jueves, 18 de junio de 2009

Castilleja de la Cuesta, hoy: La situación de los centros educativos

Cuando las cosas no te duelen. Cuando te importa bien poco lo que suceda en la población que, se supone, representas. Cuando la auto complacencia se apodera de tu gobierno y crees que es imposible hacerlo mejor. Cuando te desangras en guerras intestinas que te apartan de tus verdaderas responsabilidades. Cuando lo fácil es acusar a otros y no hacer un verdadero ejercicio de auto crítica. Cuando el miedo a reclamar lo que es tuyo ante quienes, dicen, son tus compañeros te atenaza. Cuando todas estas cosas suceden, la realidad que es tozuda y no entiende de excusas, termina por colocarte en el sitio que te mereces y, gracias a la gestión de tantos años de los mismos en los mismos puestos, nuestra localidad, como en tantas otras cosas, está situada en la cola del Aljarafe, siendo generosos, también en la situación de los centros escolares.
Porque, Castilleja de la Cuesta, tu pueblo y su responsabilidad, tiene una comunidad escolar que no se merece tanta desidia y desinterés, tantas promesas falsas y tantas mentiras. No se merece que de dos Institutos hagan uno y que los alumnos se hacinen en el Alixar. No se merece que del Juan XXIII (O Juan XXII, según la rotulación del propio colegio, que manda... narices) un día se insinúe que está en ruinas y que, por eso, se va a hacer un nuevo edificio y, al siguiente, se explique que de ruina nada y que, con un par de arreglitos, tenemos colegio para rato. No se merece que unas obras de ampliación que tendrían que haber concluido en Septiembre, aún no se hayan acabado, como en el Luis Cernuda. No se merece que la falta de vigilancia, haga que el vandalismo campe a sus anchas efectuando destrozos y pintadas en el Pablo Neruda. No se merece que en el Hernán Cortés, los alumnos tengan que estudiar entre las basuras que se acumulan en el propio centro, por el pasotismo de los diferentes Delegados que han pasado y huido de un cargo que, ha terminado por ser, una silla eléctrica que fulmina a quienes lo ocupan. No se merece que las AMPAS no sean no escuchadas que ya sería grave, si no, ni siquiera recibidas por su Alcalde.
La Castilleja que nos merecemos y que tenéis la obligación de darnos, es una Castilleja donde cada colegio tenga su vigilancia, no sólo en horas lectivas si no, sobre todo, en las extra-escolares. Donde cada centro tenga su conserje, limpieza suficiente y material en consonancia con la Castilleja que pretendemos construir, en el mañana, para esos niños (y niñas, Ministra) que son nuestro futuro. Donde haya actividades que complementen la formación como estudio de idiomas, práctica deportiva, informática, música, teatro... que los alejen de las peligrosas sentadas de plazoleta. Donde haya comedores, aulas matinales y transporte escolar. Una Castilleja de primera que, la verdad, dudo mucho que podáis darnos porque, para eso, a uno le tiene que gustar su pueblo y, con vuestras acciones, a lo largo de tantísimos años, demostráis todo lo contrario.