miércoles, 15 de diciembre de 2010

Si yo fuese socialista, se me caería la cara de vergüenza

Hace dos noches, reapareció José María García, en uno de esos canales nuevos que la TDT nos ha traído. Fue en la 10, en una tertulia política. Butanito no ha cambiado nada. Sigue teniendo igual de bien amueblada la cabeza. Sigue teniéndole pillado el pulso a la actualidad. Sigue siendo aquel periodista racial, que decía su verdad con una crudeza terrible.
De entre la multitud de temas que trató, me quedo con una reflexión que tiene mucho de desgracia para la sociedad española. Vino a decir, quien pasó por SER, COPE y Onda Cero, sin tocar una coma de un discurso, simple pero cargado de realismo, aún siendo diferentes ideológicamente, esas tres emisoras, que, los políticos de la transición eran los primeros de sus clases. Con Felipe, agotados los primeros espadas, llegaron los siguientes en el escalafón. Aznar, simplemente, trajo a gente que iba a clase en sus respectivas facultades y, ZP, ha metido en el Gobierno, a los que ni asistían a las aulas.
Y claro, si analizamos con tranquilidad, la carga de profundidad que tienen esas palabras, podemos entender que, energúmenos como Antonio García Leiva, estén a estas horas, ocupando cargos de responsabilidad, como la Concejalía de Hacienda y el Vice-secretariado local del PSOE de Maracena, en Granada, sin que nadie lo haya mandado a las colas del SAE.
Porque lo que ha dicho este tipo, es bajuno, ruin y, esconde una maldad tan grande, que merece que le suceda lo mismo. A ver que pensaba entonces.
Transcribo: "Nada como una hija muerta para entrar por la puerta grande en el PP" aludiendo, a Juan José Cortés, padre de la niña asesinada en Huelva por un depravado. A las pocas horas, viendo que la metedura de pata era olímpica, rectificó en FACEBOOK. Bueno, escribió esto otro: "A veces nos expresamos con una mayor crudeza cuando lo hacemos de forma personal, como ciudadanos de a pie y no como responsables políticos" frase que, en honor a la verdad, no sé como interpretar pues, me da que pensar que, siente lo que ha dicho y que, en lo único que reconoce estar errado es, en haberlo dicho. Lo que da pruebas de la catadura moral del tío.
Por eso, no me queda mas que reconocer al otrora líder de las ondas que, efectivamente, el empobrecimiento de la clase dirigente hispana, es consecuencia de su falta de conocimientos. Lo que no puedo reconocerle, al rey de las noches de mi niñez, es que todos sean iguales. Muchos sí han sido buenos estudiantes. El problema es, que han vendido su formación por un trozo de pan y, la verdad, para ese viaje, se podían haber ahorrado comprar el billete en las Universidades. El ticket de esas colocaciones, lo venden en las sedes de los Partidos pero su precio, es tener unas tragaderas gigantescas. Solo tenemos que mirar a nuestra querida Andalucía donde, todavía, nadie ha tenido la vergüenza de poner en la calle a este desalmado y lo que es peor, donde algunos piensan que, lo que ha dicho, no les incumbe. Por eso miran para otro lado porque, como dijo Alfonso Guerra: "Quien se mueva, no sale en la foto".