sábado, 16 de febrero de 2008

Carmen, Iván y Sara

No voy a repetir lo que dijo el célebre político jerezano Pedro Pacheco sobre la Justicia en este país y, no voy a hacerlo, porque pienso que a lo que el andalucista quiso referirse, fue al ordenamiento jurídico y a quienes tienen la ineludible obligación de hacerlo cumplir. No voy a repetirlo pero -conste- pienso exactamente lo mismo.
Dicho esto, me parece vergonzoso lo que ha ocurrido en el episodio de la disputa por la custodia legal de una madre por sus dos hijos. Me parece vergonzoso que se haya recurrido, una y otra vez, hasta la muerte de la pobre señora, con el único fin de dilatar el proceso en el tiempo y eludir la condena que obligaba al pago a la Junta de Andalucía. Hablamos de casi trescientos millones de las caducas pesetas. Hablamos de un daño moral irreparable. Hablamos de como y por qué se le retiraron a una mujer sus dos vástagos. Hablamos de lo que es justo, de lo que no lo es y, eso es lo que -mismamente- me parece un cachondeo y, máxime, si tenemos en cuenta que, ahora, puede que quienes dispongan de los fondos sean los máximos beneficiados con la espera anterior. En fin, si para esto se promulgan leyes en esta España nuestra, creánme, a veces, más de las veces, pienso que mejor nos iría si cual jauja actualizada, cada paisano hiciese lo que le diese la gana que es, básicamente, lo que están haciendo algunos. Otro día, si quieren, les comento lo que me parece el perdón con la boca pequeña que han pedido quienes más daño han causado, los políticos de chichinabo que en esta Andalucía nuestra, aunque ellos crean que es suya, nos gobiernan.