viernes, 5 de febrero de 2010

Mi primo Juan

Mi primo Juan es un triunfador. Es del grupo minoritario de ciudadanos a los que no afecta la crisis. No estudió, pero -según palabras propias- para lo que le sirven los estudios a todos los que los tienen... Según él, lo importante en la vida, no es ser el más preparado, sino saber más que todos los demás. Ser más listo y, ahí, a Juan no hay quien le gane. Por eso, tiene un buen trabajo, un trabajo donde no hay vacas flacas, un trabajo con unos horarios fantásticos y con todas las coberturas sociales (iguala médica, becas escolares...), un trabajo donde si un día te retrasas, no te riñen los jefes, donde tienes tu media horita -tres cuartos de hora, más bien- para desayunar. Un trabajo, en el que las tardes son para descansar. Como la Semana Santa, la Feria, los veinte diítas de veraneo y la Navidad. Un trabajo en el que el salario es generoso y las exigencias, mínimas.
Juan es más bien ateo, pero, pese a ello, en su casa -detodalavidaDios- se ha ido a las sillas a ver las cofradías, se monta el Belén (y no veas que Belén) y sus niños estudian en los Maristas. Aunque con lo que de verdad muere Juan, es con la Feria y, más, desde que tiene la caseta de su "empresa" para recibir.
Mi primo Juan, sostiene que, esta recesión, es por culpa de los empresarios que han querido vivir como Reyes, a costa del obrero y que, como cuando ganaban pasta no repartían, ahora como van a pedirle a la gente que se apriete el cinturón. Además, aunque reconoce que el Gobierno no lo está haciendo todo lo bien que podría, dice que, es mejor un mal gobierno de izquierdas que el mejor de derechas y que, por eso, al PP no lo vota ni harto de Cruzcampo porque, Arenas y Rajoy, son dos señoritos que lo único que quieren, es mandar. Él, ve bien que se le suban los impuestos a los ricos y que, lo de aumentar la edad de jubilación, no es una idea de ZP, es una idea que Aznar ya dejó caer pero que, como lo largaron, no pudo hacerlo... "pero, aprobado primo, aprobado estaba, te lo digo yo"... Y a ver quien le discute a Juan, con lo puesto que está, que lee toda la prensa, que se puede leer; oye toda la radio, que se puede oír y ve, toda la tele, que se puede ver y por eso, ni El Mundo, ni Onda Cero, ni la COPE, ni Intereconomía los abre, escucha, u hojea, por sectarios y manipuladores, por perversos y ruines, por afines al fascismo, por parciales, por mentirosos.
Ese es mi Juan. Un sabio, un tío al que la vida sonríe, alguien que sostiene que el enchufismo ha existido siempre y que, venga quien venga, va a seguir existiendo "porque el que no tiene Padrino no se bautiza y, si no, como crees que entre yo en el Ayuntamiento, primo, ¿por oposición? ¿Tú no serás tonto, no?". Ese es mi Juan, un nota que, ¡ole el arte!, entró en el sorteo de las VPO y le tocó... pese a tener un pisito en la Antilla. Un nota que conduce un BMW (y no de los de Alemania, primo). Ese es mi Juan: un fenómeno, ¡qué coño!.