martes, 29 de diciembre de 2009

La triste historia de Sindelar, papierene

Se llamaba Mathias, aunque la historia lo recordará, siempre, como Sindelar o, como Papierene, el hombre de papel, por su extraordinaria habilidad para escaparse de los contrarios que le acosaban. Había nacido en 1903, en Moravia, en la frontera con Bohemia, Chequia, si bien fue con Austria, con quien jugó durante toda su carrera futbolística. Hijo de unos pobres emigrantes, se crió en el distrito obrero de Favoriten, Viena. Su Padre, era un albañil que desapareció en la Primera Guerra Mundial. Su Madre, lavandera.
Inició su carrera deportiva en el Hertha con solo quince años, para, cinco después, tras haber aprendido el oficio de cerrajero, pasarse a uno de los grandes clubes de Europa, el Austria de Viena, con el que se proclamó Campeón de Copa en sus tres primeras temporadas y con el que hizo seiscientos goles en setecientos partidos. A los veintitres debutó como internacional con la Selección Nacional. Lo hizo frente a Chequia y marcó el tanto de la victoria. Fue el primero de los veintisiete que anotó en cuarenta y cuatro contiendas. El primero y el inicio de su triste historia, la historia del designado mejor deportista austriaco del siglo XX.
En aquellos tiempos, a los centroeuropeos se les conocía con el sobrenombre de Wunderteam, el equipo maravilla y no tenían rival. En 1931, fueron los primeros que ganaron a Escocia, una de las cunas del balompie, a domicilio. Fue un cero a cinco. Luego, sucesivamente, cayeron otras potencias como Francia, cuatro cero; Alemania, seis a cero; Hungría, ocho a dos... fue tan grande el espectáculo que el mismísimo Manchester United, intentó la contratación de Sindelar, la auténtica estrella del combinado. Nos referimos a tiempos donde, el profesionalismo, no estaba tan introducido como ahora. Pero es que, el Mozart del fútbol, se había convertido en uno de los primeros iconos del incipiente deporte. Austria, igual que casi todas las selecciones europeas, había declinado participar en el primer Mundial. Era muy costoso y muy fatigoso, el desplazamiento en barco a Uruguay. En el segundo, disputado en Italia en 1934, eran los unánimes candidatos al título pero, Mussolini tenía otros planes. En la eliminatoria de cuartos, fueron los españoles los eliminados en un arbitraje canallesco. En semifinales, tras ver como les eran anulados cuatro goles, los transalpinos, se deshicieron de sus vecinos ganando por un solitario uno a cero. Il ducce, tenía claro que su país tenía que vencer y no reparó en medios para lograrlo. Cuatro años más tarde, Alemania ocupó Austria y la rebautizó como Ostmark. Era el año del Mundial de Francia y si el dictador italiano había manipulado un Campeonato de Fútbol, Hitler había intentado hacer lo propio con unos Juegos Olímpicos. Ostmark, al ser una provincia germana, no podía competir. No, al menos, como estado soberano. Los planes de los nazis eran que lo hiciera con la bandera de la cruz gamada.
Mathias tenía, en aquellos instantes, treinta y cinco años. Su edad, fue la excusa que usó para no ponerse la camiseta de la esvástica y levantar el brazo mientras sonaba el himno. Los jerarcas nazis, inventaron, a modo de entrenamiento, un amistoso en el que los alemanes jugaban contra lo que quedaba de la selección austriaca. Ese día, Sindelar jugó con su casaca de toda la vida, marcando, tras fallar intencionadamente varios, un precioso gol de vaselina, en la humillante victoria de Ostmark por dos a cero. Al termino del choque, Seep Herberger, entrenador de los teutones, intentó otra vez más que Papierene, reconsiderase pero, este, lo tenía claro y volvió a rechazar la propuesta.
Llegados a este punto, habría que precisar que, Sindelar, estaba casado con Camila, una judía. Fueron condenados al ostracismo y perdieron su modo de vida, una cafetería. Durante ocho meses, estuvo refugiado intentando pasar a Suiza. Nausch, compañero de selección, tuvo suerte y lo consiguió. Él, no. Las autoridades ofrecieron una recompensa por su cabeza, estrechando el cerco. Sucedió lo inevitable. Unos dicen que se suicidó en su escondite. Otros que fue asesinado. Su esposa solo le sobrevivió veinticuatro horas.
Lo que no pudieron impedir los nazis, fue el extraordinario tributo de quien se convirtió en un símbolo de la resistencia. Su calle, Laaerberg, cambió su nombre por el de Sindelarstrasse y, pese a prohibirse las manifestaciones de duelo, quince mil personas asistieron al funeral y, los telegramas, atascaron los servicios de correos.
Han pasado setenta años pero, su memoria, la del más grande que vistió la camisola de su nación, sigue viva. Es la desgraciada historia de Mathias Sindelar, el hombre de papel.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Sobre bitácoras, blogs y diarios

Cierta vez, un amigo bastante introducido en el tema de los blogs, me señaló que le encantaba el mio pero que, todavía no había entendido bien cual era su tema. Me expuso que, los grandes, en número de lectores, tenían un público que los seguía porque, al teclear el nombre del sitio, sabían lo que iban a encontrar. Así, había gente que se dedicaba a escribir de Historia, de Naturaleza, de Fútbol... En suma, que tendría que especializarme si quería que este espacio ganara en seguidores. También, me indicó, que en el abc del buen bloguero, había una máxima: enlaza y te enlazarán. Luego, por ahí, tampoco iba muy acertado pero, es que, a mi, la verdad, me es indiferente quien me enlace. Los buenos amigos, lo han hecho, no por solidaridad, ni por reciprocidad, lo han hecho por cariño y por gusto -considero que bueno-. En definitiva, me cuestionaba, elmaravillosomundodemiguel, ¿de que va?.
Como creo que, esto, ya lo he contestado, otras veces, digo ahora, alto y claro que, a lo que tienen acceso aquí, es a mi diario personal y que, como soy inquieto y curioso, lo mismo un día leen sobre Cine, otro sobre Literatura, otro sobre Viajes, otro sobre Personajes varios y otro sobre los mundos de Yupi, o Política que viene a ser lo mismo. Por cierto, a esto lo denomino, para aquellos a los que os guste poner una etiqueta, blog de autor y, me parece, que ni soy pionero, ni único, por suerte, pues no aspiro ni al reconocimiento, ni a la inmortalidad y, como siempre les animo a leer, para a través de la lectura, adquirir conocimientos y sabiduría, que vienen a ser lo mismo, ahí van algunos de mis imprescindibles, de los que me llenan el alma, de los que me gustan, en el espacio cibernético:
Para las cosas de mi pueblo, Castilleja de la Cuesta, no hay otro como Castilleja me importa (rafaelbaena.blogspot.com), de mi amigo Rafalito Baena. Para saber si donde te alojas es, realmente, un sitio de garantías, tengo la Guía de Hoteles de Carlos Andreu (guiadelandreu.blogspot.com). Para conocer lo que se mueve en el mundo del turismo sevillano, leo El blog del viajero invisible (elblogdelviajeroinvisible.blogspot.com). Me encanta Nacho Uría (nachouria.com). Atiendo a lo que cuenta Eloy Carmona (eloycarmona.blogspot.com)... Y, cuando tengo más tiempo, siempre, siempre, sigo el sistema que me enseñó Juan del Río (blogportalcastillejadelacuesta.blogspot.com) (el político, con más conocimientos, de todos los que han pasado por el Ayuntamiento y la injusticia más grande, que han cometido los vecinos de mi localidad, no dejándolo gobernar), voy siguiendo todos los que recomiendan en sus bitácoras otros.
Así que, ya saben, si quieren conocer lo que piensan tipos que merecen, y mucho, la pena, solo tienen que dar un golpe de ratón. Mas, les advierto, si se quedan enganchados en su red, como se quedo este humilde juntaletras y, por lo que sea, no encuentran novedades en un tiempo en estas u otras páginas, no vayan a pensar que han tirado la toalla. Quienes escribimos tenemos vida más allá del teclado. No somos profesionales. Somos, simplemente, blogueros.

sábado, 26 de diciembre de 2009

¿Borrón...

... Y cuenta nueva?.

No soy de los que van poniendo etiquetas a los años por estas fechas. No me gustan frases como "este ha sido un mal año", "el mejor de mi vida", "annus horribilis", "fantástico"... Quizás, porque creo que, en la vida, hay buenos y malos momentos. Por eso, hay que luchar por intentar desequilibrar la balanza a favor de los mejores. Pensar que de la mayoría de lo que te pase, el responsable eres tú mismo y que, lo que no se puede controlar, simplemente, llanamente, son imponderables del destino que suceden para hacerte crecer, si eres, lo suficientemente inteligente, para encontrar la explicación... Y así, todos los años, sin distinción.
En cierta ocasión, leí, que es algo que no me voy a cansar de decir, que hay que hacer, mucho y constantemente, leí -reitero- que de la existencia solo se saben dos cosas, que empieza y acaba, y que enmedio hay que procurar pasarselo estupendamente. Simple, ¿verdad?. Pues, a veces, esta menudencia tan tremendamente importante, se nos va de la sesera. Nos perdemos en vericuetos absurdos que nos generan miedos, inseguridades, frustraciones y dejamos lo transcendente para mañana, obviando que, lo mismo, mañana no va a haber porque solo somos dueños del ahora.
Mi ahora es singular, como singular ha sido mi existencia. Crecí en un matriarcado bicéfalo donde Madre y Abuela confundieron sus papeles. Siempre fue así y, esta es la razón de que, ante la ausencia de una de las mismas, note el vacío tan intensamente. Me hice adulto trabajando en una actividad que no me cuestioné si me llenaba o no. Nunca me imaginé haciendo otra cosa pues me iba bien. Mis Padres siempre estuvieron felices e, inocentemente, concluí que terminarían comiendo perdices, en la misma mesa.
Vivimos en un ahora que no es una fotografía fija. Conviene no olvidarlo. Disfrutar lo que tengamos ante nuestros ojos. Sentir que ese instante es único e irrepetible. No querer monopolizar la belleza, ni la diversión, ni lo agradable porque, todas esas cosas tienen un antagonista que les da sentido.
Por eso, ante el inevitable fin de trayecto que es cada Nochevieja, no me gustan los exámenes ni, por extensión, las calificaciones en forma de breve apunte tal que Aprobado, Notable, Sobresaliente o Suspenso. A mi Diciembre o Agosto me dicen lo mismo: Me dicen oportunidad, la de ser o no ser feliz, ahí es nada.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Querido San Pedro:

A la llegada de la presente, imagino, ya te habrán comunicado que, a esa casa, se ha trasladado una señora de ochenta y muchos años, pero con pinta de chiquilla. Habrás visto que, el revuelo en la cola de la recepción ha sido enorme y que, la parte que corresponde a los de Castilleja de la Cuesta, está, especialmente alborotada. Es normal. Sabes -porque todo lo ves- que las cosas en este pueblo son así. Siempre celebramos con cohetes, con cante y baile, con jolgorio, cualquier festividad y que, Carmelita Navarro, por fin, haya decidido mudarse ahí, ha tenido que ser el acontecimiento del año. Quiero pensar que, no habrás tenido la mínima duda a la hora de darle sus aposentos. Está claro que, ella, donde quiere estar es en su Plaza de Santiago, entre nubes de color chorreón y verdes naranjos, cerquita del Arco, teniendo como nana, el canto del reló de la Iglesia, junto a su Madre y su Padre, su tío Miguel, su hermana Lola, su cuñado Luis, su Hermanos Joselito y Manolito, el zapatero, así como su cuñada Dolores, la del aguador. A las tatas Encarnación y Amparo, si no se han enterado (que lo dudo), te pediría, por favor, las avises con la inmediatez que sea posible pues, estarían durmiendo a la hora del aterrizaje, porque, en esta época, ni juega Santana en Australia, ni Urtain boxea, ni el Madrid juega en Uruguay otra Intercontinental, por lo que, no estarían sentandas, trasnochando, frente al televisor. Te habrás dado cuenta que ni te ha preguntado pero, no te enfades, ella es así, tiene clara su querencia y, como hizo aquí, es capaz de enredar a quien se le ponga por delante, para salirse con la suya. Así que, mejor será que la dejes a su aire, que es como más a gusto está y, como menos ruido da.
El motivo de esta misiva es, claro está, darte la enhorabuena por tan ilustre presencia en tus dominios. Ha costado trabajo convencerla porque, a feliz aquí, algunos la habrán empatado, pero ganado... pocos y, a la misma vez, darte algunos consejillos que, aunque se que no te harán falta, porque ahí se está, divinamente, te van a venir bien, hazme caso.
La abuela Carmelita, es muy especial. No perdona una comida, duerme profundamente, le encanta estar arregladita y es muy golosa. No le gusta estar encerrada, es muy coqueta y porfiona. Le pirran los helados de vainilla, su Betis y el Gran Poder de la Calle Real. No es de telenovelas pero, como pongan una película de intriga, una serie de crímenes o algo que le haya llamado la atención, en los anuncios, vas listo si pretendes que no lo vea. La abuela Carmelita, como buena Libra, es tranquila, serena, equilibrada. No da problemas y dice siempre lo que piensa, hace lo que le apetece, procurando, eso sí, no fastidiar a nadie. Es de natural novelero y caprichoso, que le vamos a hacer, siempre se lo pudo permitir porque, como nunca se casó y solo tuvo que vivir para su hijo, su nuera, sus nietos, sus hermanos y hermanas, sus sobrinos y sobrinas, está claro que, al sobrarle el dinero, se pudo dar ciertos lujos. No se, si ahí, tenéis Cortinglés, Supercor u Opencor, si lo tenéis, dejarla que se pase a enredar entre las estanterías, complicarle la vida a los empleados y gastarse su paguita. Toda una vida liando tortas merece algún pequeño caprichillo, a fin de cuentas, solo se dejó la espalda y las piernas, las manos y la negritud de su cabello, haciendo eso que, es claro, se le tuvo que dar tan bien que, los propietarios actuales de su fábrica, Inés Rosales, habían pensado en llamarla para que, como en las últimas ocasiones, explicara que era eso de ser tortera en el tiempo de la hambre, para cualquier programa que, luego, te tendrías que tirar todo el día diciéndole que, tampoco lo ponían esta noche, sino el sábado.
No quiero, querido San Pedro, extenderme mucho más. Creo que, como guía, esta carta te será útil. Eso sí, permiteme al menos, unas últimas palabras para -perdoname Pilar- la mujer de mi vida. Son estas:
Abuela, aquí el vacío que dejas, no tiene solución. Nunca habrá otra como tu, nunca nadie podrá ocupar tu sitio, ni sentarte en ese sillón orejero delante de la mesa camilla con tanto estilo a contarnos sus vivencias y a pedirnos ese biznieto que, te lo juro, te voy a dar para que, desde esa ventanita, por la que, nos prometen, de vez en cuando, nos vas a mirar, veas que, lo que has hecho aquí, en tu vida, o sea, dar amor, dar comprensión, dar consejos, dar y dar, y más dar, va a tener continuidad porque, tu ejemplo, tu compromiso y fidelidad con todos nosotros, abuela o madre, que más da, no va a caer en saco roto. Si te dije pocas veces que te quería, perdoname, te merecías más. Si te fallé en algo, no fue a drede, siempre quise ser un orgullo para ti. Si no supe estar a tu altura, me esmeraré el doble desde ahora. Te mereces ver un hombre, que es lo que criaste, no el niño que hasta ahora he sido. Hasta la próxima, cuidate y mantente tan joven, tan guapa, como hasta el día de tu partida. Abuela, te adoro, te quiero, mi tesoro
Tu nieto, en nombre de todos.

martes, 27 de octubre de 2009

La historia de un hotel

Me van a permitir que les cuente, una pequeña historia, un cuento. Es breve, sucedió, relativamente hace poco, en el siglo pasado. Es parte de la leyenda de un establecimiento mitológico. Ahí va:
"Llovía copiosamente sobre la ciudad de Filadelfia cuando, un matrimonio mayor, entró en la recepción de un pequeño hotel. Allí, pidieron una habitación para pasar la noche y resguardarse del temporal. Por desgracia, el recepcionista que les atendió, se vio en la obligación de comunicarles que, ni en su establecimiento, ni en los colindantes, encontrarían acomodo pues, en esas fechas, se celebraba en la ciudad una convención. En ese instante, la pareja se dio la vuelta y se resignó a no encontrar ningún sitio donde dormir, encaminándose hacia la entrada. Lo cierto es, que al recepcionista, le dio por pensar que, en esa situación, podía encontrarse cualquier fecha él, por lo que, ni corto ni perezoso, tomó una decisión que decía mucho de su humanidad. Abandonando el mostrador, salio a su encuentro proponiéndoles, pasar la noche en la habitación que, para su descanso, le facilitaba a los empleados la propiedad y, sin aceptar el no por respuesta, agarró fuertemente el equipaje de ambos y los condujo hacia el cuarto.
Pero las sorpresas no habían acabado. Por la mañana, cuando intentaron abonar la cuantía en recepción, el joven empleado se negó a cobrarles aduciendo que, no existía tarifa y que, la dirección no consentiría cobrar por dormir en las estancias de los empleados. Agradecido, el señor, pronunció la siguiente frase:
"Usted es el Director que pondría en mi propio Hotel. Quizás, algún día haga uno y así, le pagaría este enorme favor", tras lo que, ambos, rieron y se despidieron.
Dos años después, aquel recepcionista recibió una carta en su puesto de trabajo. En ella, se le invitaba a una visita, recordándole la anécdota sucedida. La misiva venía acompañada por un billete de avión de ida y vuelta a Nueva York y, en ella, se le emplazaba a una cita, a una hora y en lugar concreto: A las doce del mediodía, en la esquina de la Quinta Avenida con la Treintaicuatro.
Allí, a aquella hora, bajo un sol que hacía más reluciente aún, la enorme mole rojiza del edificio, un anciano dijo: "Este es el hotel que he construido para usted". La única respuesta que recibió fue: "¿Es una broma, no?.
Y, así fue, como William Waldorf Astor, construyó el Waldor Astoria original y contrató a su primer gerente, al que la Historia recordará como George C."
Como estamos en crisis y la cosa está, digamos regular, les dejo, también, como conclusión, una cita que tomo prestada a Virgilio:
"Mientras el río corra, los montes hagan sombra y en el cielo haya estrellas, debe durar la memoria del beneficio recibido".

jueves, 8 de octubre de 2009

Estrella sublime

Que, en Sevilla, una obra de teatro sea vista por treinta mil personas, quiere decir algo, seguro. La primera de las cosas es, que el boca a boca, ha funcionado. La segunda, que el espectáculo debe ser bueno. Es el caso del que les hablo: Estrella sublime.
Estrella sublime, es una delicia. Provocadora, divertida, irreverente, sensacional... pongan el calificativo que quieran. Producida por la Compañía Bastarda española, fue estrenada en la Sala Cero, donde se representó hasta hace pocos días, en febrero de 2001, desde entonces, ha sido presentada en la Feria de Teatro en el Sur de Palma del Río y en la de Puertollano.
Cuenta la historia de "Lola, camarera sevillana que aguanta como puede a los borrachos de turno, mientras ve pasar por delante de sus narices, el despecho de su último hombre. Como es lunes y madrugada, se va calentando por los celos y termina blasfemando contra los más divinos y virginales símbolos. Para su sorpresa una fantasmal aparición responde. Y lo que cuenta Macu, mujer virtual, es la translación al mundo del ritual litúrgico de las penas de Lola, su visión realista de los mitos religiosos, desenmascarando la hipocresía capillita, en un encuentro iniciático".
Protagonizan las actrices Charo Urbano y Lola Marmolejo, con la dirección de Antonio Campos, sobre textos de Marga Martínez y la propia Lola Marmolejo.
No me la perdería si no la hubiese visto.

jueves, 1 de octubre de 2009

Un español en Ferrari

Para los que somos seguidores de la Fórmula Uno, la fecha de ayer, quedará, por siempre, grabada en nuestra memoria. Recordaremos el instante y reviviremos lo que estábamos haciendo, sentiremos la misma íntima satisfacción, seremos tan felices como lo fui, cuando me enteré, mientras regresaba a casa a bordo de mi autobús, escuchándolo en Onda Cero.
Porque la oficialización del fichaje de Fernando Alonso, nuestro Fernandito, por ese monumento vivo que es la escudería Ferrari, no puede catalogarse, de otro modo que no sea como uno de los grandes hitos de la Historia del deporte de este país. Porque, que un español de Asturias, vaya a ser, a partir de la próxima temporada, el piloto principal de esa marca no puede tomarse, mas que como lo que es: la constatación de que, hoy por hoy, incluso haciendo sextos y séptimos la mayor parte de las dos últimas campañas, el mejor, el jefe, es de nuestra nación.
Y eso es mucho, que quieren que les diga. Muchísimo, pues no estamos hablando de una actividad cualquiera. Estamos hablando de la actividad que más invierte en tecnología, de la especialidad que más prima la destreza, de la competición donde más luce el talento. Estamos hablando de combinar el diseño, la innovación, la velocidad, la seguridad y de ponerlo todo en práctica, en una carrera por ser el más rápido. Y ahí, Ferrari, tiene pocos enemigos capaces de doblegarlo a lo largo de toda una trayectoria en el mundo del automovilismo deportivo. Por eso, no ponen a uno cualquiera al mando de su monoplaza. Buscan al más grande. Buscan un Rey para ponerle un trono con volante y pedales.
Por todas estas cosas, la transcendencia de la novedad informativa, de la tarde del último día de Septiembre del dos mil nueve, solo podrá ser juzgada, cuando pasen una pila de años, como un momento capital en la vida de una España, que quiere volver a intentar el sueño olímpico. Lo mismo es, porque nunca coincidieron, en el mismo tiempo, tantos genios bajo la misma bandera y necesitamos decirle al mundo que, en esto, tampoco van a poder con la vieja piel de toro porque, si un ovetense es capaz de llegar a la meca roja de Maranello, ningún reto puede ser imposible para los que compiten bajo esa rojigualda, que tanto respeto inspira en la arena donde se miden los campeones con sus oponentes.

lunes, 28 de septiembre de 2009

La rosa de los vientos

Fueron bastantes, los años que pasé trabajando en la madrugada. En aquellos tiempos, la radio fue una fiel compañera. En la noche, tras la hora y media habitual, de información deportiva con que nos obsequian, desde casi cualquier punto del dial, lo que suele venir detrás, tiene un marcado signo de caracter intimista. Es radio de autor.

Uno de esos programas, quizás al que más fidelidad guardé, lo capitaneaba el, desgraciadamente, fallecido, Juan Luis Cebrián. Su nombre era y es La rosa de los vientos.

La rosa de los vientos, espacio que pueden sintonizar en Onda Cero, la madrugada de sábado a domingo, es un tiempo para insomnes, curiosos e inteligentes y -no necesariamente- en este orden. Hoy, lo capitanea, quien durante años fuera magnífico lugarteniente, Bruno Cardeñosa. Ahí, van a encontrar rigor, anécdotas, historias, biografías, divulgación pero, sobre todas las cosas, conocimiento.

La rosa de los vientos, es también, un espacio donde el misterio tiene su hueco pero, a fuerza de ser sinceros, la aparición de este elemento, no es tan habitual como en otros  (Milenio, de la Ser, a la misma hora).

Así que, si alguna noche, aparcado en la puerta de una discoteca cualquiera de nuestra urbe, ven un autobus y, en lugar de tener las cortinas cerradas, tiene a su conductor sentado en el volante, con una manta que le guarda del frio, no piensen que, únicamente, está trabajando -que lo está- por necesidad. Piensen mejor, que está trabajando para tener la fortuna de poder escuchar, mientras los demás duermen, un magazine, donde te enseñan de manera divertida y amena.

Al menos, así lo ve él.


jueves, 24 de septiembre de 2009

Sobre Aurora boreal de Asa Larsson


En la revista Elle, afirman que la autora es "la nueva reina de la novela negra escandinava".

En Booklist, "Larsson construye el suspense gradual e inexorablemente... Esta impresionante primera novela presenta otra asombrosa voz de Escandinavia".

En el Whasington Post, "Asa Larsson tiene una asombrosa habilidad para crear escenas capaces de dejar sin aliento al lector".

En Die Zeit, "los libros de Asa Larsson son pequeños milagros".

En Sunday Telegraph, "una novela llena de suspense que te mantendrá en vilo".

En Independent, "diferente a la mayoría de novelas negras. Una narradora superlativa".

Y, en Sköna Hem, dan, la que -considero- es la clave por la que todos los lectores nos compramos este libro:
"Aurora boreal mantuvo despierto toda una noche al escritor Stieg Larsson. No podía dejar de leer".
(Está claro que Stieg Larsson y el menda pasan la noche en vela por motivos diferentes).

Así que, luego de tan reputadas opiniones, voy a darles la mía.

En elmaravillosomundodemiguel.blogspot.com, entendemos "que volumenes mejores que este, los hay a cientos en las librerias de todo el planeta. No se dejen engañar. Es una novela que se deja leer pero que te aburre. No produce ninguna emoción. Si tienen un amigo que la haya adquirido, se la piden prestada para que, en Suecia -a ver si por que Stieg Larsson haya sido una sensación, vamos a poner en un pedestal a toda la literatura, de esta nación, así como a sus hermanos finlandeses y noruegos- para que, reitero, en Suecia, no le vean la punta a esto de editar best sellers y, no nos vayan a mandar, todos los libritos que le hayan gustado al difunto... porque, con perdón y, con toda la educación que me dieron: Asa, hija mía, valiente tostonazo es el tocho de cuatrocientas páginas, que te has marcado". 

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Sala Cero, un lujo

Ángel López y Elias Sevillano, son los artífices de un milagro que habita en Santa Catalina, en el número cinco de la Calle Sol. Este milagro, el de la Sala Cero, está de aniversario. Cumple diez felices añitos. En esta década de espectáculo teatral, estos intrépidos soñadores, han luchado, por dar a conocer al público de esta ciudad, obras que, en los circuitos tradicionales, no hubiese visto en la vida.

Pero como son conscientes de que, pararse a mirar atrás está bonito, mas no hace que la rueda siga girando, esta temporada de Otoño-Invierno, han elaborado una cartelera con otras cuantas de muchísimo interés, de muchísimo éxito allá donde se han representado y a un precio ridículo, para que, todos estos noveleros que tenemos en la ciudad, que se jactan de ir a la Gran Vía madrileña a ver estrenos, no tengan que montarse en el AVE, ni tirarse cinco horitas en la carretera, ni volar hasta Barajas. Aquí tienen arte dramático del bueno sin salir de la urbe y, ahorrándose hotel, billete, manutención...

Vamos a tener la fortuna de asistir, a representaciones de compañías como Bastarda española, El pont flotant, Niños perdidos, Caramala, TML Producciones, Malaje sólo, YMedio teatro  y Síndrome Clown. Los días, la hora de los pases, los precios... me los consultan en su güeb, http://www.salacero.com/.


¡Ea! Pues ya saben. Aquí tienen un plan. Haganme caso, no se van a arrepentir.

martes, 22 de septiembre de 2009

El arte de Cádiz

Adoro a los gaditanos. Son mi debilidad. Durante muchísimos años, veraneé en la capital. Luego, lo hice en El Puerto de Santa María. Hace la eternidad de trece años, inicié la mili en San Fernando. Ahora, a mi mujer -que tiene media vida de curriculum a orillas del Atlántico- y a este humilde juntaletras, nos encanta escaparnos a Zahara o a Vejer. En fin... motivos tengo porque, no me faltan experiencias vitales, relacionadas con la Bahía y su entorno.

Por eso no me sorprende lo de Juan Antonio García, Juanito el ardentía. Para los que no lo conozcan, decirles que, este señor, no es ni un famoso, ni un poeta, ni siquiera un célebre artista y, sin embargo, todas esas cosas ha sido capaz de sintetizarlas en sus cortas, cortísimas, intervenciones como locutor  porque, a este chirigotero, el arte se le ha escapado a raudales, para formar el taco en ese Falla de arena fina, público de gallinero y ambiente carnavalero que ha sido, este estío, la Playa de La Caleta. Porque lo que ha hecho este socorrista, metido a speaker, ha sido eso, formar un lio de los gordos, un lio de los que pueden hacer que te despidan.

¿Qué ha hecho? se preguntaran. Pues bueno, tampoco ha sido tan grave. Lo que ha hecho ha sido poner una nota de humor, un detallito simpático como colofón a cada intervención desde la torre de vigilancia. Cuando pedía que no se jugase con pelotas, añadía que, por favor, se trajesen mejor un parchís. Cuando daba las horas, añadía alguna coletilla divertida... Pero claro, los que mandan que de guasa, deben andar cortitos, no lo han querido entender así, como lo que es, ha sido, el punto simpático del verano y, las mentes enfermizas de los que venden que, el buen trabajador, tiene que estar serio en su puesto, amagaron con ponerlo de patitas en la rue...

Y saben que. Que si tal cosa hubiese sucedido doy fe que, en Cádiz, cuna de la Libertad y de la Democracia, este cajonazo a las entrañas mismas de su forma de ser, de su modo de vida entre socarrón y resignado, de sus tipos tan conseguidos y de un estilo que es singular y genuino, no lo hubiesen perdonado porque, ¡pisha!, como cojones van a poné a un nota en el paro por hablar las mismas pamplinas que hablan la Teo y compañía, en cualquier Pleno.


martes, 8 de septiembre de 2009

A Javier Salas y Martín

Como veo que te has metido con alguien de la familia y -siendo la hora que es- todavía no te ha contestado ninguno de los que, por desgracia, nos representan, lo va a hacer un socio cualquiera, lo mismo da, porque para hablar con un tipo como tú, tampoco, la verdad, se tiene que dirigir a ti el Presidente del Real Betis Balompié. ¡Qué no tienes, tanta categoría!.
Así que, aunque te joda, lee en español.
La frase que has soltado de nuestra gloriosa y centenaria institución, en el Avui de hoy (qué, por cierto, vaya bazofia tiene que ser, para darte cobertura a ti), es desafortunada, triste, dolorosa, innecesaria, repelente, repulsiva, hiriente y, lo que es peor, mentira.
No la voy a reproducir. No te voy a desear nada malo. Al contrario. A ti y al Fútbol Club Barcelona, os deseo, que selléis vuestros caminos durante los diez años que sucedan al mandato del Kennedy catalán. Será lo mejor. De este modo, tendrá tu equipo, por fin, un bufón de Presidente y, cuando vengáis al sagrado y mágico templo de Heliópolis, tendremos la ocasión de ver circo gratis, como las dos últimas veces. ¡Qué, ni con todos los de las cinco copas, habéis tenido cojones de ganar en el campo de un humilde, con más clase que toda tu casta!. Eso sí, por favor te pido, vente con una de esas chaquetitas que me gastas, que, solo con la cara de payaso, no me va a dar, para reírme lo suficiente.
¡Adiós, mamarracho!.

viernes, 28 de agosto de 2009

Una reflexión del año 1931

Dice el Sr. Adrian Rogers, Doctor:

"No se puede establecer la libertad del pobre, sobre la base de dejar sin libertad al rico. Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona. Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso, mi querido amigo, es el fin de cualquier nación. No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola. "

domingo, 16 de agosto de 2009

El factor humano

"John Carlin ha descubierto el factor humano que hizo posible un milagro: la capacidad innata de Mandela para seducir al oponente y su tenaz deliberación de utilizar el mundial de rugby de 1995 para sellar la paz y cambiar el curso de la Historia. La final de aquel mundial culminó con la victoria sudafricana en el último minuto, y fundió en un abrazo a negros y blancos en el ejemplo más inspirador que ha visto la humanidad."

Este párrafo, que les he transcrito de la contraportada del original de Seix Barral, sintetiza el argumento de una pequeña joya, El factor humano. Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación, un libro de John Carlin. Su autor, que nació en Londres en 1956, que tiene el Premio Ortega y Gasset de Periodismo de 2000, que trabaja habitualmente para El País y que, fue corresponsal en México, El Salvador, Sudáfrica y Estados Unidos nos guía, a través de su vivencia personal y de numerosas conversaciones con todos los protagonistas, en un recorrido, por las claves que condujeron a la unificación de un país, Sudáfrica, sacudido por la terrible lacra de un régimen dictatorial con connotaciones racistas, el apartheid.
El factor humano es, al mismo tiempo, biografía, narración, manual de Historia contemporánea pero, sobre todo, ensayo. Su lectura es amena, sencilla, apasionante. Regala un conocimiento profundo de una situación, sus posibilidades y su solución final. Muestra el amor, que quien escribe, tiene por el país donde todo sucede. Muestra la admiración, que este británico, profesa a Mandela. Muestra el cariño, a un deporte, el del oval, majestuoso.
A mi me enamoró, lo he releído, dos veces este mismo verano. En sus páginas encontré sabiduría, ausencia de rencor, fe en las personas, respeto, solidaridad... Pero, sobre todas las cosas, perdón. Cuantas enseñanzas, en tan solo trescientas treinta y una páginas, ¿verdad?. ¡Como para no recomendar su lectura!.

sábado, 15 de agosto de 2009

Up

En 1995, irrumpía en el panorama cinematográfico, la factoría Pixar. Lo hacía con una película que, hoy, es un clásico, Toy Story. De ese filme, que tuvo su continuación e, incluso, su re-continuación, hasta convertirse en lo que es, una saga de colección, es digno heredero Up.
Up, es la historia de un anciano gruñón, Carl Fredricksen, viudo solitario, anclado a una casa y a los recuerdos de una vida que, vive acosado por los tiburones inmobiliarios hasta que, una buena mañana, resuelve marcharse haciendo que, su vivienda, se vaya volando atada a una inmensa colección de globos de colores. Le acompaña, accidentalmente, un boy scout y su destino, serán las Cataratas Paraíso.
No les cuento más, tampoco se trata de destripar el final. Eso sí, si desean verla, tienen que hacerlo en el cine y, no les vale uno cualquiera: tiene que ser uno con tecnología 3-D... Sí, sí, uno de esos en los que te hacen ponerte las gafas de dos colores y -tenganlo en cuenta- aunque en los carteles, la anuncien como infantil, les puedo asegurar que, realmente, los adultos disfrutan más que los niños.
Como anécdota final, les diré que, Up, es un ejemplo de lo inteligentes que son los financieros de Wall Street pues, cuando fueron interrogados acerca, de las posibilidades de éxito de esta historieta, sus predicciones auguraron un estrepitoso fracaso y, es por esto, por lo que no se hizo, como es habitual en todo lo que tutela Disney, una completa tirada de objetos de mercadería. Así que, fijense lo fiables que son sus apreciaciones. ¡Para fiarse a la hora de invertir en bolsa, de estas criaturitas!. ¡Para hacerles caso en sus recetas para salir de la crisis!.
En fin, ya saben, al cine que, es la manera más barata de viajar.

jueves, 6 de agosto de 2009

Aunque no sirva para nada...

... Porque quienes tenéis la sartén por el mango sois vosotros. Porque sois quienes mandáis. Porque, al final, esto no es otra cosa que un pataleo. Pero, por lo menos, para que sepáis que, aunque sea uno solo -lo mismo me da, aunque, sinceramente, lo dudo- aquí, hay un ciudadano que os ha calado y que, me da igual lo que penséis o lo que hagáis porque, sinceramente, nada más podéis hacerme (y mira que me habéis hecho cosas), se atreve a cantaros las cuarenta para que, todos los que lean esto que, haciendo honor a la verdad, puede que sean pocos, sepan que sois un fraude, una estafa, una mentira y, sé que esto puede sonar fuerte, el cancer de Castilleja de la Cuesta, por lo menos.
Lo mismo, por decir mi verdad, la mía, tengo que verme delante de un tribunal de Justicia. Tampoco me importa. Ha llegado un punto en mi vida, en el cual, ser condenado por esto, puede que me haga sentir orgulloso. Orgulloso por decir lo que pienso, sin miedo, que es de lo que vivís vosotros, del miedo, del temor, de asustar viejas, de someter y comprar voluntades.
¿Qué no? Solo hay que ver como entrasteis en la poltrona y alrededores. Llegasteis al poder, luego de un golpe de estado, como el que dieron, en Roma, los senadores a su Cesar. Llegasteis prometiendo cambios. ¡Qué podía esperarse de semejante colección de traidores!. Al cabo del tiempo, no solo no vemos cambio alguno. Lo que vemos es una agudización del problema originario. Vemos como, no solo no hay limpieza en ningún tipo de proceso, sino que, ahora, es más descarado aún pues, todo lo revestís de un aura de pseudo legalidad que, sinceramente, no os creéis ni vosotros pues, para trabajar en el Ayuntamiento, no digo que haya que ser socialista, pero sí digo que, casi todos los que trabajan, lo son. Vemos como, la vieja guardia, esa que tan importante se cree pero que, no es, sino una colección de maestritos de escuela requetesabiondos y que, en la inmensidad de su sabiduría, han colocado a nuestra población en la cola del Aljarafe, manda más que antes, pues influye. Vemos como, el ex de la ex, vuelve, quizás, para postularse como alternativa. ¿Y, digo yo?. No ha tenido bastante este señor, con arruinar un espacio escénico, con colocarse formando un escándalo y, participar en la dirección de la empresa municipal más ruinosa que vieron los días que, ahora, tiene que volver, ¿a qué?. Vemos como nos gobiernan, un jardinero que ni corta, ni riega, ni siembra. Vemos como nos gobierna una limpiadora... Y vemos como intentais colarnos el rollo de que, los que no valen un duro, son los de los demás partidos. Vemos como en cualquier dependencia están ubicados interventores, apoderadas, miembros, miembras, ex-miembros y ex-miembras de ejecutivas y candidaturas, de vuestro Partido. Vemos y tenemos que entender, parece ser, que eso es así, que cualquier otro, en vuestro lugar, haría lo mismo y, la verdad, si esa es la alternativa a la gestión de la que ya no está, con todos mis respetos, si esa era la solución que nos ibais a dar, si esa era la manera de arreglar el problema, solo me queda deciros, muy alto y clarito, desde aquí, que vosotros, vosotros de verdad, sois peores que Franco, por mucho Suresnes, mucha foto de la tortilla, mucho mitin en el Velódromo de Dos Hermanas, mucho talante y muchas lecciones de democracia, honradez y decencia que pretendáis darnos porque, por lo menos, antes, la gente sabía con las cartas que se jugaba y las que se necesitaba para hacer mano, porque, para ese viaje -sé que estoy muy visto- no necesitabamos alforjas.
Ahora, ya sabéis, lo de siempre. A largar las viejas consignas. Que si soy un fascista. Que si quien me he creído. Que si sólo soy el chofer que lleva los niños al cole. La muerte social. La negación de cualquier posibilidad. El aislamiento. Nada nuevo bajo el sol. Sé con que bueyes aro. Podré seguir viviendo porque -es lo que os pesa- sin tragar como lo hacéis vosotros, vivo mil veces mejor y, además, no tengo que morderme la lengua, ni vendida al mejor postor mi conciencia.

jueves, 30 de julio de 2009

Conozco un sitio

Conozco un sitio donde pasar el estío. Un sitio donde huele a jazmín o a barbacoa -según te orientes-, la gente no para de moverse y se está fresquito. Un sitio donde no hay más techo que las estrellas y la Luna. En ese sitio, todo comienza cuando se marcha el Sol a dormir. Entonces, justo cuando inicia su reinado la noche, cualquier cosa puede suceder. Unos días vienen Russell Crowe y Peter Fonda montados en El tren de las 3.10. Otros John Wayne y James Stewart. Unas veces aparecen por allí contándote Mentiras y Gordas, Mario Casas y Ana de Armas. Otras te hacen El truco del manco, Langui y Ovono Candela. Este sitio, a veces, mira al mar para que veas La ola. Otras es un vergel donde crecen Los limoneros, de Eran Riklis o, Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda. En mi sitio, aunque se entra por una puerta que da, frente a los sevillanos Jardines de Murillo, a veces puedes llegar a Australia, otras a París, donde bailaras El último tango, lo mismo Al final del camino o, quizás, Lejos de la tierra quemada.
Mi sitio me recuerda a otros de la niñez. Unas veces estoy, en la castillejana Calle Jesús del Gran Poder y, otras, en la trianera Pagés del Corro pero, siempre, donde la imaginación se hace séptimo arte, en forma de luz proyectada en una encalada pared. Entrar no es caro, puedes ir siempre que tengas lo que valen dos cafés, no te piden que lleves ropa de los días señalaitos pues, no hay derecho de admisión y, lo que es mejor, aunque te ofrecen su comida, no te prohiben que lleves la tuya.
El sitio que conozco, desgraciadamente, tiene un problema: abre, únicamente, sesenta veces consecutivas al año e, inevitablemente, cuando el calor te empuja de tu casa a la calle. Lo bueno es que ya está abierto. Lo malo es que queda una muesca de almanaque menos para ir, aunque, eso sí, como ni tienen, ni quieren, la exclusiva de nada, comparten su entrada. Así que, si no quieres pillar el metro, el autobús o ir en tu coche, porque te da pereza o te cae lejos, siempre te dejan colarte desde Tomares o Espartinas, donde tienen otros pasadizos que no son, precisamente, secretos.
Bueno, como ya sabes donde me puedes encontrar, mejor te dejo, que están pidiendo silencio pues, aquí, solo tienen permiso para hablar, los grillos que se ocultan entre el escaso follaje de las aún más escasas plantas.
Como dices, ¿qué, todavía, no te dije como se llama mi sitio?. Tienes razón, ¡qué despistado soy!. A ver, debes abrir bien los ojos, pues, es fácil que no esté donde siempre, aunque dudo que, pese a la mudanza, sea distinto a como lo recuerdas. Estoy en el Cine de verano. En el Cine Rosales o, en ese que ves, mientras bajas con el carro por la Cuesta del Caracol, en el Cine de La Pañoleta. Solo que, hoy en día, para ahorrar, el proyector lo han traído al patio de la casa de toda la provincia, la Diputación.
¿Qué te parece?. ¿Te animas a venir?. Hay sitio para ti, seguro. Trae te también a cualquier amigo o amiga. Estaremos encantados de estar todos juntos.

jueves, 23 de julio de 2009

Por qué de un odio

Los franceses no son santo de mi devoción y, no lo son, porque, debajo de esa capa de maravillosos vecinos que miran por nuestros intereses comunes, lo único que se oculta es una envidia descomunal y un complejo de inferioridad terrible, debajo de ese patriotismo ridículo solo veo celos, debajo del orgullo de ser de esa nación, solo observo una pena tremenda por no ser españoles. Sí, sí, españoles. Tienen sus magníficos vinos de Burdeos pero les gustaría echarle el guante a nuestros Riojas. Tienen magníficos futbolistas pero les gustaría que el Real, no fuese de Madrid, sino de París. Tienen el Tour, pero vale menos si lo gana Contador. Tienen Roland Garros, pero lo asfaltarían para que no lo ganase Nadal. Tienen el Louvre, pero quisieran vaciarlo y llenarlo con el contenido del Museo del Prado. Tienen a Dumas, pero lloran por Cervantes. Tienen una Historia para sentirse muy, pero que muy, gabachos, pero tienen que compararla con la nuestra y, como la ven menor y no pueden cambiar ni la suya, ni la de España, tienen que ensuciar la ajena para que parezca inferior. Esto, no obstante, no es de ahora, es de toda la vida.
Lo que pocos de ustedes sepan es, que en nuestra Sevilla del alma, a los franceses los podemos llamar, con todas sus letritas y sin estar mintiendo, ladrones. Los podemos y los debemos de llamar así. Los hijos de la bandera tricolor que, cuando vienen, se tiran todo el viaje tratando de menospreciar nuestros aeropuertos, carreteras, el servicio que se les da, la falta de validez del personal que los atiende (creanme, lo he visto con mis propios ojos en un hotel donde trabajé y donde lo hace, aún, gente preparadísima y a la que adoro), los súbditos del enano y de su amantísima y cantarina Primera vedette (¿o era Dama?), son unos mangantes y, no precisamente, por llevarse pastillas de jabón, las toallas u otros objetos de los establecimientos donde se alojan. Son unos mangantes porque, algo de lo que verdaderamente vale de sus colecciones de arte, algo que está documentado y detallado, lo sustrajeron de nuestro Hospital de los Venerables, de nuestro Hospital de la Caridad, de la Iglesia de Santa María la Blanca... Obras pictóricas de Murillo, Pacheco, Zurbarán, Roelas o Herrera "el viejo". Lo hicieron de manera perfectamente organizada y premeditada pues, estos lienzos, fueron a parar a manos de las tropas francesas, con el propósito de crear el Museo Real de París, en honor a Napoleón, siguiendo la guía pictórica del Diccionario de Artistas Españoles de Cea Bermúdez. Reunieron novecientas noventa y nueve piezas en el Alcázar. Se llevaron cuatrocientas. De todas ellas, ciento cincuenta partieron a su capital en 1812 y, el resto, permaneció en la nuestra, a disposición del imperio francés que, una vez terminada la Guerra de la Independencia, las repartió entre generales y funcionarios. Después, Franco, sólo Franco, las reclamó, consiguiendo que volvieran algunas, pero nunca a su genuino hogar, a la sombra de la Torre del Oro, sino a Madrid y, de todos modos, gratis no fue. Por ejemplo, la célebre Inmaculada de Murillo, nos costó una "Infanta" de Velazquez.
Conviene que se sepan estas cosas. Conviene que se le cuente a la gente. Conviene que se haga por escrito. Por eso, gente tan válida como el Catedrático de Historia del Arte, don Enrique Valdivieso, prologa la magnífica reedición que tengo junto a mi, del Inventario de cuadros substraídos por el Gobierno intruso en 1810, que edita Renacimiento, en colaboración con el Centro de Estudios Andaluces. Hagan se con uno, como lo he hecho yo y pasmen se. El volumen merece muchísimo la pena. Es un recorrido por el casi millar de obras mangadas a Sevilla durante la ocupación. El libro fue escrito, en 1896, por Manuel Gómez Ímaz (La Habana, 1842- Sevilla, 1922).
Así que, cuando nos volvamos a sentar en la mesa con estos amigos de lo ajeno que, alguna que otra vez, recibimos y que, inevitablemente, a la sobremesa, con el mantel y los cafelitos puestos, nos sacan el temita de nuestro pasado, de la violencia, de los expolios y, de ese larguísimo etcétera que nos suelen echar en cara, de agravios cometidos por nuestra patria, en muchísimas partes del globo terráqueo, les sacan el grueso tomo y le dan con el en las narices. Que tiene mucha guasa que los griegos y egipcios, anden reclamando lo que vendieron y que, nosotros, no tengamos... tariles, de pedir lo que es nuestro, nuestro y sólo nuestro porque, ni lo subastamos, ni lo ofrecimos y tuvimos que ver, como unos chorizos se lo llevaron y, encima, pretendan darnos lecciones de moral.
Post data: Domingo, 26 de julio. Acaba de ganar el Tour de Francia Alberto Contador y, en la ceremonia de entrega de premios, en el podio, le han dado su merecido premio mientras suenan los acordes del himno danés. Suscribo las afirmaciones de Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid. Esto le sucede a los franceses y arde Roma. ¡Gabachos!.

lunes, 20 de julio de 2009

¡Qué poca vista!

No sé si se han enterado. Hace cuarenta años, el hombre pisó por primera vez la Luna.
Mi padre dice que no. Mi padre dice que ese es uno de los grandes goles que nos han metido los americanos de EEUU. ¡Vete tú a saber!. El caso es que, tal día como hoy, pero de 1969, Armstrong (no confundir con el de la trompeta), Edwin Aldrin y Michael Collins (aunque a este pobre desgraciado me lo dejaron en la nave, por esas cosillas que tiene, la dura vida del chofer), llegaron, a nuestro satélite. Fue con un ordenador con la misma memoria que un teléfono móvil y, por eso, mi viejo no se lo traga. Dice que eso no puede ser. Fue contra todo pronóstico (como cuando gana el Betis), porque, quien llevaba ventaja en la carrera espacial, de verdad, eran los soviéticos que, por poner, pusieron hasta a un perro callejero en el espacio, antes que ellos.
Sería un pelotazo cuando lo recuerdan tanto, a todas horas, en todos los canales. Claro, como de Historia andan cortitos los pobrecillos.
Vista, lo que se dice vista, tuvieron muy poca con la fecha, que quieren que les diga. ¡Qué más daba una semana antes!. Imaginen la escena. En la tele del Bar Pepito, de la Plaza, sale Neil, el primer humano en bajar, diciendo: "es un pequeño paso para el Hombre pero un gran paso para la Humanidad". Imaginen a todos esos paisanos mios, aplaudiendo, con las bocas llenas de fritura. Imaginen a Ramitos, el Municipal, limpiándose el sudor con un pañuelo blanco. A don Rafael, el cura, santiguándose. A don Andrés Gaviño, asomado al balcón mirando para arriba y en el cielo, resplandeciendo, brillando a intervalos irregulares, explosiones de luz, acompañadas de fuertes ruidos... Los cohetes que traen a mal traer a los nuevos castillejanos.
Y es que, todavía no entiendo como, sabiendo lo que saben, siendo lo listos que dicen que son los yankees, se les ocurrió, hacer coincidir, la llegada de su Apolo XI, con el inicio de la Velá de Santiago de Castilleja de la Cuesta.
Desde luego, ¡qué poca vista!. Después dirán que por qué no los tomamos en serio. Con la de cosas importantes que hay para celebrar y la lata que llevan dada con esta pamplina. Porque, a ver, que me lo digan a mi, ¿para qué ha servido ir allí tan alto?. Porque, la Velá, todos sabemos que sirve para sacar unas perrillas para la Hermandad pero, lo de ir a la Luna, ¿para qué nos ha servido?.

jueves, 16 de julio de 2009

La trilogía Millennium de Stieg Larsson

Como Dan Brown, Chris Stewart y Murakami, años atrás, Stieg Larsson ha sido el indiscutible fenómeno literario de la presente temporada. Su trilogía, compuesta por los volúmenes titulados Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y, la última en aparecer, La reina en el palacio de las corrientes de aire, es, sin discusión, la sensación del planeta de las letras, ojo, no sólo en nuestro país, sino también, en otros cuarenta más.
Stieg Larsson, desgraciadamente, no ha podido asistir al triunfo de una narrativa, la suya, que te atrapa desde la primera línea. Falleció en 2004, a la edad de cincuenta años, justo cuando acababa de entregar el desenlace y en los instantes previos al lanzamiento del primer libro. Por suerte, tampoco asiste al espectáculo que están dando su compañera sentimental y sus familiares, con los que no tenía relación alguna, en la pelea por los derechos de estas novelas.
Pero, ¿qué tiene este sueco, comprometido con las causas sociales y que escribía de noche, además en secreto, para ser tan vendido?. Mi opinión, luego de leer las más de dos mil doscientas páginas que, así contado, pueden parecer una barbaridad, si eres poco aficionado a la lectura (no es mi caso) es que, desde la portada, con un diseño que escapa a lo habitual, hasta los títulos, aquí se ha hecho un campañón de marketing que, todo hay que decirlo, ha tenido éxito porque el producto es, bueno no, buenísimo. Porque las vicisitudes de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist son tan inverosímiles que, lo dificil, es no quedarte enganchado. Porque la prosa de este periodista y reportero de guerra, es clara, directa, fresca. Porque la crudeza de esta intriga es no tener ni idea de como se va a resolver todo ni para bien, ni para mal. Porque los héroes tienen un alto sentido del honor, de la justicia y de la amistad. Porque no hay secundarios. Ni Erika Berger ni Dragan Armanskjij lo son. Porque los malos, Zalachenko y su hijo Ronald Niedermann, son terriblemente malos.
En fin, no les puedo recomendar otra cosa, que no sea que la lean. Tienen, desde luego, tiempo y tarea por delante, si deciden hacerlo pero, seguro, no se sentirán defraudados cuando lo hagan. Es una auténtica novela negra.

viernes, 10 de julio de 2009

Con cuatro perras...

... Mucha imaginación, un guión de categoría, unos diálogos sensacionales y la caracterización más sencilla que soñarse pueda, la productora Mundo Ficción, ha demostrado que, el cine español, es más que una Ministra puesta a dedo, cuatro truhanes paniaguados, tres historias requevistas y las mismas caras haciendo los mismos papeles. Lo ha hecho además, para mayor recochineo, para que lo disfrutemos todos, gratis total, pues lo han colgado en el YOU TUBE. Así que, de balde, como dicen en mi célebre pueblo, Castilleja de la Cuesta, pueden sentarse y, en menos de media horita, zamparse Esto ya no es lo que era, Eso es así y, su última creación, presentada a bombo y platillo el pasado jueves en la Sala Malandar hispalense, Aquello era otra cosa.
En la primera parte de esta trilogía, que caricaturiza al sevillano de hoy, El culebra y El cabeza, dos canis, reflexionan sobre lo divino y lo humano. En la segunda son Rafi y Fali, dos pijos. Finalmente, Roque y Vladi, representan al hippie del nuevo milenio. Tras todos estos personajazos, sólo hay dos soberbios actores, Alberto López y Alfonso Sánchez, cuyo sentido del humor y ganas de divertirse han suplido la evidente falta de medios. Son geniales sus parodias y sublimes los diálogos. No pierden nada por echar un vistazo, verán que gracia destilan los notas.
Y, como ya saben cual es mi opinión, sobre esta industria que mueve tantas pelas y es tan fácilmente movilizable. Como ya saben que ni Mama- Bardem, ni Bardem- hijo (con su Oscar y todo), ni Pe, ni Pedrito, ni los de la secta subvencionada de Animalario o como cojones se llame, ni la Paredes, son santo de mi devoción, por politizar el Séptimo Arte, en este rincón del maravillosomundo. Como ya conocen todas mis ideas, no les voy a dar la brasa con el calor que hace. Sólo les recomiendo esto para que -alguno hay por ahí que me expresa lo contrario via e-mail- entiendan que, el cine español, me gusta. Lo que no me gustan son las películas que hacen todos estos tipos y, menos, cuando quienes las pagamos, somos todos, porque, parece ser, se ha institucionalizado la mentira que dice que, los filmes, en este país, tienen que estar subvencionados. Se imaginan a los célebres productores norteamericanos llamando en la puerta de Papá-Estado, pidiendo para café.
Pues eso.

sábado, 20 de junio de 2009

Sobre el Príncipe de Asturias de los Deportes

El domingo pasado cayó una de las penúltimas barreras del deporte hispano. El mayor de los hermanos Gasol salió campeón de la NBA. Antes ya lo había sido dos veces de conferencia y otras tantas All Star. En una carrera aún inconclusa, a su palmares sólo le falta -según palabras propias- el oro europeo. Añadiría que quizás, algún trofeo de clubs a nivel continental... y subir al cajón más alto de los JJ. OO. Ese mismo día, Gené vencía en las 24 horas de Le Mans. Pena que pasase prácticamente desapercibido ante lo mediático del baloncesto. Lo mismo le sucedió, días antes, a la montañera Edurne Pasaban que, con la conquista de su duodécimo ocho mil, se queda en cabeza de la lucha encarnizada que sostienen varias féminas, por ser la primera en lograr poner el pie, en la cima de las catorce cumbres que componen tan selecto club. Cuando alcance este reto, se unirá en el olimpo del alpinismo al indiscutible rey mundial, el también vasco, Juanito Oiarzabal, que atesora veintiuna grandes montañas. Meses antes, Pellicer, un motorista prácticamente anónimo, se alzaba con la victoria final en el Africa Race, continuador del Dakar en el continente negro. Lo triste es que, como en esas mismas fechas se corre el auténtico en tierras americanas y, como no, también lo ganó un españolito, Coma por segunda vez, continuando la senda abierta por Nani Roma, pocos reconocerán su tremenda gesta en la que, sólo, cedió una etapa de todas las disputadas.
Desde que se inició este tremendo 2009 -sucesor del no menos espectacular 2008- rara ha sido la especialidad en la que no hayamos campeonado alguna vez. Baloncesto, Balonmano, Fútbol, Alpinismo... mas, si la pasada temporada, destacamos a los ciclistas y a los tenistas, esta, sin discusión, tenemos que hacer lo propio con los moteros.
España siempre ha sido un país de motos. Ángel Nieto, Ricardo Tormo, Aspar, Pons, Crivillé, Herreros, Alzamora, Pedrosa, Lorenzo y Bautista nos han hecho campeones mundiales entre 50, 80, 125, 250 y 500 c.c. la friolera de treinta y una veces. Colomer, Raga, Cabestany, Bou y Tarrés han aportado doce y once entorchados universales, de trial outdoor e indoor. Lo de los raids se lo he detallado más arriba. Le unes los dos títulos de rallies de Carlos Sainz y los dos de F-1 de Fernando Alonso y te hacen ser la envidia, si de motor hablamos, de todo el orbe. Esta misma temporada, sin irnos más lejos, lideramos todas las categorías. Moto GP con Lorenzo, 250 con Bautista y 125 con Julian Simón, así como Enduro con Iván Cervantes y en el trial, no sólo lideramos, es que tenemos asimismo a segundo y tercero de la general.
Luego, con todos mis respetos, cuando se habla de la concesión del Premio Príncipe de Asturias de los deportes, no podemos, con tanta ligereza, solicitárselo a Guardiola, por más que lo que haya hecho el Fútbol Club Barcelona sea el acabose, porque entonces, el Real Madrid, que triplica a los azulgrana en Copas de Europa, tendría que tener tres. Ni siquiera creo que lo merezca el bueno de Pau al que, pese a ser un símbolo, aún le queda tiempo para seguir aspirando. A los vascos, acostumbrados a hollar donde las nubes, se lo pediremos cuando Edurne deje de ser Princesa para ser Reina. Creo, firmemente, que quien tiene que tenerlo es un madrileño que se llama Ángel Nieto. Gracias a él, el motor español despegó. Para mi es un icono que representa todos los éxitos de hoy y de ayer. Sin su figura sería impensable, lo que hemos tenido la suerte de vivir. No lo tiene y lo tiene Fernando Alonso al que, especialidades aparte, aún le queda mucha vida y mucho himno que hacer sonar. No lo tiene y lo tiene Rafael Nadal, que es un pipiolo que no ha hecho sino empezar a traernos gloria. No lo tiene y lo tiene Sito Pons, merecidamente ojo, pero once mundiales menos grande.
En fin, dicho queda.

viernes, 19 de junio de 2009

Castilleja de la Cuesta, hoy: La realidad del Deporte (versión Benítez con comentarios del autor del blog)

Leo, con asombro, una entrevista que le hacen, hoy, en Estadio Deportivo, al actual Alcalde de Castilleja de la Cuesta, Manuel Benítez. En ella, nos presenta una visión del Deporte de nuestra población, cuando menos, idealizada, por lo que puede que, quien no conozca el paño, piense que esta es la realidad pero, como por fortuna, todos tenemos dos ojos en la cara, constatar que no existe la Arcadia feliz que nos vende quien, para empezar, lleva tan poco en nuestra localidad que no tiene perspectiva alguna para opinar con tanta seguridad, es tan simple que, les recomiendo encarecidamente, se den un paseito por las instalaciones que tenemos y así, se hacen su propia composición de lugar. Lo mismo se les cae el alma al suelo.
Ya en el titular, nos suelta que "Venimos apostando por el deporte desde hace años" y, a la vista de tal afirmación, habría que preguntarse: si esto es así, ¿por qué tenemos, por ejemplo, tan lamentablemente abandonadas las pistas de fútbol-sala y tenis, del Polideportivo del Casco Antiguo? o, ¿por qué no hemos tenido temporada de natación este invierno en la piscina del citado centro? o, ¿por qué no se ha abierto, en horario matinal? o, mejor aún, ¿por qué se han recortado las subvenciones a nuestros dos representantes futbolísticos, Castilleja CF y RCD Nueva Sevilla?. ¡Vaya manera de apostar!.
Más adelante, se vanagloria de contar con deportistas de alto nivel en el municipio. Cita cuatro casos y obvia a Llera que, como todos saben, juega al fútbol en la Liga Inglesa y, a Cañas, que hace lo propio en Segunda División, aquí, en nuestro país. De los que menciona, me voy a detener en el caso de José Medina Fernández, federado en Tiro al vuelo y que cuenta, entre otros logros, en su excelso palmares, con una Copa de S. M. El Rey. A José lo conozco personalmente -no sé si el podrá decir lo mismo- porque es de la familia y, como se de lo que escribo, le diré, Señor Alcalde que, ni usted ni quien le regaló el sillón (es lo que hizo), han hecho absolutamente nada para que sea lo que es, actualmente, en el mundo de las escopetas. Nada de nada. Ni una llamada, ni un reconocimiento, ni una recepción, ni una ayuda ni económica ni en material. Repito, nada. Esta situación puede resumirse con una simple sentencia: Mientras más gloria traes, menos te mereces. Así, una cara de la moneda es, "mi primo" y, el reverso, son los clubes Judolin y Alixar que son, los que más pasta pillan en subvenciones (dato comprobable con los presupuestos municipales en la mano). Si es que, no hay nada más que tener amigos donde se mueve el cotarro.
No quiero eternizar este escrito, estoy algo alterado y prefiero morderme la lengua. En vista de que es público, les recomiendo lo lean y sacan sus propias conclusiones. Sólo me voy a parar en un detalle más porque, en serio, me ha parecido el colmo del cinismo esta entrevista, con el añito que llevamos pasado... ¡Encima os vais a dar jabón en la prensa!. Entrecomillo lo literal. La pregunta es: Castilleja es un municipio muy participativo en las diferentes actividades que organiza la Diputación de Sevilla, ¿en cuáles de ellas están más arraigados?. "En competiciones de natación de invierno y en alquiler de calles a pueblos que no disponen de piscina en sus instalaciones deportivas municipales". ¡Anda mi madre!. ¿No ha sido este el año que han tenido nuestros niños que ir a la piscina de Mairena, porque no colocamos la cubierta?.
Pues, como esta, otras pocas por el estilo.
Post data: "Si no abres la boca, algunos pensaran que eres tonto. Si la abres, todos".
Yo, me entiendo.

jueves, 18 de junio de 2009

Castilleja de la Cuesta, hoy: La situación de los centros educativos

Cuando las cosas no te duelen. Cuando te importa bien poco lo que suceda en la población que, se supone, representas. Cuando la auto complacencia se apodera de tu gobierno y crees que es imposible hacerlo mejor. Cuando te desangras en guerras intestinas que te apartan de tus verdaderas responsabilidades. Cuando lo fácil es acusar a otros y no hacer un verdadero ejercicio de auto crítica. Cuando el miedo a reclamar lo que es tuyo ante quienes, dicen, son tus compañeros te atenaza. Cuando todas estas cosas suceden, la realidad que es tozuda y no entiende de excusas, termina por colocarte en el sitio que te mereces y, gracias a la gestión de tantos años de los mismos en los mismos puestos, nuestra localidad, como en tantas otras cosas, está situada en la cola del Aljarafe, siendo generosos, también en la situación de los centros escolares.
Porque, Castilleja de la Cuesta, tu pueblo y su responsabilidad, tiene una comunidad escolar que no se merece tanta desidia y desinterés, tantas promesas falsas y tantas mentiras. No se merece que de dos Institutos hagan uno y que los alumnos se hacinen en el Alixar. No se merece que del Juan XXIII (O Juan XXII, según la rotulación del propio colegio, que manda... narices) un día se insinúe que está en ruinas y que, por eso, se va a hacer un nuevo edificio y, al siguiente, se explique que de ruina nada y que, con un par de arreglitos, tenemos colegio para rato. No se merece que unas obras de ampliación que tendrían que haber concluido en Septiembre, aún no se hayan acabado, como en el Luis Cernuda. No se merece que la falta de vigilancia, haga que el vandalismo campe a sus anchas efectuando destrozos y pintadas en el Pablo Neruda. No se merece que en el Hernán Cortés, los alumnos tengan que estudiar entre las basuras que se acumulan en el propio centro, por el pasotismo de los diferentes Delegados que han pasado y huido de un cargo que, ha terminado por ser, una silla eléctrica que fulmina a quienes lo ocupan. No se merece que las AMPAS no sean no escuchadas que ya sería grave, si no, ni siquiera recibidas por su Alcalde.
La Castilleja que nos merecemos y que tenéis la obligación de darnos, es una Castilleja donde cada colegio tenga su vigilancia, no sólo en horas lectivas si no, sobre todo, en las extra-escolares. Donde cada centro tenga su conserje, limpieza suficiente y material en consonancia con la Castilleja que pretendemos construir, en el mañana, para esos niños (y niñas, Ministra) que son nuestro futuro. Donde haya actividades que complementen la formación como estudio de idiomas, práctica deportiva, informática, música, teatro... que los alejen de las peligrosas sentadas de plazoleta. Donde haya comedores, aulas matinales y transporte escolar. Una Castilleja de primera que, la verdad, dudo mucho que podáis darnos porque, para eso, a uno le tiene que gustar su pueblo y, con vuestras acciones, a lo largo de tantísimos años, demostráis todo lo contrario.

lunes, 15 de junio de 2009

Yo, voy

Revolviendo papeles apareció, oculta entre recortes gastados por el tiempo, una página suelta, de un cuaderno de dos rayas, donde, con trazo irregular, un pequeño había escrito unas inocentes líneas. En ellas, daba gracias a la vida por el tesoro que acaba de recibir, emocionado. En sus torpes letras solo acertaba a explicar que lo que había sentido, en aquella atardecida de un estío que se iba irremediablemente, era la sensación más bonita de su corto existir. Parece ser que, su Padre, sacrificando algunos caprichos propios, le había sacado el carné. Aquel día fue, por tanto, su debut oficial como socio. Continuaba una estirpe, seguía una saga. Contaba como había hecho caso a quien le había dado lo que tanto le pidió. No se portó mal, no dio la lata, ni a la tía Concepción ni a su marido el Moreno, se comió el bocadillo que la Abuela le preparó con tanto amor, no habló cuando los mayores lo hicieron. Esa noche jugaron con el Sabadell. Era la primera jornada de Liga. Hasta el último minuto, cuando Gaby Calderón transformó un penalty, no se resolvió el partido. Agarrado a la baranda de la escalerilla de Preferencia, contempló como el argentino batía al portero catalán y estalló en un goool que se escuchó en todo el campo. Un señor le dijo a su tío que, el niño, era de los buenos y este le replicó al hombre que, se fijara si era así, que le había dicho que no se fueran pues, precisamente ese día, no iba a fallarle su equipo para que se le quedase ese mal recuerdo. Terminaba la misiva con una frase minúscula pero rotunda: Se que siempre seré del Betis.
Hoy, aquel chiquillo que soy yo -como, no dudo, a estas alturas ya sabían- va a manifestarse, para que le devuelvan la dignidad de aquel viejo equipo, el suyo, el de su Madre, el de todos los que le rodearon, el que le pintaron en el corazón a fuerza de contarle calamidades y sufrimientos, pero también gozos y alegría. Las viejas banderas, que con fuerza ondearon cuando la Copa del 77, han vuelto a salir de los cajones. Las bufandas que resguardaron las gargantas de su fiel infantería en las, no tan lejanas, noches de Champions, lucen lustrosas en los cuellos de su gente. La parada del autobús que tantas veces se llenó de hombres y mujeres de la Peña, vuelve a estar repleta. Hoy, Betis, vas a dejar de estar solo en manos de un malage ditero que cree que tú, solo eres un apunte en una de sus sucias libretas. Vamos a rescatarte de quien cree que te salvó. Palabra.

domingo, 14 de junio de 2009

El "Kennedy" de Cataluña

Hace hoy, justo, un mes, el FC Barcelona obtuvo el primero de los tres títulos que ha conseguido esta temporada. Entonces, reflexioné en voz alta y les dí mi impresión particular acerca de la Final de la Copa del Rey. Puse el cetme en ráfaga y disparé. No me costó más de diez minutos escribirlo. Todos retratados. Cuatro semanas más tarde, la tozudez de los hechos me reitera en mi opinión. Juan Laporta es un prepotente que no sabe ni ganar ni perder. Es un manipulador. Es un embustero. Nos toma por imbéciles.
Se queja de lo que ha pagado el Real Madrid por Cristiano Ronaldo. Lo acusa de partir la baraja y de romper las reglas del juego. Dice que, eso, su club, no lo haría jamás. Señala un presunto favoritismo del poder hacia los blancos. Lo malo es que algunos, como este cateto de Castilleja de la Cuesta, tenemos si quiera, un poquitín de memoria y sabemos, porque ya lo vivimos antes, que esto es lo habitual cuando a los blaugrana les entra el miedo.
En 1982, un tal Diego Armando Maradona, saltó el océano, previo pago de unos mil doscientos millones de las antiguas pesetas, por parte de la institución que se jacta de ser más que un club. Si tenemos en cuenta que el año antes, el entonces Presidente, José Luis Núñez, había pagado ciento cuarenta por Bernardo Schuster y que, ya este, fue el fichaje más caro de su tiempo, ustedes me dirán, si lo que hizo el BarÇa no fue lo mismo que ha hecho ahora el equipo del Santiago Bernabeu. ¿Quieren más?. Más.
En 1989, luego de amotinarse la plantilla en el célebre Motín del Hesperia, los del Camp Nou, pusieron dos mil doscientos cincuenta millones de pesetas, para revertir su histórico sino perdedor. Fue el dispendio económico más costoso de ese periodo, donde las cadenas de televisión no pagaban lo que ahora y del merchandasing y el marketing no había oído hablar ni Dios. ¿Más?. Más.
Finales de la década de los noventa. En Coruña ha emergido el Depor más grande que vieron los futboleros. Su estrella se llama Rivaldo. Conscientes de la gran jugada que supondría reforzarse, debilitando al enemigo, revientan el mercado, pagando la clausula de rescisión del contrato, el último día. Con esto dejan sin margen de reacción a los gallegos. Cuatro mil kilitos de nada, oiga. ¿Una última?. Venga.
Verano del 2008, el Sevilla se ha convertido en una alternativa real a los dos grandes. Dos de sus mejores futbolistas son Keita ... Y Daniel Alves. ¿Tengo que recordar lo que pagó entonces, este iluminado por el brasileño? ¿Vale un 2 cuarenta y un millones de euros? ¿Es esto inflacionar o no?.
Miren ustedes, no es odio ni animadversión. Es, simplemente, que no tolero ni la hipocresia, ni la doble moral y a este, quiero recordar también, nos lo presentaron como el "Kennedy" catalán y va a ser verdad, que, como dicen algunos por ahí, se lo ha creído y todo, el tío.

viernes, 12 de junio de 2009

94 millones de euros, ¿y qué?

Me hace gracia el fariseismo que existe en torno al dinero que mueve el fútbol. Parece ser que, de cada euro que se menea en este deporte que -también- es una industria, con sus miles de puestecitos de trabajo, con sus impuesticos requetebien puestos, con su componente social -por si a alguno se le olvida- quien tiene que dar explicaciones, es el aficionado. Como si fuese culpable quien se sienta en la grada, quien anima a cualquier equipo, quien consume este producto tan multitudinario y tan criticado. Como si hubiese que andar justificándose por ser futbolero. Pues, saben una cosita, YO (con mayúsculas) ni lo he hecho, ni lo hago, ni lo voy a hacer. No voy a andar justificándome por disfrutar viendo como veintidós tíos (o tías, querida Bibiana) se pelean por una pelotita y voy a seguir gastándome MI (con mayúsculas) sueldo, en lo que me de la gana. Sin remordimientos de ningún tipo porque, no me siento culpable, es más, entiendo el circo según una máxima que señala que todo vale lo que se esté dispuesto a pagar por ello. Además, permitan me que les observe unos minúsculos detallitos que, lo mismo, tienen su aquel: ¿Quién ha aflojado la guita es el mismo que ha construido un imperio llamado ACS, no? ¿La tela marinera, la ha sacado de la cartera de una institución que se llama Real Madrid C.F., no? ¿Los socios de este club han decidido que sea él quién tome las decisiones, no? Pues eso. No se hace uno rico derrochando, ni los merengues parece que estén arruinados, ni los madridistas son contumaces en el error y ponen dos veces en la poltrona, a quién no lo merece.
Es que, de opinadores de pacotilla (como el tal Iwasaki) hablando y escribiendo pamplinas, estamos, un poquitín, hasta... el moño. ¿Por qué, cuando la manteca se gasta en pagar al escultor Pascual, para hacer una obrita de esas que no entiende ni la madre que lo parió, está bien gastado?. ¿Y cuando el pintor Cual, emborrona el techo de no se qué sitio, cobrando lo más grande?. ¿O, cuando el escritor X, trinca por dar una conferencia donde nos cuenta su visión, de la transcendencia de la literatura cervantina en el mundo esquimal?. ¿O, cuando cuatro pelanas, pegando berridos con una guitarra, una batería y cualquier otro instrumento, le abren la cartera al concejal de turno?. ¿Y, cuando les pagamos a la colección de chupatintas que se dedican, en este país que se llama España, a hacer películas (porque cine es lo que hacen los americanos, estos sólo películas... y gracias)?. Así que, diganme queridos lectores, ¿por qué nadie tiene bemoles, fusas, semi-fusas y corcheas de criticar esto que, por otra parte y no es detalle baladí, nos cuesta el taco a todos, futboleros y no futboleros?. ¿Por qué es cultura? Pues, a esta otra cultura, la futbolística, que también tiene una Historia (mayor que la del Cine, por ejemplo), que la sostiene, sólo la inmensa minoría a la que le gusta, que no tiene un Ministerio propio donde to quisqui está subvencionado, ya va siendo hora que la respetemos una mijita. ¡Coño!, que nada más parece que para ser inteligente, culto, progre, intelectual, en suma, hay que ser anti-fútbol.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Fernando Iwasaki, ¿de qué vas?

Tengo la sana costumbre, desde hace años, de leer varios diarios al día siendo, uno de los que leo, el ABC. Así que -creo- tengo experiencia, las suficientes referencias y -al ser desde hace muchísimos años transportista, para más inri de viajeros- la legitimidad necesaria, para llamar a las cosas por su nombre. Por eso, me parece que, lo que ha escrito el tal Fernando Iwasaki, con el título "Negocios piratas contra la crisis, I", es una de las mayores aberraciones que he leído en los más de veinticinco años que llevo como lector de periódicos. Me da muchísima rabia tener que ser tan severo. Me da muchísima pena, tener que atacar la manera de ganarse la vida de otra persona, pero, viendo que este señor no ha tenido el más mínimo reparo en hacerlo con el modo en que, procuro (últimamente con más pena que gloria) ganármela, a ver, porque no voy a hacer lo mismo.
Para empezar, les cuento quien es Fernando Iwasaki. En su propia página personal de Internet, nos cuenta que nació en Lima, Perú, en 1961. Va camino, por tanto, de los cincuenta años luego, una de dos, o es que el Alzeimer le ha visitado prematuramente, o es que, es así de inconsciente de nacimiento, pues la excusa de la inexperiencia de la juventud, hace un largo trecho que le abandonó. Se presenta como narrador, ensayista, crítico e historiador pero no nos da norte de donde adquirió tan vastos conocimientos. Es una pena que no completara su formación con algún curso de Derecho pues, lo que nos recomienda en su columna, es ilegal. Luego, a lo que nos anima el nota es, directamente a delinquir. Además de, por pintar la mona, de vez en cuando gracias a Dios, en el periódico de la grapa, este sujeto cobra por dirigir la Fundación Cristina Heeren de arte flamenco y por hacer lo mismo con la revista Renacimiento. Así que, desde ya, animo a todos los que lean esto que escribo, a no comprar nunca más la publicación citada, sugiriendo si quieren leerla, busquen quien se la pueda fotocopiar. (Anda, personaje, ¿te hace gracia mi idea?). En cuanto a que un peruano dirija una institución que promociona el flamenco, mejor me callo, no vaya a ser que me soplen, un discursito progre acerca de la xenofobia y el racismo porque, la verdad, no tengo el cuerpo para fiestas.
Vamos al tema. Entrecomillo citas textuales y sacan sus propias conclusiones:
"Espero ser capaz de aconsejarle algo valioso a quienes no sepan de donde sacar un dinerito B".
"Transporte escolar: ¿Quién no conoce a otros niños que viven por nuestra zona y que van al mismo centro que nuestros hijos?. Los autobuses escolares cuestan una pasta y encima hay que llevar a los niños hasta las paradas, que siempre quedan lejos de casa. Mi madre se pasó años recogiendo a tres niños que iban a mi colegio y a la salida los dejaba en la misma puerta de sus casas. Muchos padres van a empezar a quitar a sus hijos de los autobuses y allí habrá una oportunidad de negocio para quienes sean capaces de mejorar el servicio de transporte escolar sin subirse a la parra. ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar una familia del Aljarafe por un servicio de transporte "pirata" que lleve y recoja a sus niños hasta un colegio del centro?".
"Me creo en el deber de advertirle al escrupuloso lector que ni pretenda como "empresario" ni exija como "cliente", permisos, seguros, certificados, facturas o cualquiera de esas gravosas formalidades".
"¿Como le vamos a hacer ascos al dinero B, si nuestra economía sobrevive gracias al dinero B".
Y, ahora, te voy a dar unas cuantas respuestas. Sólo por tu propuesta, veo, a lo que has venido a Andalucía. Está clarísimo. Eres de los que quieres vivir en España, para exigir derechos y, en Sudamérica, para no acatar nuestro ordenamiento jurídico. ¿Por qué no sugieres mejor como ganar dinero A? Sí, sí, dinero A. Como el que sirve para hacer carreteras, colegios, hospitales, parques, dar coberturas sociales, pensiones a nuestros mayores... ¿O es que no crees que este es el dinero que hace que sobreviva nuestra economía con mayúsculas, la del Estado que tenemos que sostener todos para que, entre otras, Fundaciones como la que te paga, perciban subvenciones?. Eres, también, un indocumentado. El transporte escolar, es algo muy delicado que tiene que cumplir, escrupulosamente, toda una normativa que exige vehículos adaptados a tal fin, que pasan unas inspecciones técnicas más exigentes de lo habitual y con una periodicidad mayor. Además, los conductores de los citados autobuses, aparte del carné que los habilita, están inscritos en un registro especial y en este tipo de servicios debe acompañar una azafata que, igualmente, también está inscrita. Tienen un seguro de viajeros, el propio del bus y una póliza de cobertura jurídica. Están provistos de tacógrafo y, el mismo, pasa revisiones bianuales. Los que manejan, como dicen en el país de cuya economía te sientes tan orgulloso, tienen que cumplir unos periodos de conducción y otros de descanso, diarios y semanales. Eso, sin explicarte que, para montar una empresa del tamaño que sea, se necesita que o bien el propietario o bien quien la gerencie, posean una Capacitación Profesional que hay que obtener en unas pruebas, cuyo tribunal examinador es la propia Administración con un temario común a toda la Unión Europea. En fin, que más necesitas para darte cuenta que lo que propones sería, directamente, quitar seguridad y derechos al pasajero. Te imaginas que tus hijos, si los tienes, fuesen al cole de este modo que ves como el negocio del siglo y, tuviesen un accidente. ¿Qué? ¿Acojona la perspectiva, eh?... Pero, por encima de todas las cosas que eres y, alguna de las cuales me voy a callar por el respeto que no te has merecido con esta mierda que has escrito, lo que eres, reitero, es, un irresponsable y un charlatán de taberna. ¿Qué nuestra economía sobrevive gracias al dinero B?. ¡Apaga y vámonos!.
Por último, quisiera darle la enhorabuena a los de Vocento. ¡Nada, nada!. Ya no tenemos que llorar más por La codorniz. Volvemos a tener un noticiario de humor con la actualidad como protagonista... Y pensar que os tenéis por prensa seria. ¡País!.

domingo, 24 de mayo de 2009

El triunfo de la paciencia

Diganmelo ustedes mismos: ¿Trabajarían para que el fruto de su dedicación lo recogiesen sus nietos?. Piensenlo detenidamente: ¿Serían capaces de crear algo para que lo disfrutasen otros?. Recapaciten: ¿Está nuestra sociedad educada para disfrutar de un esfuerzo sostenido en el tiempo, sin más premio que la satisfacción personal y la certeza de haber hecho algo que transciende nuestra propia existencia?. Pues, les puedo decir que, todo esto, sucede: En La Palma del Condado, provincia de Huelva, para más señas.
Allí, la familia Rubio, desde la fundación de su empresa en 1946, por Don Antonio Rubio, defiende con pundonor y constancia, con esmero y buen hacer, un producto que se comercializa con el nombre de Brandy Luis Felipe, en honor a unas barricas encontradas y que se hallaban señaladas, desde 1893, con tal denominación pues, parece ser, eran las reservadas a Don Antonio de Orleans, Duque de Montpensier e hijo del Rey de Francia Luis Felipe I, que residía en el sevillano Palacio de San Telmo.
Recientemente, he tenido la inmensa fortuna, el enorme placer y el gran privilegio de visitar sus bodegas y, constatar que, aparte de que saben lo que se traen entre manos, son conscientes de que, lo que hacen, no solo es respetado por la inmensa calidad del producto, sino por el amor que ponen en su crianza. Son sabedores de que han recibido un legado que tienen que cuidar y preparar para que salte, inmaculado y en las mejores condiciones, a la siguiente generación. Son conocedores de que económicamente, la relación tiempo empleado- coste final del néctar, es deficitaria. Saben que, elaborar estos licores, nunca será una manera de ganarse la vida y sí, un costoso pasatiempo o afición, por más que ganen dinero con el. Pero, no por eso, dudaron, ni dudan, ni van a dudar, continuar, con esta tradición, que pone a los brandys andaluces en el gran club de los mejores.
Ahí van mis respuestas: Mi humilde parecer es que no. Mi experiencia es que pocos lo harían. Mi sensación es que, hoy, perdurar, no es una aspiración de muchos. Afortunadamente, aún quedan tipos como los Rubio para desmontar todas estas teorías. Y que sea por otras cuantas centurias, por lo menos.

jueves, 14 de mayo de 2009

Todos retratados

A saber:
TVE por su manipulación, ocultándonos intencionadamente a todos los teleespectadores, la posibilidad de ver lo que, como era su obligación, las emisoras de radio contaron que pasó, o sea, el circo separatista de vascos y catalanes en una ofensa, sin precedentes, contra el Jefe de Estado de su país, España, Su Majestad El Rey Don Juan Carlos I, cuando sonó el himno de la nación, en el momento de acceder al Estadio de Mestalla, acompañado por la Reina Doña Sofía.
La R.F.E.F. por su favoritismo hacia el equipo de su Presidente, Villar, al ser notoria la mayoría de seguidores en las gradas del Athletic. Y eso que dicen que las entradas se reparten de manera equitativa.
Los vascos por violentos, pues fue continuo el lanzamiento de objetos desde todas partes hasta que, desgraciadamente, uno de los mismos impactó en Dani Alves. Una preguntita, sin maldad: ¿Pedirá ahora, el presidente de los rojiblancos, el ínclito Macua, el castigo, como lo pidió cuando el objeto impactó contra el portero de su equipo, Armando, en el viejo Villamarín?.
Joaquín Caparros, por pendenciero, al avisar con antelación, el uso de la violencia en el pre-partido y cumpliendolo, posteriormente, en el mismo. ¿A esto es a lo que llama el otro fútbol?. Un señor que ha caído en gracia y que lo único que sabe hacer es trampas, sin duda, este utrerano que dudo, consiga arrancarse el estigma de perdedor que lo acompaña.
José Guardiola, un pedazo de entrenador, un señor y un gran deportista.
El FC Barcelona, un equipazo.
El Athletic de Bilbao, un equipito.
Joan Laporta, un prepotente que cuando gana no tiene estilo y cuando pierde, se esconde.
Touré, un maleducado y un provocador.
Y, los catalanes. ¿Entendéis por lo que pocos os quieren?. Miraos en la victoria y sabréis porque, ni en otros cien años, seréis como el Real Madrid, por ejemplo.

viernes, 8 de mayo de 2009

Una historia y una proposición para este fin de semana

Primero, la historia. En el año 1994, tenía apenas veinte años y era un modesto aspirante a plumilla que, se entretenía, colaborando en una emisora llamada Radio Guadalquivir, como antes lo hice en otros medios de comunicación del ámbito local. Era divertido, me gustaba y, lo que era mejor, me permitía disfrutar de eventos a los que de otra manera, me hubiese sido imposible asistir. Uno de ellos fue una Final de Copa de Rugby. Se enfrentaron Arquitectura de Madrid, vigente Campeón de Liga y nuestro Ciencias -entonces El Monte-. Venció el equipo sevillano en el -por aquellas fechas- Estadio de La Cartuja. Y es que, los de Juan Antonio Arenas eran un equipazo que ganaron dos Ligas, tres Copas y, para los que no lo sepan o no les interese recordar, el primer título continental del deporte sevillano, la Copa Ibérica. A los Torres Morote, Sánchez y compañía, los secundaban escuderos de lujo como mi paisano y amigo Eusebio Quevedo quien, más tarde, fue pilar indiscutible del rival por antonomasia de los científicos, Universidad de Sevilla, donde entre él y un irlandés llamado Eoin Costigan, revirtieron una hegemonía histórica y nunca vista por estos lares. Aún hoy, este castillejano de ascendencia pucelana continua compitiendo en el recién creado Sevilla FC Andalucia que, mira que curioso, echó a andar vestido de verde en la capital de España. Sin duda, aquella fue la época dorada del deporte del oval en nuestra urbe y, como testigo privilegiado, tuve la inmensa fortuna de vivir estos éxitos en primera línea informativa, cosa de la que me enorgullezco profundamente.
Ahora, la proposición. Quince años después, los tricampeones coperos tienen, ante sí, la posibilidad de reverdecer viejos laureles, ante su propio público. La cita es este domingo en San Pablo y tienen la oportunidad, si asisten, de vivir en directo como se escribe la Historia. ¿Se lo van a perder?.

jueves, 7 de mayo de 2009

¿Políticamente correcto? ¿Por qué?

Vamos a ver. Me parece que no me he enterado bien. O sea, ¿qué por querer que ayer ganase el Chelsea en vez del Barcelona, no soy un buen patriota?. Y eso, ¿por qué?. Porque anoche, que se sepa, por lo que litigaron los londinenses y los barceloneses, fue por obtener un resultado deportivo... y punto. ¿Qué representaban a nuestro país?. No, no, no. Si acaso, lo hacían con la parte del mismo que es aficionada a los colores azul y grana... y nada más. A ver si se nos mete de una vez en la cabeza que, para representarnos futbolísticamente a todos, tenemos a la Selección Española y mira tú por donde, lo mismo, algún aficionado insigne de ese club, con esa representación, no está muy de acuerdo y si, para expresarlo, se pasa la corrección política por el arco del triunfo, a ver por qué, los demás, no vamos a poder hacer lo mismo. ¿O no?.

lunes, 27 de abril de 2009

El tesoro del viejo Municipal

No es San Siro, ni Old Trafford, ni el Parque de los Príncipes. No tiene una leyenda como The Kop, ni una estatua como la de Batistuta en el Artemio Franchi, ni sus puertas tienen el nombre de viejas glorias como el Calderón. No tiene la vitrina del Bernabeu, ni una Copa maldita como Ibaigane, ni el museo del Camp Nou. No tiene leyendas como la del doce a uno del Villamarín, ni un cesped de última generación como los estadios del mundial de Corea y Japón, ni los palcos Vips del Allianz Arena. No se han cambiado en sus vestuarios ni Pelé, ni Muller, ni Koeman. No han saltado a su terreno de juego ni el Ajax, ni el Steaua, ni el Oporto. . .
Pero tiene un tesoro, como todos estos míticos lugares. Un tesoro que viste de blanco y azul. Un tesoro que nunca jugará en Primera, ni será Campeón de ningún trofeo de fuste. Un tesoro con el que nadie podrá especular, quizás, porque su verdadero valor sea no ser rentable económicamente. Ese tesoro, que es tuyo, es nuestro, es de todos, este año, joven, vigoroso, fuerte, potente, cumple sus primeros ochenta años de vida. Ochenta años desde aquel 1929, en que Wall Street hizo crack. Ochenta años desde que se inauguró la Exposición Iberoamericana que transformó Sevilla. Ochenta años donde se han sudado cientos de camisetas, partido miles de botas y jugado millones de encuentros. Ochenta años en los que, tras pasar por varias casas, decidió instalarse en ese viejo Municipal que ahora lleva el nombre de uno de sus más ilustres defensores, Antonio Almendro.
Ocho décadas que, si tomamos como medida de tiempo el legendario tango de Gardel, son cuatro veces nada. Ocho décadas en las que se ha entretenido en dejar tras de sí, tres escalones, desde el averno de la Segunda Provincial hasta la Primera Andaluza que ahora detenta. Ocho décadas que le han dado para formar, a unas cuantas generaciones de canteranos alguno de los cuales -incluso- fueron profesionales de la máxima categoría, siendo, no obstante, lo más importante que, todos, se llevaron, los valores y la ética que permanecen inalterables como sello, personal y único. Ocho décadas de esfuerzo, sufrimiento, dedicación, esmero en la labor eficaz y callada de unos cuantos Presidentes con sus correspondientes Juntas, porque, como dijo Jorge Valdano: "Un club es una inteligencia colectiva que compromete a cientos de personas y, cada directiva, recibe ese legado institucional y debe fortalecerlo en el triunfo pero, también, dignificarlo en la derrota".
Un club que representa un pueblo, honrando su Historia, defendiendo su escudo, sirviendo de ejemplo. Nuestro orgullo y corazón hecho casaca. Ochenta años, ocho décadas, toda una vida: ¡Felicidades, Castilleja Club de Fútbol!.

lunes, 20 de abril de 2009

Quien no esté contento con el Metro, es para que se lo mande mirar

Verán. Primero, me gustaría explicarles como entiendo algunos términos. Ojo, esta es una interpretación personal y, por tanto, sujeta a rectificación con el diccionario en la mano, luego, pensándolo bien, mejor, hagamos esto. Si prefieren, van a hacer como si leyeran la versión Miguénavarro-Castellano, Castellano-Miguénavarro. ¡Ea!. Solucionado.
Cotilla no es lo mismo que chismoso, aunque lo parezca. El cotilla escucha. El chismoso va más allá y lo cuenta. Oír no es lo mismo que escuchar pues, no necesariamente, implica entender. Escuchar, sí. Se puede criticar con ánimo constructivo o destructivo. Que uno sea crítico no significa que sea anti. Hechas estas aclaraciones, vayamos al asunto.
Si la cuestión es ser crítico, creo que soy sospechoso. A mi, me va escudriñar hasta el detalle más insignificante, analizar hasta encontrar donde está el o los fallos, ver las imperfecciones. Así que, si de lo que se trata es de ver donde se puede mejorar porque, nos hayamos equivocado, y, quien lo ha hecho, para depurar responsabilidades, cuenten conmigo. Soy crítico, constructivo mas no anti. Ahora bien, si lo que estamos intentando es sumar adeptos a la injustificable causa de acabar con el uso del Metro, dudando de su utilidad, por favor, diganme donde está la próxima parada que yo me apeo. Me bajo del vagón donde, como sevillanos que somos, estamos todos montados. Dimito. Renuncio. Porque, a ver, ¿cual es el argumento convincente que se puede dar, para vender que, este medio de transporte, no es la solución al evidente problema de movilidad que tiene, esta conurbación de millón y medio de habitantes, que es la capital de Andalucía?.
Y todo lo demás, son cotilleos o chismes. Que si, me ha dicho un primo mio que es Ingeniero que, es un trenecito de juguete que no se puede acoplar a otro, porque las curvas son muy pronunciadas y puede tener un accidente. Que si las estaciones son muy pequeñas y, los propios obreros, se quejaron a los arquitectos pues, por no tener, no tienen ni aseos. Que si es caro porque hay que pagar, con los beneficios, los demás metros de la región. Que si no tiene sentido el recorrido. Que si es lento. Que si la frecuencia de paso es insuficiente. Que si nos ha costado un pastón y nos han engañado. Que si las líneas 2, 3 y 4 veremos si las hacen porque se pueden caer la Giralda y la Catedral. Que si el horario es corto. Que si hay pocas unidades. Que si, como se ha caído un quiosco, la Estación Puerta Jerez, no la podrán acabar y no se lo quieren decir a la gente para no alarmarla...
De verdad, ¿qué pretendemos? ¿por qué somos así?. Las cifras de uso, camino del primer mes de vida son espectaculares. Más o menos, vamos a estar en el millón de pasajeros. Luego, que es necesario no debe ser el debate. El debate debe ser cuando vamos a meterle mano a lo que falta para tener la red completa y, con todos mis respetos, para ese todo lo demás, como dice el anuncio que cascan antes del fútbol, Mastercard.

viernes, 17 de abril de 2009

La tertulia

Y, el caso, es que, si lo pienso bien, aquello tenía una liturgia que se iniciaba, irremediablemente, cada viernes en el Instituto Alixar. Como a mi me gustaba sentarme en la primera fila y, él, mi amigo Sai, era de los de la última, en un momento indeterminado que, las más de las veces, dependía del nivel de aburrimiento que tuviese, a esas horas del mediodía, me giraba, lo reclamaba con la mirada y le hacía un gesto con el que lo conminaba a vernos a las cuatro, donde siempre... Y, donde siempre, era, fue, en los inicios la -tristemente- desaparecida Sayca, para luego, terminar siendo el Marengo. No había palabras pues todo lo que teníamos que decirnos era, siempre, allí, en nuestra guarida pegada a la cristalera que daba a la Calle Álvarez Quintero, nada más entrar y bajar, aquellos dos escalones a cuya diestra estaba la cabina del teléfono y a cuya izquierda, la gloria: una mesa chiquitita, con cuatro sillitas que terminaban siendo, que sé cuantas, más la atención esmerada y cariñosa de Gerena, Irene, Pedrito, Rafa, Carmen amén de un largo etcétera en el que, a base de apretar y de dar cartas verbales de recomendación a la Santísima Trinidad, que era la propiedad, terminamos metiendo a nuestro Pepe, ese rubio que hoy es familia mía y que es, él te lo reconoce con gracia, un camarero metido a electricista (añado, de los buenos).
Y eso que, cafés, eran, a que mentir, más bien pocos los que nos tomábamos. Ahora, charlas con voces estentóreas, discusiones que no conducían más que a arreglar y desarreglar el mundo, bromas y guasa, de esas, aquellas paredes que hoy cobijan un Caja Madrid si tenían, pa pará un camión. Tenían las porfías de Manué Emilio, la retranca de su compadre Josema, a los heavys más cachondos que he visto en mi vida, Carlitos Casado, Javi y Happy; un hippie, Sañudo; un exnortao, mi hermano Juanato, a mi compadre... y a nosotros dos, no creo que los más importantes, pues allí todos teniamos nuestro minuto de gloria. Aquel tiempo deparó historias que hoy, tengo entendido, son leyendas urbanas o catetas, como la que se cuenta de cuando por estar mal aparcado y llegando, justo, cuando la Guardia Civil multaba su coche, uno de estos aplaudió pero le recordó al agente que, enfrente, y para que las leyes fuesen para todos, tenía las veintitantas motos del Telepizza y que, empezase, porque si no, de aquella se lo tenía que llevar detenido y se subió en el techo del Patrol, con lo que logró que, como no se iba a poner a escribir más que Lope de Vega el picoleto, su multa terminó rota en mil pedazos... O como cuando, una vez cerrada la cafetería, se presentó otro con el termo y se tomó el café, donde siempre, que coincidía, con un silloncito de sala de espera, del banco que sustituyó nuestro garito ante la perplejidad de las señoras y señores que iban a cobrar sus pensiones... O la no carrera desde la puerta, a Sanlúcar la Mayor, de uno que se estaba preparando para entrar en el Ejercito y de otro que decía que estaba en mejor forma, sin entrenar, que terminó con dos metros de lengua y una caminata desde el Colegio Europa.
Allí, lejos de los vicios de la calle y de las sentadas de plazoleta, cerquita los unos de los otros, nos fuimos a la mili, sacamos los carnés de conducir, encontramos nuestros primeros trabajos, ligamos y nos dimos compañía varios años. Entonces, nos hicimos mayores, la vida nos tiró a cada uno para un lado, lo que nos pegaba se fue rompiendo y terminó por reemplazar, a aquel parloteo y aquellas gamberradas, una lejanía que, en cualquier caso, no me hará renegar de esos amigos a los que, aunque no vea nunca, no alejaré jamás de mi corazón. No fue ayer, ni antier, hace casi una década ya, pero, para mi, aún huele y humea, el néctar de un brebaje que me bebí a sorbos rápidos, el de mi niñez y mi inmadurez, y, cada vez que paso por aquella puerta rememoro, los felices ratos de mi tertulia querida.