miércoles, 8 de diciembre de 2010

No todos son iguales

No me gustan las frases hechas. No me gusta que se den, por definitivas, determinadas cosas. No me parece digno, señalar a los individuos por culpa del colectivo al que pertenezcan.
Según esos convencimientos, personales por supuesto, no me parece correcto un mantra, que se repite con una frecuencia espantosa. Quien no ha escuchado, alguna vez, decir:
"Todos los políticos son iguales" o "los que se meten en política, lo hacen para hacerse ricos".
Casi todos, ¿verdad? Pues, que quieren que les diga, a mi, estas dos expresiones, me parecen ofensivas, amen de mentira. Porque, no todas las personas que entran en ese mundo, lo hacen movidas por un fin económico y, con uno solo que no lo haga, a mi me parece suficiente para que, decir eso, quede directamente catalogado, como una ofensa.
A qué viene esta defensa encendida de nuestra clase política. Les explico.
Aunque no lo parezca, no soy anti-PSOE. Soy un ciudadano crítico que ejerce un derecho constitucional, la libre expresión y que, porque es posible, porque lo están haciendo rematadamente mal y porque me da la gana, entre otros motivos, aspira a otra Castilleja de la Cuesta, a otra Andalucía y, a otra España.
Coincide que, en todos esos Gobiernos, quien ostenta la vara de mando es un socialista. Sucede, todo hay que decirlo, porque los votantes han querido y, eso es sagrado. Prueba de que no soy contrario a nada, es el hecho de haber sido despiadado, tanto con los de Génova como con los de Ferraz. Solo soy, por norma, enemigo de los inútiles y, por desgracia, esos no tienen colores definidos.
A mi, la verdad, me encantaría que, en nuestra Villa, gobernase alguien preparado, trabajador y honrado y, si el perfil lo da un miembro (paso de la idiotez de miembra, lo siento) del partido que fundó Pablo Iglesias, no tendré problema en votarlo. Pero, la realidad es, que solo veo, en ese lado, fracasados buscando reengancharse, ni-nis bien pagados y conspiradores capaces de vender a quien sea, por meter la cabeza. Duro, pero más duro sería mentirse y decir algo que no siento. Por gente como esta, como los de la Junta y, como los que rodean a ZP, cobra sentido la reiterativa, cansina y falsa cantinela de, todos son lo mismo.
Sin embargo, si en la capital de mi maravillosomundo, apareciese alguien como Antonio Gallardo Soler, que es quien suena para ser cabeza de lista del PSOE en el cercano Bormujos, no tendría el mínimo inconveniente en meter, no la papeleta, si no la mano en la urna. Y no por nada, díganme, ¿cuantos de los que se han metido en política han hecho lo que este tío? En el blog que tiene, en una esquina, ha puesto, con un par, una declaración de su patrimonio. Ahí, a la vista de todos, para que no haya dudas. Veanlo, si les place, en este sitio:
antoniogallardosoler.blogspot.com
Más gente así, más tipos con dignidad, más decencia... Eso es lo que necesitamos en nuestro pueblo y en el país. Se podrá estar de acuerdo o no en lo que dice pero, claridad, de salida, ya hay. Por eso, mientras no vea lo mismo, en los de la calle Jesús del Gran Poder, no me creeré más que lo que mis ojos ven. Gente sin oficio conocido que no sea vivir de nuestros impuestos y, contra esos, hay que ir a muerte porque, por culpa de ellos, está el patio como está.
Termino, que me esperan los romanos de Antena 3, con un consejo al chupa tinta que me lee a diario, para contárselo a su jefe; él y el menda sabemos quien es. No es algo contra una ideología, iluminado, ni contra un sistema. Es, contra vuestra eterna falta de capacidad. Explícalo bien, campeón.
Con Dios.