lunes, 20 de julio de 2009

¡Qué poca vista!

No sé si se han enterado. Hace cuarenta años, el hombre pisó por primera vez la Luna.
Mi padre dice que no. Mi padre dice que ese es uno de los grandes goles que nos han metido los americanos de EEUU. ¡Vete tú a saber!. El caso es que, tal día como hoy, pero de 1969, Armstrong (no confundir con el de la trompeta), Edwin Aldrin y Michael Collins (aunque a este pobre desgraciado me lo dejaron en la nave, por esas cosillas que tiene, la dura vida del chofer), llegaron, a nuestro satélite. Fue con un ordenador con la misma memoria que un teléfono móvil y, por eso, mi viejo no se lo traga. Dice que eso no puede ser. Fue contra todo pronóstico (como cuando gana el Betis), porque, quien llevaba ventaja en la carrera espacial, de verdad, eran los soviéticos que, por poner, pusieron hasta a un perro callejero en el espacio, antes que ellos.
Sería un pelotazo cuando lo recuerdan tanto, a todas horas, en todos los canales. Claro, como de Historia andan cortitos los pobrecillos.
Vista, lo que se dice vista, tuvieron muy poca con la fecha, que quieren que les diga. ¡Qué más daba una semana antes!. Imaginen la escena. En la tele del Bar Pepito, de la Plaza, sale Neil, el primer humano en bajar, diciendo: "es un pequeño paso para el Hombre pero un gran paso para la Humanidad". Imaginen a todos esos paisanos mios, aplaudiendo, con las bocas llenas de fritura. Imaginen a Ramitos, el Municipal, limpiándose el sudor con un pañuelo blanco. A don Rafael, el cura, santiguándose. A don Andrés Gaviño, asomado al balcón mirando para arriba y en el cielo, resplandeciendo, brillando a intervalos irregulares, explosiones de luz, acompañadas de fuertes ruidos... Los cohetes que traen a mal traer a los nuevos castillejanos.
Y es que, todavía no entiendo como, sabiendo lo que saben, siendo lo listos que dicen que son los yankees, se les ocurrió, hacer coincidir, la llegada de su Apolo XI, con el inicio de la Velá de Santiago de Castilleja de la Cuesta.
Desde luego, ¡qué poca vista!. Después dirán que por qué no los tomamos en serio. Con la de cosas importantes que hay para celebrar y la lata que llevan dada con esta pamplina. Porque, a ver, que me lo digan a mi, ¿para qué ha servido ir allí tan alto?. Porque, la Velá, todos sabemos que sirve para sacar unas perrillas para la Hermandad pero, lo de ir a la Luna, ¿para qué nos ha servido?.