martes, 16 de noviembre de 2010

Nos falló Ferrari...

Y no pudimos ser Campeones de la Fórmula Uno. Nos quedamos con la miel en los labios. El quinto más victorioso de la Historia, hubiese sido el cuarto grande, tras Schumacher, Fangio y Prost, con un tri-campeonato, que le habría igualado a Senna, Piquet, Lauda y Stewart. El segundo con más puntos, desde la creación del Mundial, se tuvo que conformar con ser Sub-campeón. Pero, lo del domingo, no puede empañar que, este dos mil diez que empieza a dar muestras de agotamiento, ha sido el año del motor español.
Empezó Sainz, con el Dakar.
Siguieron los moteros que, con sus treinta y seis victorias, treinta y dos segundos y diecisiete terceros, nos dieron los tres campeonatos y los tres sub-campeonatos. Nadie nunca ganó tanto como ellos, en un mismo año, salvo los ingleses en el sesenta y siete, que, solo lo hicieron una vez más... incluyendo las carreras con sidecar y con más categorías en disputa. Nadie nunca hizo ochenta y cinco podios. Nadie nunca ganó todas las especialidades en juego y, con este tercer triplete, solo Italia ha hecho lo mismo, tantas veces como nosotros, o sea, tres. Es, de lejos, la especialidad deportiva que más gloria ha traído a España: Ciento dos Campeonatos universales.
Pudo haber sido brutal, con lo del asturiano Fernando Alonso. Se quedó en soberbio. Qué se le va a hacer. Eso sí, quien quiera, que pruebe a superarlo.