lunes, 18 de agosto de 2008

La historia de los verdaderos Reyes de la brasa

Esta tarde, "El Carpa", me ha llamado por teléfono. Quería una pala de padel y, para mi, los deseos de ese tipo, son órdenes. Así que, mientras pensaba donde la tenía guardada, me ha dado por recordar y, casi sin esfuerzo, me han venido a la cabeza mil historias que me sucedieron con él y, me he dado cuenta, que este "personaje" se merecía su minuto de gloria en mi maravillosomundo. La idea, no le va a cojer por sorpresa. Lástima, porque a individuos como este, nada les pilla desprevenidos. Se las saben todas y, si no, tienen la capacidad de hacerte ver que ese cuento, ya lo conocían. No estoy diciendo que mi hermano brasero sea un enterado, ni mucho menos: simplemente, digo que está curtido, que es listo, que tiene memoria... y, estrella. Los tíos como este, son seres que se te van metiendo, poco a poco, primero en la piel, luego en el alma, porque tienen magnetismo, porque son especiales.
Contar como Copito conoció al canoso (Sí, Copito soy yo), es complicado. Más que nada porque no me acuerdo. Luego llamaremos equis a esta incógnita. De todos modos, el dato es irrelevante. Contar como Copito descubrió que, con el dueño del Xsara más currado de todos los que Citroën vendió, tenía amigo para toda la vida, es más sencillo.
Verán, hace algunos años, ciertos señores -los más selectos de la noche aljarafeña- vinieron a coincidir, por uno de esos curiosos choques cósmicos, en el más mágico experimento sociológico que haya sucedido en este país. Uno, por soltero resentido. Otro, por soltero convencido. Finalmente, otro más, por soltero forzoso. Dos chicas, también, pero, el sendero de estas, tomó un derrotero, del todo diferente. No, no les hablo de Gran Hermano: les hablo del Camino de Santiago. Allí, en aquellos seis días de fatigoso peregrinar, de horas y horas de laborioso andar, las conversaciones entre dos de estos, les hicieron intimar y, como aún tenían más días de vacaciones, empezaron una juerga que duró... -iba a decir meses pero mejor, escribiré- años-.
Fueron noches y noches de fiesta. Fines de semana que empezaban un miércoles y terminaban un domingo. No hubo garito que no pisásemos ni aquí, ni en muchas partes de España. La costa gaditana, la granadina, la Brava, el Algarve portugués. Aclararé, porque creo que este texto -lo mismo lo enmarcan y todo- lo puede leer algún malpensado, que jamás hubo en nuestra hermandad ni alcohol, ni drogas. La sanidad fue norma, quizá, porque ese doping, no lo necesitamos. Eramos bufones pagados de nuestra propia presencia, risas y diversión. Al cabo, incluso, se unieron otros hermanos: Ángelito, Diego, Pepe, a veces, Francis... Pero, con ninguno, existió la unión que con mi hermano Fran Pérez y, esa extraña pareja, duró, hasta que, una noche, cierta rubia de los Remedios, se cruzó delante del salpicadero de mi autobús, me dio el alto y... mandó parar.
Dicen que lo que sucedió entre braseros -así nos llamábamos- quedará siempre. Dicen que ni Bilindo, ni Lousiana, ni Caramelo han vuelto a ser iguales, a aquellos felices días. Dicen que, muchas lunas después, cuando se reunen con sus mujeres y, se ponen a enumerar, se les ve un brillo cómplice en la mirada. Dicen que, la corona de Rey de la Brasa, quedó desocupada y que, la noche, ahora es una República de borrachos dañinos y repelentes...
Lo que nadie dice, ni dijo, ni dirá, es, que aquellos dos búhos, que no pegaban ni con cola, cumplieron el sueño que perseguían secretamente: El sueño de poder retirarse de la edad crápula, a contar batallitas de abuelo cebolleta, junto a una Reina, pero de las de verdad.
Dedicado a Pilar y a Rocío.
Gracias por mantener, fomentar, estimular y conservar NUESTRA AMISTAD.
Te quiero, hermano bra. Aunque eso tú, ya lo sabías, como no.

Matrimonio, divorcio, familia y educación

Extracto, aquí, algunas partes de la magnífica entrevista que Berta González de Vega, realiza en El Mundo ayer. El entrevistado es José Manuel Aguilar, "psicólogo y escritor divulgativo que se ha convertido en el defensor más conocido de la custodia compartida en los casos de divorcio".

"En España hay una cultura machista en mujeres y en hombres".

"Los hijos en España son una propiedad y los progenitores son los gestores de los tiempos de sus hijos".

"En Francia fueron las socialistas feministas las que lucharon la ley de custodia compartida, que allí, como en Bélgica, por defecto es la primera opción a no ser que uno de los dos progenitores no quiera".

"Aquí la reforma iba a recogerla y, de hecho, hay una contradicción en la ley, porque se condiciona la decisión del juez a un informe favorable del fiscal. Aunque no hay datos fiables, se cree que en el 5% de los divorcios se otorga la custodia compartida. Casi todas las que son de mutuo acuerdo se están echando atrás en la Audiencia".

Consiste en que "hay dos casas en los dos casos, compartida o no. Se reparten los gastos del menor. Pero lo que no está claro es que la mujer se tenga que quedar con la que ha sido la casa familiar hasta entonces. Ahora mismo hay decenas de hombres viviendo en cámpings y acudiendo a comedores sociales. El caso más sangrante es uno en el que la casa es de la abuela de él y la mujer se quedó en la casa que la buena señora tenía para jubilarse. El juez dio un plazo. También hay señoras que se han quedado con las dos casas, la principal y la de veraneo. Con la vivienda ha surgido un nuevo escenario, hay gente que no se puede divorciar porque, con la hipoteca, sería repartir miseria y llegan a un acuerdo de compartir la casa. Todos los niños prefieren estar con papá y mamá, siempre que no haya caras largas, porque uno de los grandes mitos es que los niños no se enteran de nada. En todo matrimonio, existe una custodia compartida de facto y con esta medida lo que se busca es conseguir una situación lo más parecida a la que había".

Acerca del estándar del régimen de visitas: "está claro que hay que hacer trajes a medida, porque no es lo mismo que los padres sean periodistas, médicos o funcionarios. En realidad, se trata de funcionar como antes de separarse y claro eso obliga a que haya una buena relación. En el otro caso es difícil que la haya porque es uno el que maneja y controla, el que concede derechos".

"El feminismo español no es igualitario, es revanchista. El igualitario considera al hombre un igual, y el otro lo ve casi como un maltratador por el hecho de ser hombre. Si coges la guía de juegos de la Junta, se dice que los niños son tramposos y en Córdoba tenemos a esa asociación que dice que el latín es machista y recibe subvenciones. Y ese lobby gobierna y dicta las leyes a Zapatero, la de reforma del divorcio y la de violencia de género".

"Lo está viendo todo el mundo en los procesos de divorcio, les aconsejan denunciar y se quedan de inmediato con la casa y la custodia. Y a los niños se les está utilizando también para elaborar falsas denuncias, normalmente de abusos sexuales. El 80% de las denuncias en procesos de divorcio son falsas". Y "salen gratis en la mayoría de los casos. Son muy ventajosas y nadie las persigue. El daño ya está hecho y con los tiempos judiciales que tenemos pueden pasar nueve meses y se pierde el vínculo con los hijos. Hace dos semanas, una madre que llevaba acumuladas once sentencias contra su ex por incumplimiento del régimen de visitas tuvo que ver cómo el padre no se presentó y el abogado dijo que estaba desaparecido desde hace dos semanas. La inacción de la Justicia es parte del problema".

"Los griegos no tenían ninguna palabra para el pecado pero sí para el pecado de orgullo. Esto es lo que hacen estas feministas, pecan de orgullo y se pasan las sentencias judiciales por el arco de sus deseos (habla del caso de una madre, que se negaba a que su ex viera a su hija, a pesar de una orden judicial, porque negaba, apoyada por una organización feminista, que existiera el síndrome de alineación monoparental). ¿Va a tener consecuencias el acto de esa madre? Han tenido raptada a la niña, ¿qué va a hacer ese juez al que se ha ninguneado? ¿qué hubiera pasado si la presidenta del Constitucional hubiera asesorado a un maltratador y no a una maltratadora? Hubiera durado diez minutos en el cargo".

"En un divorcio todo el mundo pierde, los abuelos, los primos, los amigos. Por eso afecta a todos y lo mejor es negociar".

"Una relación es un trabajo diario, una negociación, hay que enamorar todos los días a tu pareja".

Sobre el fenómeno de los niños tiranos: "Es el problema de la generación obediente, que ha obedecido a sus padres y ahora a sus hijos. Como tienen poco tiempo, compran el cariño de esos niños-llave, que llegan a casa del cole y no hay nadie... Los horarios laborales no están pensado para los niños. Tenemos una cultura de no parar y lo primero que se sacrifica es la familia".

"Cuando un padre educa, tiene que marcar límites y el primero es decir no, esto no lo puedes hacer. Aprender la frustración. Hemos educado a una generación que no sabe esforzarse y cuando ya tienen doce años es muy difícil cambiar la personalidad, que está bien definida".

"Cuando el cachete le duele a los padres más que al niño, no hay problema. Pero ahora vienen las madres traumatizadas y cuando le preguntas que por qué le ha dado un cachete resulta que te puede contestar que el niño casi le quema el comedor con un mechero y te dan ganas de preguntar por qué no le dio dos. Usar la violencia es el fracaso de la educación pero hay momentos en que un cachete es necesario... Ahora resulta que el sentido común es revolucionario".