miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Era o no una negativa a España?

Han sido breves. No han tardado ni dos meses. Rápidos, raudos, veloces en amarrar el blindaje de los toros embolados. Ahí, no sufren los animales y, por tanto, no había que manifestarse por sus derechos. Esos festejos, no son una rancia costumbre de fachas españolistas. Son la expresión de lo avanzado que está el pueblo catalán, de lo cercano que está de Europa, de la inteligencia natural, para discernir, que no se puede hacer espectáculo, del sufrimiento de otros seres vivos. Los mismos que ayer decían no, hoy dicen sí. Dos meses, ya les digo. Luego saldrán con que si la abuela fuma o no. En fin, ¡país!