viernes, 10 de septiembre de 2010

¿Da el dinero la felicidad?

¿Da el dinero la felicidad? Simple aunque peliaguda cuestión.
Parece ser que, tras un sesudo trabajo de investigación, los americanos, tan aficionados a este tipo de estudios, han concluido que ni si, ni no. Pues vaya pamplina, dirán vuesas mercedes. Que quieren que les diga, hay gente pa to y, no seré yo quien diga a nadie, qué o sobre qué, tiene que estudiar.
A título particular, si les puedo contar que, soy conocedor de la existencia de personas, que son felices sin un centavo y que otras, ni millonarias, alcanzan ese estado mental, pero también sé que, hay una cantidad que, es indispensable para poder subsistir con un mínimo de dignidad y que, esta, es variable, como variables son las necesidades. Lo que no me imaginaba es que, por arriba, había un tope por encima del cual, daba lo mismo tener más y, aquí es, donde nos alumbran los yankees, en la cifra. Convertida de dolar a euro, vienen a ser unos cincuenta y ocho mil euros anuales. ¡Uff! ¡Casi ná! Unos cuatro mil ochocientos y pico al mes. Por encima de ahí, tener más ingresos da lo mismo.
Y, el menda, que es un obsesivo buscador de la Felicidad, con mayúsculas, se ha parado a pensar y ha hecho sus cuentecitas de la lechera. Así, estimando que, noventa son los años que, chispa más o menos, venimos viviendo los de mi familia y, considerando que nací hace treinta y seis, viviré -Dios me escuche- unos cincuenta y cuatro más (ojalá me alcance para ver un cambio político en nuestra Castilleja de la Cuesta). Luego, por concluir, necesito unos quinientos veinte kilitos de las antiguas pesetas, para rematar, por todo lo alto, una vida plena, que es a lo que aquí hemos venido todos.
Por lo que, una de dos, o me toca la Primitiva, o no lograré, en mi caminar por este valle de lágrimas, ser plenamente feliz. Porque, lo de los casi cinco mil palos al mes, está difícil y más, en esta Andalucía de la hora, en la que o te metes a socialista, o estás apañado.
¿O el informe excluía a nuestra región?
Que se yo.