domingo, 14 de junio de 2009

El "Kennedy" de Cataluña

Hace hoy, justo, un mes, el FC Barcelona obtuvo el primero de los tres títulos que ha conseguido esta temporada. Entonces, reflexioné en voz alta y les dí mi impresión particular acerca de la Final de la Copa del Rey. Puse el cetme en ráfaga y disparé. No me costó más de diez minutos escribirlo. Todos retratados. Cuatro semanas más tarde, la tozudez de los hechos me reitera en mi opinión. Juan Laporta es un prepotente que no sabe ni ganar ni perder. Es un manipulador. Es un embustero. Nos toma por imbéciles.
Se queja de lo que ha pagado el Real Madrid por Cristiano Ronaldo. Lo acusa de partir la baraja y de romper las reglas del juego. Dice que, eso, su club, no lo haría jamás. Señala un presunto favoritismo del poder hacia los blancos. Lo malo es que algunos, como este cateto de Castilleja de la Cuesta, tenemos si quiera, un poquitín de memoria y sabemos, porque ya lo vivimos antes, que esto es lo habitual cuando a los blaugrana les entra el miedo.
En 1982, un tal Diego Armando Maradona, saltó el océano, previo pago de unos mil doscientos millones de las antiguas pesetas, por parte de la institución que se jacta de ser más que un club. Si tenemos en cuenta que el año antes, el entonces Presidente, José Luis Núñez, había pagado ciento cuarenta por Bernardo Schuster y que, ya este, fue el fichaje más caro de su tiempo, ustedes me dirán, si lo que hizo el BarÇa no fue lo mismo que ha hecho ahora el equipo del Santiago Bernabeu. ¿Quieren más?. Más.
En 1989, luego de amotinarse la plantilla en el célebre Motín del Hesperia, los del Camp Nou, pusieron dos mil doscientos cincuenta millones de pesetas, para revertir su histórico sino perdedor. Fue el dispendio económico más costoso de ese periodo, donde las cadenas de televisión no pagaban lo que ahora y del merchandasing y el marketing no había oído hablar ni Dios. ¿Más?. Más.
Finales de la década de los noventa. En Coruña ha emergido el Depor más grande que vieron los futboleros. Su estrella se llama Rivaldo. Conscientes de la gran jugada que supondría reforzarse, debilitando al enemigo, revientan el mercado, pagando la clausula de rescisión del contrato, el último día. Con esto dejan sin margen de reacción a los gallegos. Cuatro mil kilitos de nada, oiga. ¿Una última?. Venga.
Verano del 2008, el Sevilla se ha convertido en una alternativa real a los dos grandes. Dos de sus mejores futbolistas son Keita ... Y Daniel Alves. ¿Tengo que recordar lo que pagó entonces, este iluminado por el brasileño? ¿Vale un 2 cuarenta y un millones de euros? ¿Es esto inflacionar o no?.
Miren ustedes, no es odio ni animadversión. Es, simplemente, que no tolero ni la hipocresia, ni la doble moral y a este, quiero recordar también, nos lo presentaron como el "Kennedy" catalán y va a ser verdad, que, como dicen algunos por ahí, se lo ha creído y todo, el tío.