viernes, 23 de julio de 2010

Porque el Ayuntamiento no ponga dinero, no tiene que suprimirse una fiesta

La culpa de lo que está pasando no la tienen solo los políticos, también, en un porcentaje que habría que mirar, si no es tan pequeño como pensamos, la tiene la población. Porque, con todos mis respetos, los habitantes de pueblos como Mairena del Aljarafe ¿no tienen iniciativa propia? ¿no luchan por mantener sus tradiciones? ¿no son autónomos para organizar un evento sin la intervención municipal? Parece ser que no.
Lo que han hecho los consistorios, con buen criterio, es, tal como se les pedía, eliminar gastos superfluos. Suprimir del presupuesto, cantidades económicas que se destinaban a festejos. Imagino que, con ese dinero, se dotaban los recintos feriales de adornos, se pagaban actuaciones musicales y se proveía de otros servicios a los que pasaban por allí. Bien, hasta ahí, todo correcto.
Mi pregunta es esta: ¿la iniciativa ciudadana no es capaz, con imaginación y buscando generar sus propios recursos, de suplir esta aportación? ¿no somos dueños de nuestra propia diversión o queremos que Papá-estado, ponga todo para que, nosotros, solo tengamos que llegar, sentarnos, comer, beber, cantar (y bailar quien sepa)? ¿Eso es lo que nos importa la convivencia con nuestros vecinos? ¿Eso es lo que valoramos nuestras tradiciones? ¿No pone el taco el Alcalde de turno y se acabó la diversión?
Convendría reflexionar sobre este asunto porque, si fuese vecino de esas localidades donde no va a haber Feria, no estaría enfadado con quien gobierna, sino conmigo. Miren, habitantes de esos lugares, como en Castilleja de la Cuesta, no se acaban las Velás. Casi catorce días de solaz y recreo, que no les cuestan a nuestras arcas ni un euro, que organizan Hermandades con medios propios, que son ejemplos de felicidad colectiva y que, en el colmo de lo bien hecho, son rentables. Miren se en nuestro espejo. Aún declinando el pasado poderío de lo que fue capital del Aljarafe, tenemos una última lección que queremos mostrarle a los que nos ven, como un ángel caído. No fuimos lo que fuimos, mas que por ser celosos en la defensa de lo nuestro, sin importarnos si venía el Séptimo de caballería en nuestra ayuda y si seguimos aquí, es, porque, sin discusión, lo mejor de nuestra villa, son, somos, sus pobladores.