martes, 17 de junio de 2008

La huelga (versión seria)

Se propone una huelga, un poné, de transportes. La convocan unos cuantos, no hace falta que se lo digamos ni a la mitad... de la mitad. La secundan, otros pocos más. Lanzamos un bulo a la opinión pública, otro poné, "mira si nos quedamos sin gasolina o sin comida". Los medios de comunicación lo contrastan (aquí caben unas risitas y tal) y lo propagan a los cuatro vientos. La peña, tan solidaria como siempre, hace acopio de víveres y de combustible, por si algún vecino se ve necesitado, prestarle (todos, menos usted o yo, que más da, que sabíamos que esto iba a durar poco y compramos lo habitual, ya saben, veinte litritos de leche, varios kilitos de azúcar, café para rellenar la bodega del JJ Sister, seis piñas...etc, etc, etc). El gobierno tranquiliza a la población (esto no es ironía). Los ¿sindicatos? -creí que las agrupaciones de empresarios se llamaban patronal- colocan a unos compañeros, un pelín mejor informados, a contarles, a los del gremio que no se han enterado, como va la película y, para mayor comodidad, lo hacen en las rotondas de acceso a los almacenes donde cargan, puertas de polígonos industriales... El personal se lo toma en serio y se lleva unas piedrecitas, para llamar la atención de los que se pasen de largo, con el despiste. La policía, que se enfada por una vainá, les pide que hagan unas octavillas, mejor, o que, para no taponar la entrada, vayan por la carretera, unos junto a otros, y se avisen por las ventanas cuando vayan en paralelo... O eso me cuentan a mi, pero no haced me caso, que yo soy un cateto que no se entera. Lo que se pide, no le importa a nadie aunque todos lo sufran, pero la ¿negociación? avanza. El gobierno promete escuchar y dialogar, aunque, sin comprometerse a nada. Es que son una minoría (¿como los nacionalistas?), argumentan. España entera respeta el derecho de sus camioneros a no trabajar, pero... ¡vaya faena!¡no hay gasóleo en el surtidor y tengo que llenar el coche para ir al curro!¡ a mi, también me afecta y no me quejo!¡son unos sinvergüenzas estos camioneros!. ¡La crisis (¡Psiiiiiiii!, esa palabreja no se mienta), es para todos igual!. Total: Ná de ná. ¿Lo dudaban?. ¡Ah! ¡Qué ya lo sabían! Y yo.