viernes, 26 de noviembre de 2010

Cataluña elige sus gobernantes...

[...] Y, el nivelito, está, más bien bajo. Sí, ya sé que, precisamente en Andalucía, no es que andemos sobrados pero, al menos, no tenemos como argumentario de campaña, el sexo.
No quiero ni pensar, en un vídeo de Arenas vestido, únicamente, con una toalla. No soy capaz de imaginar, las reacciones a nivel nacional, si la peli del orgasmo, nos la cuenta Juventudes Socialistas aquí. Prefiero no tener que escuchar, críticas incendiarias de la clase política catalana, si hubiese sido Valderas quien hubiese dicho, lo que ha dicho el tal Juanito Puigcercos. Del porno-Kennedy blaugrana no les hablo. Lo tengo tan en cuenta como lo tienen allí.
Parece ser que, si tenemos en consideración las encuestas, vencerá Convergencia y Unión, o sea Arturo Mas. Con su pan se lo coman. Si fuese un charnego, que es una palabra que, por la cuenta que les ha traído, no han pronunciado ninguno de estos angelitos, no vaya a ser que se fuesen las manos a otras papeletas -si fuese un andaluz, reitero- jamás olvidaría, a la hora de votar, lo que piensa Cataluña, en boca de su "honorable" ex-presidente, el renombrado estadista Pujol. Fue, en un libro que le publicó la editorial barcelonesa Nova Terra, en 1976. La inmigración, problema y esperanza de Cataluña. Páginas sesenta y cinco y sucesivas:
"El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido ... es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad.
A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menos valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. E introduciría su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir, su falta de mentalidad."
¿Es para ciscarse en sus difuntos o no?
Solo pido, desde estas humildes líneas, a los hermanos de esta insultada, vejada, humillada, vilipendiada, pisada y ridiculizada región, dignidad, orgullo, amor propio, memoria... Y cojones, con perdón, para que indeseables de esta calaña, no manden porque, la verdad, miedo da pensar en estos capitanes, al timón del barco de nuevo.
Advierto: así empezaron en Alemania.