo prudencial, una cultura y una nación -de manera superficial, claro que sí- a través de los ojos del citado paisano. No conozco el coste mas tampoco me importa: ¿como se cuantifica la calidad?. Así tiene que ser lo que pagamos todos con nuestros impuestos, cumplidor de lo que denominan función pública cueste lo que cueste. Veremos cuanto dura.