martes, 21 de octubre de 2008

Ángel Villar

El caso del Presidente de la R.F.E.F. es digno de estudio: Si como futbolista, los dos hitos que sacan su carrera de la mediocridad son, por este orden, una sonora galleta propinada a uno de los cuatro grandes de la Historia, Johann Cruyff y, una intervención estelar, en la Final de Copa del setenta y siete donde, gracias a su puntería, el Betis, mi Betis, fue Campeón, al darle al portero -un tal Esnaola- un balonazo, en su lanzamiento desde el punto de penalty, pese a lo que se movió el cancerbero heliopolitano, intentando no recibirlo, como federativo, sus méritos son mayores. Llegó para no irse, después de sustituir, en la Presidencia del Fútbol patrio, a Roca (no confundir con el de Marbella) quien, a su vez, sustituyó a Pablo, Pablito, Pablete Porta, con una papeleta tremenda: Quienes le precedieron fueron famosos por lo calamitoso de su gestión. Superarles era prácticamente imposible. Menos para él. Los líos cada vez que hay elecciones son tremendos. Las manipulaciones para perpetuarse en el sillón, terribles. Las cuentas no las cuadran ni Solbes, ni Pizarro, ni Botín. Las competiciones presentan un tufo de favoritismo sospechoso, según el sentido del voto del club en cuestión. La Ciudad Deportiva ha terminado en los Tribunales por lo oscuro de su adjudicación y construcción. Ha hecho que ocupar cargos de relevancia en ámbitos internacionales, sea un perjuicio, en vez de un beneficio en arbitrajes e influencias. . . En fin, dirán ustedes, a que viene esto hoy. Viene a que, como llegan algunos tan alto, es un enigma que me atormenta, sobre todo, si quienes lo hacen no presentan méritos aparentes y si, por el camino, queda gente más preparada. Viene a que, por si lo han olvidado, a esta organización la mantiene, en gran parte, el Consejo Superior de Deportes, con unos presupuestos que se nutren de los generales del Estado o sea, de nuestra pasta, de la de todos y, la verdad, visto lo visto, no tiene mucho sentido, que continúe administrando dicho dinero un sujeto que, el día que tiene que justificar su sueldo, el día que atacan a nuestro país desde el sillón contiguo al suyo en UEFA, se quede calladito. Así que, ustedes dirán, este caballero ¿es un inútil redoma do o es el más listo del orbe y se está quedando con el pueblo? y, si es un inútil, ¿por qué sigue ahí con la complacencia del Ministerio y de la Secretaría de Estado para el Deporte, si nos cuesta un potosí de los impuestos? ¿O es que los inútiles están en el otro lado?. Lo mismo, limpiando de incapaces los cargos relevantes de este y otros mundos parecidos, nos ahorrabamos un taco que, con la que está cayendo, nos venía de perlas para tapar otros agujerillos. ¿O no?.