viernes, 12 de junio de 2009

94 millones de euros, ¿y qué?

Me hace gracia el fariseismo que existe en torno al dinero que mueve el fútbol. Parece ser que, de cada euro que se menea en este deporte que -también- es una industria, con sus miles de puestecitos de trabajo, con sus impuesticos requetebien puestos, con su componente social -por si a alguno se le olvida- quien tiene que dar explicaciones, es el aficionado. Como si fuese culpable quien se sienta en la grada, quien anima a cualquier equipo, quien consume este producto tan multitudinario y tan criticado. Como si hubiese que andar justificándose por ser futbolero. Pues, saben una cosita, YO (con mayúsculas) ni lo he hecho, ni lo hago, ni lo voy a hacer. No voy a andar justificándome por disfrutar viendo como veintidós tíos (o tías, querida Bibiana) se pelean por una pelotita y voy a seguir gastándome MI (con mayúsculas) sueldo, en lo que me de la gana. Sin remordimientos de ningún tipo porque, no me siento culpable, es más, entiendo el circo según una máxima que señala que todo vale lo que se esté dispuesto a pagar por ello. Además, permitan me que les observe unos minúsculos detallitos que, lo mismo, tienen su aquel: ¿Quién ha aflojado la guita es el mismo que ha construido un imperio llamado ACS, no? ¿La tela marinera, la ha sacado de la cartera de una institución que se llama Real Madrid C.F., no? ¿Los socios de este club han decidido que sea él quién tome las decisiones, no? Pues eso. No se hace uno rico derrochando, ni los merengues parece que estén arruinados, ni los madridistas son contumaces en el error y ponen dos veces en la poltrona, a quién no lo merece.
Es que, de opinadores de pacotilla (como el tal Iwasaki) hablando y escribiendo pamplinas, estamos, un poquitín, hasta... el moño. ¿Por qué, cuando la manteca se gasta en pagar al escultor Pascual, para hacer una obrita de esas que no entiende ni la madre que lo parió, está bien gastado?. ¿Y cuando el pintor Cual, emborrona el techo de no se qué sitio, cobrando lo más grande?. ¿O, cuando el escritor X, trinca por dar una conferencia donde nos cuenta su visión, de la transcendencia de la literatura cervantina en el mundo esquimal?. ¿O, cuando cuatro pelanas, pegando berridos con una guitarra, una batería y cualquier otro instrumento, le abren la cartera al concejal de turno?. ¿Y, cuando les pagamos a la colección de chupatintas que se dedican, en este país que se llama España, a hacer películas (porque cine es lo que hacen los americanos, estos sólo películas... y gracias)?. Así que, diganme queridos lectores, ¿por qué nadie tiene bemoles, fusas, semi-fusas y corcheas de criticar esto que, por otra parte y no es detalle baladí, nos cuesta el taco a todos, futboleros y no futboleros?. ¿Por qué es cultura? Pues, a esta otra cultura, la futbolística, que también tiene una Historia (mayor que la del Cine, por ejemplo), que la sostiene, sólo la inmensa minoría a la que le gusta, que no tiene un Ministerio propio donde to quisqui está subvencionado, ya va siendo hora que la respetemos una mijita. ¡Coño!, que nada más parece que para ser inteligente, culto, progre, intelectual, en suma, hay que ser anti-fútbol.