jueves, 6 de agosto de 2009

Aunque no sirva para nada...

... Porque quienes tenéis la sartén por el mango sois vosotros. Porque sois quienes mandáis. Porque, al final, esto no es otra cosa que un pataleo. Pero, por lo menos, para que sepáis que, aunque sea uno solo -lo mismo me da, aunque, sinceramente, lo dudo- aquí, hay un ciudadano que os ha calado y que, me da igual lo que penséis o lo que hagáis porque, sinceramente, nada más podéis hacerme (y mira que me habéis hecho cosas), se atreve a cantaros las cuarenta para que, todos los que lean esto que, haciendo honor a la verdad, puede que sean pocos, sepan que sois un fraude, una estafa, una mentira y, sé que esto puede sonar fuerte, el cancer de Castilleja de la Cuesta, por lo menos.
Lo mismo, por decir mi verdad, la mía, tengo que verme delante de un tribunal de Justicia. Tampoco me importa. Ha llegado un punto en mi vida, en el cual, ser condenado por esto, puede que me haga sentir orgulloso. Orgulloso por decir lo que pienso, sin miedo, que es de lo que vivís vosotros, del miedo, del temor, de asustar viejas, de someter y comprar voluntades.
¿Qué no? Solo hay que ver como entrasteis en la poltrona y alrededores. Llegasteis al poder, luego de un golpe de estado, como el que dieron, en Roma, los senadores a su Cesar. Llegasteis prometiendo cambios. ¡Qué podía esperarse de semejante colección de traidores!. Al cabo del tiempo, no solo no vemos cambio alguno. Lo que vemos es una agudización del problema originario. Vemos como, no solo no hay limpieza en ningún tipo de proceso, sino que, ahora, es más descarado aún pues, todo lo revestís de un aura de pseudo legalidad que, sinceramente, no os creéis ni vosotros pues, para trabajar en el Ayuntamiento, no digo que haya que ser socialista, pero sí digo que, casi todos los que trabajan, lo son. Vemos como, la vieja guardia, esa que tan importante se cree pero que, no es, sino una colección de maestritos de escuela requetesabiondos y que, en la inmensidad de su sabiduría, han colocado a nuestra población en la cola del Aljarafe, manda más que antes, pues influye. Vemos como, el ex de la ex, vuelve, quizás, para postularse como alternativa. ¿Y, digo yo?. No ha tenido bastante este señor, con arruinar un espacio escénico, con colocarse formando un escándalo y, participar en la dirección de la empresa municipal más ruinosa que vieron los días que, ahora, tiene que volver, ¿a qué?. Vemos como nos gobiernan, un jardinero que ni corta, ni riega, ni siembra. Vemos como nos gobierna una limpiadora... Y vemos como intentais colarnos el rollo de que, los que no valen un duro, son los de los demás partidos. Vemos como en cualquier dependencia están ubicados interventores, apoderadas, miembros, miembras, ex-miembros y ex-miembras de ejecutivas y candidaturas, de vuestro Partido. Vemos y tenemos que entender, parece ser, que eso es así, que cualquier otro, en vuestro lugar, haría lo mismo y, la verdad, si esa es la alternativa a la gestión de la que ya no está, con todos mis respetos, si esa era la solución que nos ibais a dar, si esa era la manera de arreglar el problema, solo me queda deciros, muy alto y clarito, desde aquí, que vosotros, vosotros de verdad, sois peores que Franco, por mucho Suresnes, mucha foto de la tortilla, mucho mitin en el Velódromo de Dos Hermanas, mucho talante y muchas lecciones de democracia, honradez y decencia que pretendáis darnos porque, por lo menos, antes, la gente sabía con las cartas que se jugaba y las que se necesitaba para hacer mano, porque, para ese viaje -sé que estoy muy visto- no necesitabamos alforjas.
Ahora, ya sabéis, lo de siempre. A largar las viejas consignas. Que si soy un fascista. Que si quien me he creído. Que si sólo soy el chofer que lleva los niños al cole. La muerte social. La negación de cualquier posibilidad. El aislamiento. Nada nuevo bajo el sol. Sé con que bueyes aro. Podré seguir viviendo porque -es lo que os pesa- sin tragar como lo hacéis vosotros, vivo mil veces mejor y, además, no tengo que morderme la lengua, ni vendida al mejor postor mi conciencia.