domingo, 7 de diciembre de 2008

Una mañana en el Pleno

Inocentemente, pensaba que los Plenos de los Ayuntamientos, servían para debatir a cerca de los temas que afectaban, de manera directa, al ciudadano de la circunscripción electoral en cuestión pero, hace algunas mañanas, descubrí, entre otras cosas, que no, al asistir a uno como espectador pues, parece ser, que, si a alguien se le ocurre llevar la propuesta de que prohiban a los americanos mandar más naves tripuladas al espacio, incluso se puede debatir y, para desgracia de Obama and company, lo mismo tienen que dejar de hacerlo, si se aprueba. Imaginen se los titulares en la prensa: El pueblo de Castilleja de la Cuesta (eso es el Pleno allí congregado) termina con la carrera espacial de USA. En fin, sin comentarios, lo que importa es que era mi primera vez y no, precisamente, por falta de oportunidades. Me picaba la curiosidad así que, como otras veces he sido tentado para formar, previo paso por la lista electoral correspondiente, parte del desarrollo del mismo, me decidí a comprobar como encajaría en el engranaje municipal y, el resultado es que me han quedado claras tres cositas.
La primera es, que se nota la importancia de la disciplina de partido que, por si no lo saben, consiste en que, pienses lo que pienses, tu voto es propiedad de un aparato superior que es el que dicta el sentido del mismo. Habrá honrosas excepciones, claro está, pero o bien todos los socialistas y todos los populares (excluyo al único representante de los comunistas por razones obvias) están, absolutamente, de acuerdo en todo lo que se planteó o, ustedes me dirán, porque el final es que, en todos los puntos debatidos, los votos a favor, en contra y abstenciones, fueron idénticos. Hago aquí, dos aclaraciones: El grupo socialista, fue un ejemplo de que cuando se rompe esta teoría, al que manda le quedan dos telediarios, pues no manda. El grupo popular, parece vivir el mismo momento al estar, claramente, dividido en dos mini-grupos que, eso sí, votan lo mismo en todos los temas cumpliendo mi aserto.
La segunda que, ahora que estamos en crisis -según dicen- sería más práctico, que asistiesen solo los portavoces de cada agrupación y votasen las mismas veces que concejales tuviesen así, nos ahorrabámos la presencia pagada del resto de componentes que, por lo que he creído ver, no hablan, solo levantan la mano cuando se les indica y, las más de las veces, están absortos en sus pensamientos y haciendo como que prestan atención a lo que se dice. Piensen que pastón se ahorraba con esto... y si llevásemos la idea al Congreso, al Senado y al Parlamento Autonómico, ya ni les cuento. Entre eso y los tropecientos ¿trabajadores? metidos a dedo, de las diferentes administraciones, empresas públicas y fundaciones varias guardábamos, en la hucha de todos, un dinerillo tela de curioso para, por ejemplo, gastarlo en hacer y arreglar carreteras, colegios, hospitales y centros culturales y deportivos. Lo mismo esto no se puede hacer, claro, ya saben la de estupideces que se me ocurren y que escribo en esta negra página o, lo mismo, no es que no sea una propuesta interesante sino que, entonces, a político se iba a meter Bartolo y, sin manteca que repartir, les iba a votar Rita, su mujer, que además es cantaora.
Finalmente, la tercera cosita que me ha llamado la atención es, la nula asistencia de público a este acto. ¿Será porque no les interesa lo que allí se habla?. Quien sabe, lo mismo, sí y no tienen tiempo o, lo mismo, es que la diez de la mañana no es hora para fomentar la asistencia. Como dice una vecina de toda la vida de mi madre, previo suspiro y con una exclamación tan grande como el Titanic: "¡Que se yo, la vida!".