lunes, 15 de febrero de 2010

Los buenos y los malos

Camina hacia los diez años la cosa. Entonces, todavía creía que, la Administración, trataba a todos los ciudadanos por igual. ¡Bendita inocencia!. Por eso me metí en ese jardín. Con unos cuantos locos y algún que otro espabilado, que eso lo supe después, creamos una Asociación y un Club. (Luego vendrían otros proyectos también tumbados por los garantes de la libertad de asociación). En nuestra increíble idiotez, pensamos en promover la actividad deportiva y en dinamizar, si quiera un poquitín, el rollazo que este Ayuntamiento denominaba Cultura. Nos comimos toda la burocracia que lleva una fundación. Seguimos el camino de baldosas amarillas que lleva a la legalidad. Finalmente, un buen día, levantamos la persiana y comenzamos a trabajar.
Al ser el mayor, mis colegas decidieron que el marrón de la Presidencia me lo tragara. Acordamos, eso sí, que en cuanto alguien se viera preparado para dar el paso al frente, servidor, se quitaba de enmedio y se conformaba con ser un socio más. Así sucedió, en menos de lo que tardan en irse y volver las golondrinas. Enmedio, hubo tremendas sorpresas. Como la de la reunión donde, el hoy jefe supremo de nuestro Consistorio, el Señor Anguas, nos puso a caer de un burro a quien entonces era, doña Carmen, anunciándonos su verdadero leit motiv en política y, donde nos dio calabazas para organizar un torneo veraniego de Fútbol-Sala, en las pistas del Polideportivo del Casco Antiguo, torneo que, con buenos fueron a dar, se hizo y torneo que, como me anunció, se boicoteó con un pseudo-entrenamiento del pelirrojo que les sirve de quitaverguenzas. Como la actitud dinamitadora desde dentro de quien, tiempo después y hace bien poco, ha sido un nefasto Delegado de Deportes que, como mayores logros, tiene en su memorable gestión, el cierre del citado centro deportivo en horario matinal y la clausura de la piscina climatizada. Como, el episodio en el que nos negaron la subvención por ser el Presidente coincidente con el de otra Asociación, como si un ciudadano no pudiese ocupar los cargos que le diese la gana. Como la vez en que, la hoy amortizada y caída en desgracia Alcaldesa, recomendó no asistir a los jóvenes a una Fiesta, donde se promovia la diversión sin alcohol, simple y llanamente, por haberse usado en la cartelería el logo del Plan Nacional Antidrogas, cuestionando, a posteriori, el éxito de un evento que ocupó páginas de la prensa de la época. Como evitar un homenaje a dos madres por no plegarnos a imposiciones caprichosas...
En fin, esos eran los modos que se manejaban, cuando no eras de la cuerda. Los que se manejaban y los que se manejan. Si no, pregunten a Afammer, pregunten a Skorty, pregunten a los Comerciantes que iban a ser tenidos en cuenta en el Centro Comercial Airesur, pregunten a quienes no quieren mas que hacer cosas por esta casa común, que se llama Castilleja de la Cuesta. Porque, eso es lo que hay. O por mi aro, o nada.
A que viene esto, se dirán. Viene al circo que se ha montado porque, Juani Rodríguez, la candidata del PP para las próximas elecciones municipales, ha limpiado con miembros (y miembras) de su Junta, la entrada de nuestra población, por la que se accede a la tienda de los muebles en paquete plano. Como no iba a hacerlo, si llevaba demandandolo un temporadón y nadie le hacía caso. Pues nada, esta tarde, tras el barrido de ayer, transmitido urbi et orbi a través del diario El Mundo, entre otros medios, los trabajadores municipales, mandados por la autoridad correspondiente, han tenido a bien, terminar lo que, gratis total, empezaron los populares. Ahora sí era el momento. Cuando han visto su cortijo en solfa. Muriendo matando. Hablando de demagogia y de electoralismo. Tiene narices.
Demagogia y electoralismo de gente que, perpetuamente, está en campaña. Gente que va a la Iglesia, pese a su ateismo, a rascar votos. Gente que niega el uso de dependencias municipales (y me refiero al Centro Cívico a los representantes de IU, que lo del Pabellón mejor lo dejamos) como si fuera de su propiedad. Gente que camela al personal con revistas de una independencia dudosa. Gente que se apropia de iconos de otras épocas, como don Rafael Bellido, para hacer cultura de portería de bloque de pisos.
En fin, lo de siempre. El maniqueísmo barato y trasnochado de quienes solo, si quiera por el respeto que merecen, los paganos de sus millonarios sueldos que no les votan, que también están en el padrón ¡oigan!, no debieran andar por la vida con el cuento de los buenos y los malos porque, entre otras cosas, está muy, pero que muy, visto.
Por eso, a mi, que quieren que les diga, tras tantas batallas y tantos tiros en el tanque, no me la dan y, que ahora, vengan con la historia de la confrontación, de arrimar el hombro y de que la solución, sigue estando en el mismo sitio... como que no va a colar. Ya va siendo hora del cambio de verdad, si quiera por algo que, es muy necesario: la limpieza en los procesos.