miércoles, 17 de noviembre de 2010

Nosotros lo sabíamos

La declaración del Flamenco, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y, más concretamente, de su Comisión del Patrimonio Inmaterial, ha venido a reconocer la importancia de esta manifestación del Sur de Europa y del Norte de África, con raíces tan hondas que, sus orígenes, se pierden en la noche de los tiempos.
Algunos quizás hayan necesitado, que les digan en Nairobi (Kenia), lo que cualquiera le podría haber dicho, en el rincón más diminuto, de este pedazo del mundo que son Andalucía, Extremadura y Murcia. Algunos quizás hayan necesitado, que promuevan esta Candidatura los Gobiernos regionales de las Comunidades Autónomas citadas. Estos señores de la UNESCO, sin ir más lejos, han necesitado que, España, se lo explique dos veces, incluyendo esta, para entenderlo.
Pero nosotros lo sabíamos. Porque nosotros, no necesitamos que nadie nos diga que, el Flamenco, no es únicamente un arte, ni siquiera uno singular y único. Nosotros, los aficionados, no necesitamos que vengan a corroborarnos lo que ya teníamos claro. En cualquier caso, damos gracias por este acto de justicia, tan tardío como merecido. Gracias por confirmarlo y por dejarnos que podamos decirlo con papeles, que parece ser, es la única manera que tienen algunos de enterarse de las cosas. Que podamos decir, que el Flamenco es Cultura, con mayúsculas y sin que nos miren raro. Sin parecer, además, unos ombliguistas. Sin tener que pedir perdón.