viernes, 17 de septiembre de 2010

Con la seguridad no se juega

No es nuevo el problema de la seguridad en Castilleja de la Cuesta. Bueno, en realidad, no el de la seguridad. Más bien, el de la falta de la misma. Y, digo que no es nuevo porque, ya en tiempos de la Señora Tovar, doña Carmen, el abajo firmante denunció, desde su cargo de Presidente de la extinta Asociación de Comerciantes El Valero que, en nuestra población, estaban empezando a pasar cosas que, los ciudadanos, solo habíamos visto en las películas como, por ejemplo, que empotrasen un vehículo en la fachada de un estanco para robar.
Se pueden imaginar, la furiosa reacción de la hoy Delegada de la Junta en Sevilla. Un hecho aislado aprovechado por quien, en las próximas elecciones, será integrante de las listas del PP, vino a decir. Lastimosamente para la capital de mi maravillosomundo, ni fue un hecho aislado, ni formé parte de las listas de ese partido. Ni en esas, ni en las siguientes votaciones tampoco.
Fue mi amigo Juan del Río, quien se enfrentó a esta política, afortunadamente amortizada. Gano ella. Perdimos todos. Y la vida siguió su curso, con un pueblo entregado al populismo barato de quien se decía, iba a ser Ministra, ahí es nada. Quizás por eso, frente a su casa, había colocadas cámaras de vigilancia e, incluso, tenía escolta. Quizás, como estaba tan bien protegida, pensaba que los demás también vivíamos así.
De la negación de lo evidente deriva este problema. Si no hay un problema de seguridad -deben pensar- para que vamos a invertir en la misma. Si los incidentes son hechos aislados (cada vez menos, desafortunadamente) no hay caso.
Pero lo hay, vaya que sí. Castilleja de la Cuesta, ha devenido de plaza ideal para residir, en un sitio donde hay robos, peleas con apuñalamientos... eso, sin contar con el permanente caos circulatorio, por los problemas de un tráfico mal gestionado, con una regulación semafórica del tebeo y, con impunidad para aparcar donde le venga en ganas a alguno. Libre albedrío.
Por eso, que ahora sean los propios agentes encargados de velar por nuestra tranquilidad, quienes pongan el grito en el cielo, a mi no me produce mas que desasosiego, angustia e inquietud, aunque, no me pilla desprevenido, porque lo sabía y así lo hice saber.
La cuestión es:
¿Podrán seguir mirando nuestros gobernantes para otro lado?
¿Seguirán jugando con nuestra seguridad?
Porque ya no es un supuesto adelantado del Partido Popular, haciendo campaña, quien los advierte. Ahora son los propios Policías quienes avisan. Y, a estos, no creo que tengan las narices, de hacerlos opositores porque, todos sabemos que, los miembros de los Cuerpos de Seguridad, no concurren a los comicios.
La solución, tras la publicidad, como dicen en los programas de la caja tonta. O, tras el Pleno de este mes. O nunca, en un ejecutivo municipal, que cada vez se demuestra más, ni está preparado, ni se espera que lo esté jamás.