sábado, 23 de octubre de 2010

No tienen arreglo y por eso se tienen que ir a su casa

Este es el post número doscientos de elmaravillosomundo. Pretendía hacer algo especial porque, a lo tonto, voy camino del cuarto año como bloguero. Cincuenta libros, veinticinco países, noventa películas... cuarenta meses, poniendo blanco sobre negro, vivencias, relatos, impresiones, opinión, en definitiva. Para ello, he estado toda la semana, cargando las pilas en Santander y Gijón. Disfrutando de la magnífica Clase Supra de Alsa. Vagabundeando por El Sardinero y por el Paseo de la Playa de San Lorenzo. Recuperando el tiempo perdido, con mis dos hermanas que, como muchos que conocen mi faceta personal sabrán, son emigrantes forzosas. Pero no va a poder ser. No me han dejado la dignidad y el amor a mi pueblo.
Recién llegado compruebo que, la desvergüenza de quienes se hacen llamar, gestores de la cosa municipal, en nuestra querida Castilleja de la Cuesta, ha aumentado. La crisis ha desaparecido y, ahora sí, hay pasta. La hay para hacer una gansada, pagada con taco del contribuyente. Porque ellos no saben organizar sin gastar. Aquí mismito, les hable de, como lo hacían, en Zahara de los Atunes, localidad de la misma provincia, de la que es oriundo nuestro Alcalde. ¡Vaya por Dios, nos hemos traído de Cádiz al manirroto! Parece ser que, ese día, no leyeron los chivatos que le intoxican y cuentan lo que aquí se escribe. No tuvimos la fortuna de otras veces, en las que, hasta le han imprimido, la página del tonto al que hay que cerrarle el chiringuito. El destructor facha, que se ha empeñado en que este paraíso privilegiado aljarafeño, no es el mejor de los mejores. Un ciego que no quiere ver. Miguelito el tocapelotas. José Miguel Navarro, mismamente. Yo, en primera persona.
Porque, parece ser, esta fiesta, era prioritaria.
Los demás Ayuntamientos, dejan en manos de sus ciudadanos la elección de sus festejos. Aquí, donde sin poner un euro de las arcas locales, disfrutamos, gracias al esfuerzo de ese tesoro que son nuestras dos Hermandades, de, no una, sino dos semanas de solaz y esparcimiento, de jarana y juerga, de feria, que eso es lo que son las Velás, aquí -me reitero- no. Aquí hay que hacer otra, para que se justifique la existencia de una Concejalía. Y tirar el dinero. Entretanto, la Policía, patrullando con pistolas de agua, walkie-talkies de juguete y en un taxi. Eso, cuando tenemos Agentes, claro está.
Me cuentan que la asistencia está siendo masiva. Lo veo fenomenal. La gente tiene derecho a pasarlo bien. ¿Y qué? ¿Es que, acaso, no tienen el mismo derecho a dormir vigilados? ¿No tienen derecho a procesos limpios, en la selección de personal? ¿No tienen derecho a circular cuando, invaden sus calles, todos esos priostes caseros que le compran a los suecos, los muebles baratos? ¿No tienen derecho a disponer, de unas instalaciones deportivas dignas? ¿No tienen derecho a tener unos parques limpios y cuidados? ¿No tienen derecho a bibliotecas surtidas de verdad? ¿No tienen derecho a colegios de menos de veinte años de antigüedad?
Están claras las respuestas como, por desgracia, claras las prioridades, de estos personajes agarrados al cargo, como monos a columpio. Los ni-nis, es difícil que se coloquen en la empresa privada. Con estos precedentes, quien puede quererlos. Lo malo es que, hasta ellos, son conscientes de que, esta bicoca, es imposible que les vuelva a tocar en la tómbola de la vida. De ahí, la pelea y, de ahí, que todavía no sepamos cual es el toro que van a tirar al ruedo.
A mi me da igual. Tengo decidido que, mi voto, no se lo doy ni a estos, si se vuelven a presentar, ni a la vieja guardia que está planteándose retornar. Es más, a esos, menos todavía.
¿A la Delegada del Gobierno Autonómico? ¿para qué? ¿para que tenga más burladero para colar, por la mismísima cara, amigos?
¿Al Directivo de Tussam? ¿para qué? ¿para que arruine, más si se puede, otra empresa? ¿no ha tenido bastante con un teatro y con los autobuses urbanos?
¿Al otro, al que se cargó la emisora de radio y ahora es, en la Junta local socialista, responsable de los medios de comunicación, me imagino que, por lo bien que lo hizo el ratito que fue Delegado? ¿qué piensa, que somos unos desmemoriados los vecinos?
No se dejen engañar. No nos valen, ni estos, ni los anteriores y no tienen otra cosa que presentar. Ha llegado la hora del cambio porque, ya bastante tiempo han tenido para demostrar su capacidad... y no lo han hecho. O les vamos a dar la prorroga.
Desde luego, si eso pasa, no será con mi voto.
Ya lo saben.

viernes, 15 de octubre de 2010

Barbeito, Machuca, Rodríguez... el resentimiento del talibanismo palangana

No son capaces de disfrutar de lo mucho bueno que les sucede y, continuamente, tienen que estar con la alusión al rival deportivo. Que si pobrecitos, que si la incultura, que si la superioridad, que si la carretera de Cádiz, que si la Historia inventada. No los deja vivir su rencor atávico y el tremendo complejo que los atormenta. No son nadie, si no lanzan su dardo, si no tiran su puyita. No pueden vivir sin el Betis, en suma.
Cuando no es uno, es otro. Hoy, le ha tocado a Barbeito, como antes le tocó a Machuca o a Rodríguez y, como día sí, día no, le toca a ese personaje que un día era culé, el de en medio sacrificó su carné, en aras de la imparcialidad periodística y, ahora, es un simple come ollas, recogido por los medios oficiales sevillistas.
Nada nuevo bajo el Sol. El beticismo, está acostumbrado a no esperar más que palos, de ese poder fáctico, que es el Periodismo, desde los tiempos inmemoriales de Juan Tribuna, pasando por los de Blazquez y, terminando en los de Araujo. Voces preñadas, de amor incondicional y legítimo a unos colores, los del equipo de Nervión, que soñaron, como estos hoy, tragedias de las que el Real Betis Balompié, no lograba volver vivo; males que atormentaban, al más acérrimo hincha del equipo heliopolitano; desastres que les causaban la mayor de las venturas y, de los que, para su desdicha, siempre era capaz de retornar, más fortalecida, una institución tan centenaria, como hispalense.
Han intentado reconstruir su Historia (y de paso la del Fútbol patrio). Han intentado vender la pamplina de que, los verdiblancos, son el equipo de los fachas y el favorito del Gobierno. Niegan la legitimidad, de los poquísimos éxitos, de los coronados por su Majestad. Y, mientras más intentan hacer ver, que la rivalidad ancestral no existe, más caen en su propia trampa y más se enredan, en la tela de araña que han ido tejiendo, con bulos repetidos para que parezcan verosímiles.
Ahora, el mantra, es que, Lopera, un usurero al que -no lo vamos a negar- los béticos encumbramos, estafados por su falso mecenazgo y al que, la Justicia, tiene enfilado, como prueba irrefutable de que, sus mentiras, timaron hasta a la Administración, es una creación que debemos purgar aún más. Lo mismo nos lo echan en cara, que como hacen con Hitler y los germanos. Luego, cuando se sienten atacados, salen siempre con la misma defensa y los mismos argumentos: Tú primero, tú más y peor. No tiene derecho, el aficionado del equipo de la Avenida de la Palmera, a disfrutar con su equipo. No merece consideración. No merece ser tratado, si quiera con el respeto que exigen para sí mismos.
Es, la terrible incongruencia, de un amor por lo propio que ha devenido en talibanismo. La constatación de que, la soberbia, engendra monstruos que solo saben odiar. La verdadera diferencia entre ellos y la gente a la que critican. Pero, por encima de todo eso, son la viva imagen de que, la riqueza (aunque sea la deportiva), no trae la Felicidad y de que, si malas eran las manos que detentaban, algo tan bonito como el mando, en la escuadra alba y verde, en la acera de en frente, estarían más guapos callados, con estos abogados defensores en la prensa.


jueves, 14 de octubre de 2010

Una joven gorrilla de veintipocos años

El tema de los gorrillas, es uno de los más difíciles de explicar al visitante foráneo. Contarle, a un amigo que te viene a ver que, por aparcar, te cobran en la calle, tras haber abonado el correspondiente impuesto, mientras a tu vera, pasan impertérritos, patrullando los Policías locales, es harto complicado, máxime, cuando les confirmas que, existe una Ordenanza que los prohibe y que, en algunos casos, están uniformados porque, en el colmo de lo absurdo, a un Alcalde, se le ocurrió regularizar su situación y asignarles una zona para su explotación.
Alguno, puesto al corriente de estos datos, me ha mirado, como si lo que le hubiese contado, fuese una broma. Pero no, queridos amigos de allende las fronteras, de la ciudad del Betis, todo lo del párrafo anterior, es verídico. Para desgracia del sufrido y honrado sevillano, bien de intramuros, bien del resto de la provincia.
Existen, pues, me dirijo a los extranjeros ahora, aparca coches ilegales y aparca coches legales, o Vovis. La diferencia entre ambos es, que estos últimos, te extorsionan con recibo, uno en el que, curándose en salud, indican que, la responsabilidad de vigilar que, en última instancia, es para lo que se suponen están, es tuya y solo tuya. ¡Con un par! Normalmente, los pertenecientes al gremio legalizado, son de una Asociación llamada PM 40 o algo así. O sea, parados mayores de cuarenta o de la cifra que sea. Oferentes de empleo de dudosa inserción, que diría el personaje, que preside este reino de taifa llamado Andalucía.
De ahí, mi extrañeza ante lo que he vivido esta mañana.
En el aparcamiento que existe, delante de la parada de metro de Blas Infante, cuando he estacionado, se ha acercado a auxiliarme, en el engorroso tema de colocar el carro, en una explanada kilométrica y vacía, donde la dificultad estriba en elegir, cuantos metros de distancia quieres, entre tu vehículo y el del prójimo, una joven que, si no me falla la vista, podría tener, por lo alto, unos veinticinco años, a lo sumo. Uniformada con camisa de tufillo palanganoide, con sus zarcillos en la cara y, me ha parecido, tatuada, como es preceptivo para ser moderno. Menos de veinticinco, ya les digo. Si son más, menos aparenta. Díganme, donde está la dificultad de encontrar un currito de verdad a esa edad. Aunque sea limpiando casas o de camarera en las bodas. Algo digno y productivo.
Y me ha dado por preguntarme, ¿qué está pasando en esta Sevilla de ahora para que, te extorsionen sin que nadie haga nada, lo haga una moza en edad de doblarla y, encima, esté legalizado? ¿Es que ser honrado ha pasado de moda? ¿Es que pagar impuestos no comporta derecho alguno? ¿Es que caminamos hacía la ley del más fuerte? ¿O es que, somos gilipollas los que pretendemos ganarnos la vida con decencia y partiéndonos los... cuernos, para llegar a fin de mes?
Porque, la pava esta, se levanta, de ocho a tres encima, a una media de diez coches la hora por sesenta céntimos, la cantidad de cuarenta y dos euros diarios, lo que, multiplicado por una semana de cinco días de curro, te da doscientos diez euros y si, a su vez, lo llevamos a meses de cuatro semanas, ochocientos cuarenta. Todo en B, faltaría más. Limpio de polvo y paja. En números cortos, añado. Ya podría cotizar como los demás o, el médico, ¿se lo pagamos como le estamos pagando los piercings?
Lo dicho, carajotes perdidos, todos, en nombre de una mala interpretación del Estado del Bienestar. No cotiza, se beneficia de todos los servicios y no se somete a las Leyes.
Ahora van y se lo cascan a un finlandés.

miércoles, 13 de octubre de 2010

El orgullo de Chile

Resulta conmovedor, ver salir a los mineros, del pozo en el que estaban sepultados. Es, uno de esos momentos, en los que vuelves a tener fe en el hombre. Treinta y tres personas que se quedan atrapadas en el fondo de una mina. Treinta y tres seres aguantando en la profundidad de una sima. Sin luz del Sol. Con aire escaso. Racionando víveres y agua. Soportando estoicamente. Sin saber, si van a poder abrazar, si quiera una vez más, a sus seres queridos. Tratando de encontrar fuerzas y de no perder la cabeza. Luego, la fortuna, la casualidad, determina que no es su hora aún. Vuelve la esperanza. Se activa un país entero, buscando la solución para que salgan a la superficie sus paisanos. Cueste lo que cueste, porque nada es más valioso que una vida. Llega el hoy. La pesadilla termina. Triunfo.
Todo eso, nos han mostrado, en cada uno de los interminables días de espera, los chilenos con su Gobierno a la cabeza. Que el todo trabaja para la unidad. Que el esfuerzo debe emplearse en mejorar la vida del ciudadano (en este caso, en salvarla). Eso, en un país de Sudamérica, olvidado, por estar a la sombra de Argentina, de Uruguay, de Brasil y, que está dando un ejemplo de desarrollo al mundo entero.
Luego, comparas este drama, con el de una ordinaria barrio bajera, que parece ser, ha nacido para ser cornuda y, observas la infinidad de tiempo, que ocupa lo intrascendente, en televisión. El poquísimo interés que tiene lo importante. Vuelves a mirar a Chile, donde ha triunfado el verdadero amor, el amor por el prójimo. Y sientes una mezcla de orgullo, de rabia, de envidia. Orgullo de una nación, de lo que ha movilizado para salvar, de la muerte, a simples mineros. Rabia, por no tener como amigos, a estos españoles del otro lado del charco y sí, al patea-entrepiernas que se ha presentado allí, a figurar. Envidia de esa unión, en torno a una bandera que se ve por todos lados, mirando altiva y contenta, de no ser un simple trapo ondeando al viento, manoseado por todos, denostado por muchos.
Y entonces, te hierve la sangre. Te indignas.
Y le pides a Dios, que se vayan mucho al carajo, todos estos come ollas, que se hacen llamar políticos, que solo son unos mierdas, viviendo de todos nosotros, incapaces de arreglar el más mínimo problema y satisfechos de no hacer nada.

domingo, 10 de octubre de 2010

Se rindió el mundo

Todo esto sucedió, en la mañana del décimo día, del décimo mes, del décimo año de este milenio, antes de que expirase, la décima hora del mismo:
Rafa Nadal, venció en el Abierto de Tokio.
Fernando Alonso, se subió al tercer cajón del podio del GP de Japón.
Toni Elías, se proclamó Campeón Mundial de Moto 2.
Jorge Lorenzo, Campeón de Moto GP.
Y, en la última categoría, matemáticamente, solo podrá ser Campeón absoluto un español, al quedar sin opciones Bradley Smith, con su sexta plaza, en una carrera donde hubo un podio compuesto, íntegramente, por pilotos hispanos.
Todo esto, repito, antes de que terminase la décima hora de un domingo de gloria más. El domingo en el que confirmamos, en el circuito malayo de Sepang, que España, ha rendido el orbe a sus pies, con sus campeones número treinta y tres, treinta y cuatro, amen del futuro treinta y cinco, pendiente de clarificar.
Porque en el año del Mundial de Fútbol, de la triple corona en Grandes de Nadal, del record de ocho miles de Edurne, del tercer Tour de Contador, del Mundial de Raids de Coma, del Dakar de Carlos Sainz, en ese periodo que abarca doce meses, aún no consumidos, los que más han ganado, han sido los niños de las motocicletas. Lo han hecho tanto, que están muy cerca, de ser los que más lo hicieron en una sola temporada motera.
Y a mi, solo se me ocurre darle las gracias, desde este rinconcito virtual, porque si hay algo que une, es el triunfo colectivo y, como está el patio, en los únicos que los habitantes de esta nación confían, porque saben que, de verdad de la buena, son los que nunca les fallan, a la hora de la verdad, es en sus deportistas, el tesoro de un tiempo triste, de pobredumbre moral, de angustia económica y de crisis. Lo mismo, si se hiciese una encuesta, el Gobierno recaería en manos de ellos que, a lo mejor, son los poseedores de la receta del éxito.

jueves, 7 de octubre de 2010

La Liga de la Hiedra

Ustedes saben que soy oyente fiel de radio y lector compulsivo de prensa y revistas. Raro es el día que no leo varios diarios, que no veo un par de informativos y que no escucho una horita, al menos, de tertulia radiofónica. Tengo, como todo Cristo, mis filias y mis fobias. De alguna de ellas, ya les he dejado aquí mis impresiones. Hecho este preámbulo, he de escribir, con gusto, que trato de no perderme la edición española de Esquire que, en el número de este mes, celebra su tercer aniversario. La recomiendo por lo diverso de sus artículos, entre los cuales, me quedo con el magnífico recorrido, por el selecto club que forma, la Liga de la Hiedra, "Ivy League".
Compuesta por siete universidades anteriores a la Revolución Americana y una última, que se sumó un siglo después, esta curiosa asociación, estructura y articula la vida académica e intelectual americana. Harvard, Yale, Princeton, Pennsylvania, Columbia, Dartmouth, Brown y Cornell. En cualquiera de esos centros, han estudiado, casi la totalidad de los personajes más relevantes e influyentes de la historia yankee: Presidentes, Senadores, Jueces, Financieros, Abogados, Periodistas.
Todo empezó, cuando USA, no era más que una colonia de Inglaterra. A mediados del siglo XVII, la Corona deseaba imponer sus principios éticos y, decidió, que la mejor manera de hacerlo era exportando conocimientos. Lo hizo fundando centros educativos de élite con dos elementos comunes. Uno, la calidad de su educación, formación, valores morales y éxitos deportivos. Dos, construyendo siguiendo los cánones estéticos british, o sea, fachadas de piedra cubiertas de hiedra (ivy en inglés). Desde 1954, esta planta trepadora, ha dado nombre a la colección de escuelas más elitistas y envidiadas del planeta.
Pero, ¿qué valores se intentan proyectar entre sus estudiantes?
El principal es el patriotismo. La Facultad no es sino la prolongación del orgullo nacional. Una forma de entender la realidad que, quienes allí aprenden, trasladarán a las empresas para las que trabajarán. Lo harán superando una serie de pruebas, resumidas en dos máximas: Juega duro y estudia duro.
Hay que demostrar que se es sociable, educado, correcto, divertido e irreverente; que se es buen estudiante y, si fuera posible, destacar en el ámbito deportivo. Además, el paso por su campus, deja indeleble un sello en la forma de vestir, cómodo pero elegante, práctico pero presentable.
En fin que, como estarán observando, si EEUU ha llegado, en poco más de doscientos años, a mandar en el globo terráqueo, no ha sido porque, detrás, no haya habido un serio y concienzudo trabajo. Qué, después, lo que nos llegue aquí, bien por la caja tonta, bien en directo no haya, en muchos casos, por donde cogerlo, no quita que, medios, pongan al alcance de quien tenga ambición y quiera esforzarse por conseguirlo.
Si tienen ocasión, lean la totalidad de lo que, aquí, por la jeta, les he resumido (cuando no copiado) de esa publicación (Esquire, repito). Luego, lo comparan con nuestro sistema, que tira universitarios a go-go, para orgullo fanático de papaítos que piensan que, como sus vástagos fueron a la triste y provinciana educación superior que damos, gratuitamente y con todas las facilidades posibles, eso sí, su prole debe ser la que mande en España. Tipos que, tras cinco años sentados en las bancas, dejan en el blog de este cateto de Castilleja de la Cuesta que, es público, no pisó jamás Facultad alguna (hecho del que no me siento nada satisfecho), comentarios con faltas de ortografía y de una simpleza que, revela, el lamentable hecho, de que, aquí, no se leen ni las guías gratuitas de Ikea.
Lo mismo es el sello Ivy que el sello cani. Luego, los odiaremos con todas nuestras fuerzas y nos quejaremos de que se crean el ombligo mundial. ¿Será, porque se preparan para mandar, conscientes de la transcendencia de lo que hacen y de las responsabilidades que asumen?
Que se yo. Yo solo sé leer y escribir pamplinas, según nuestros cachorros. ¡País!

miércoles, 6 de octubre de 2010

La patada de Evo

Una de las muchísimas leyendas que, sobre Franco, existían, decía que, al Dictador, un buzo le ponía en el anzuelo los peces para que, así, picasen pues, parece ser, su pericia como pescador era poca. No sé si es verdad pues, a Dios gracias, mi vida no transcurrió, en ese ominoso periodo de la Historia de nuestra España. Sobre ese particular, mejor preguntar en el PSOE, que, como está lleno de hijos de Falange, seguro, maneja información más veraz, sobre este asunto que, lo mismo, habría que investigar, por si fuese menester, pagar las correspondientes indemnizaciones por aquello de la memoria histórica y tal y tal.
De lo que si les puedo hablar, es de lo que he visto. Por ejemplo, del vídeo del Presidente de Bolivia, Evo Morales. Sí, ese en el que se ve, en una pachanga de solteros contra casados, al simpático personaje, propinando una patada en, salva sea la parte, a un adversario político, por haberle entrado en la disputa de un balón y haber impactado en su tobillo. Y, en este tema, lo que me sorprende, es la decisión que toma el árbitro del partido: expulsar al agredido. Con un par... de ponchos.
Queda claro que, aceptar las reglas y comportarse con deportividad, no van mucho, a tenor de lo visionado, con el carácter de este individuo. Queda claro, que la Justicia solo repara al mandamás. Como también queda claro que, si esta acción la hubiese protagonizado otro caudillo, claro está, del signo político contrario, a estas alturas, el progresismo militante, habría hecho mil chascarrillos y creído ver en este acto, el culmen de la opresión de un pueblo que clama libertad. Porque, esto es, como lo de la pesca y el abuelo de Carmencita la del orujo. Un ejemplo de como los dictadores son iguales en todos lados. Constatación de que cuando se da el poder a un prepotente, lo usa con despotismo. Imagen firme de que, la bondad, el perdón, nada tienen que ver con la ideología. Malos y buenos, hay en todos lados.
Por eso, cada vez me sorprenden más, los circunloquios que dan los dirigentes de izquierda para justificar a notas como este, o como sus compadres Chavez y sus primos, los Castro. No son Bolivia, Venezuela, Cuba, precisamente, potencias mundiales y nuestra política exterior, es sumisa y proclive a la genuflexión.
Que haya que mantener la cordialidad con Iberoamérica, no significa que haya que tragarse, que nacionalicen, por la cara, posesiones adquiridas por honrados ciudadanos hispanos, que se salten los acuerdos internacionales sobre extradición de terroristas y que, día sí, día no, nos insulten sus dirigentes. Va siendo hora de ver que, como a sus contrincantes en el ruedo propio, nos están pateando en la entrepierna y, nuestra respuesta es débil. Que en este partido, el trencilla no lo ponen Evo, Hugo ni Fidel. Que hay organismos mundiales a los que recurrir. Que, porque tengan intereses Repsol y el Banco Santander, no tenemos que dar esa imagen de cándidos carajotes, el resto de españoles que no somos accionistas de esas empresas. Que ya hemos purgado el colonialismo, como los demás países. Que, en suma, España se merece respeto como nación y, si no nos lo dan, con cortar relaciones, zanjamos una amistad que, habría que ver, a quien está beneficiando más.