jueves, 3 de abril de 2008

Sé lo que hicisteis

¡Vaya, vaya!. Parece ser que la prensa rosa española ha encontrado su horma. Tantos años amparándose en la libertad de expresión para contar los asuntos más escabrosos, para entrar en el análisis de las conductas de personas con un derecho a la privacidad más que ganado, para opinar con una ligereza terrible y sin la más mínima información contrastada, para hacer daño. Tantos años llenando horas y horas de programación en prensa, radio y TV... Tantos, para, ahora, no ser capaces de aguantar la crítica ácida, divertida, cómica, de unos compañeros a los que, todos, to-dos, están despellejando sin piedad por hacer lo mismo que ellos pero desde el prisma inverso, esto es, en vez de usar como diana al famoseo patrio, recibir los dardos. Que si son canallescos, que si no trabajan, que si el programa se lo hacemos entre todos, que nos dejen en paz... Bla, bla, bla. Piden lo mismo que les negaron a difuntos como Encarna Sánchez o Paquirri. Lo mismo que no le dieron a Isabel Pantoja, a los Aznar, a los Flores. La Conde y sus compañeros lo están bordando porque nos estamos divirtiendo como nunca. No sólo La sexta sabe lo que hicisteis. Todos, en este país, lo sabemos. Hicisteis de la capa del informar, entretener y servir un sayo. Así que, ahora, ajo y agua o, en garbanzos y chícharos, que os den, guapitos... y guapitas, claro está, y guapitas, ustedes me entienden.