jueves, 30 de diciembre de 2010

En el cierre de CNN +

Chapado, cerrado, fundido a... Gran Hermano. Así ha acabado el canal de noticias de PRISA. Y, la prole progresista, se lamenta. Ve injusta la perdida, de una manera de hacer tele, distinta a las demás. Condena la perdida de puestos de trabajo y, en el colmo de la transcendencia, insinúa que, la Democracia, es la gran derrotada, con esta muerte más que justificada.
Porque CNN + la veían cuatro gatos. No busquen otras cuestiones que no las hay. Con esa audiencia, con unos números tan cortos, la rentabilidad era quimérica y, los nuevos accionistas de esa empresa que, tanto, tanto daño ha hecho a la tolerancia, no han entrado en el negocio para perder su pasta. Porque, PRISA precisamente, no es que fuera, en sus tiempos más boyantes, una ONG de los medios de comunicación. Al conglomerado de Polanco, el único leit motiv que lo movía, era la pasta. Ganar taco, juntar guita. Como a todo buen emprendedor que se precie.
Lo que ocurre, es que no era Intereconomía la que se clausuraba. Otro gallo hubiese emulado a Plácido Domingo, en este caso. O no nos acordamos cuando murió Antena 3 radio. ¿Vieron tal manifestación de dolor lastimero? ¿Escucharon hablar del fallecimiento de una voz crítica? Y, de aquellas, se fueron al paro José María García, los Herrero y una ristra larga de buenos profesionales pero, claro, entonces era don Jesús quien hacía el fundido a negro. Entonces, estaba más que justificado en aras del bussiness. Tiene que ser que nos toman por desmemoriados. O por idiotas, que es peor.