miércoles, 9 de junio de 2010

Una idea gratis

Como está el nivelito como está, hay algunos señores que, en lugar de trabajar por nuestra población, que, por otra parte, es por lo que les pagamos, se dedican a buscar blogueros invisibles por las calles de nuestra localidad. ¿Verdad Señor Concejal de Deportes?. Esos, son los problemas de poner a cualquiera en un cargo público. No tienen la suficiente dureza en la piel para aguantar las críticas. Y, claro está, si no son capaces de aguantar eso, que es lo mínimo que se tiene que soportar cuando se entra en política, ¿qué clase de políticos son?. La respuesta está clara, son políticos de poca monta. Así que, ahora, cuando lea esto, o se lo cuenten, ya puede decir, con todas las letras que, José Miguel Navarro o sea, el menda, ha escrito de usted. Antes no. Porque yo no necesito ocultarme. Tengo, únicamente, este sitio y, lo mantengo, para escribir de lo que me apetezca. Pero vamos, que los habituales (que los hay y a los que mando un cariñoso saludo, aunque, a veces, tirando de ironía, escriba blanco sobre negro, que aquí no lee nadie), ya sabían esto. Como también saben que, mi disposición para colaborar, es total y no desde ayer. Si leen justo ahí, en la esquina superior derecha, verán que, por mi Castilleja de la Cuesta, hace algunos añitos que me inventé alguna que otra cosita, en forma de asociación y que, en ella o ellas, para escribir con propiedad, pues fueron varias las que presidí, se trabajó de manera desinteresada (hasta que nos dejaron). Claro está, para saber esto habría que haber estado en este maravilloso rincón aljarafeño, si quiera antes de colocarse en el Ayuntamiento, ¿verdad Señor Alcalde?.
Pero bueno, como no soy rencoroso, como mi único objetivo es el engrandecimiento del sitio en que crecí y al que me siento ligado, os concedo la excusa de la ignorancia que no, falta de conocimiento y, para que veáis que me preocupo por vuestro curro, os voy a dar una idea gratis, como gratis también es su realización. ¡Toma ya con el facha que solo sabe hacer oposición!.
Recientemente, en Zahara, se ha celebrado la Segunda Ruta del Atún.
¿En qué consiste este evento?.
Muy sencillo.
Se divide el pueblo en varias partes, concretamente cinco, se obsequia a los hosteleros con una cantidad de un determinado producto, concretamente atún, que, previamente, se ha obtenido de un distribuidor que, a cambio de la publicidad que obtiene, lo regala. Se establece un concurso, concretamente recetas de cocina y, se da a conocer a los cuatro vientos, concretamente, a través de las revistas esas tan monas que nos metéis bajo la puerta y que, baratas, precisamente no son. Si queréis bordarlo, hacéis como hicieron ellos, aparte del pescado, regaláis la bebida, concretamente manzanilla, con el mismo sistema que el atún: entregas una cosilla y lo compenso con promoción.
¿Vais pillando la idea?.
La zona está dividida en cinco partes porque, en el colmo de la búsqueda del éxito, se hace entrega de una cartulina que, como era de esperar, está partida en cinco colores y, una vez vas pasando por los diferentes garitos, te la sellan y, cuando la rellenas, la metes en un buzón, dando tu opinión sobre qué plato estaba más bueno y, en que bar, participando en el sorteo, a su vez, de un viaje que -no hay que ser un lince- se lo han sacado a la Agencia de turno, a cambio de... ¡bingo!: publicidad.
Bien, ¿qué ganan los dueños de los bares?. Está claro, ¿no?. Cero gasto, publicidad gratuita, ingresos por la venta de los dos regalos que, para cuadrarlo, se venden en todos los establecimientos al mismo precio, concretamente tres euritos y clientela que, aprovechando el evento, conoce la casa para ocasión posterior.
Más. ¿qué ganáis vosotros?. Promoción, publicidad, propaganda y sin coste alguno, porque todo lo que se aporta, se le saca a un tercero (que también obtiene beneficio) y no ponéis ni sitio, ni gasto de limpieza, ni ná de ná.
¿Qué gana el ciudadano?. Un acto para esparcirse y un motivo para salir a la calle, sin tener que gastar un fortunón porque, aseguro, con tres o cuatro tapitas, se almuerza o cena.
¡Ea! pues ahora, a criticarme que, para eso estamos. Verán como, de mi boca, no sale ningún reproche... Y eso, sin ocupar uno de esos magníficos y bien pagados, sillones del Pleno Municipal. ¡Qué le vamos a hacer!. ¡Cada uno da de sí, lo que tiene!.
Venga, con Dios.