jueves, 27 de enero de 2011

¡Vete a Tomares!

La frase que da título a este escrito es la que, mayoritariamente dan, quienes dicen gobernarnos, cuando se establece la comparación entre nuestra Castilleja de la Cuesta y su población vecina. Triste pero real, aunque menos graciosa que "la Ley soy yo", que es la que, un concejal al que no citaré, le espetó, como si Harry el sucio fuese gordo y tuviese barbita como él, a un empresario de la localidad cuando se quejó por un asunto a SU Ayuntamiento. Como también, verídica y lamentable, la sentencia de otro personaje metido a político, compañero de aventuras del verdadero jefe, célebre por imitar a la cabra de los pianistas ambulantes en un taburete del Marengo, paladín de las Juventudes koalas y al que, cuando venga al caso, pondré en su lugar (porque te voy a poner en tu lugar, criaturita) para que, cuando abra su boca de come ollas podridas, recuerde que la diferencia fundamental entre mi gente y la suya, es que una tiene libro de familia y la otra pedigrí o encaste. Pero eso será mirándonos los ojitos, si hay cojones por la otra parte, por supuesto. Al loro con el refrán: no hay más ciego que quien no quiere ver.
Miren por donde, no ha salido verdad más grande de la boca de un ni-ni. Hay que ser invidente irrecuperable, para sostener que se hacen bien las cosas aquí. Porque, entregar a sus legítimos propietarios y quienes la han pagado, una piscina climatizada, no debería servir para sacar pecho. No vaya a ser que te lo partan. Máxime, cuando instalaciones como esas que, según palabras del gaditano-madridista que se dice Alcalde, nos van a colocar a la vanguardia de la Gran Sevilla (¿qué será la Gran Sevilla?), las tienen en pueblos como Gines, Valencina, Salteras, Espartinas, San Juan o Pilas, que no tienen ni más población, ni más ná y, ni siquiera, son punteros en la comarca como Tomares o Mairena, que también las tienen. Máxime, cuando llevamos sin la que teníamos, dos temporadas de baño. Máxime, cuando vamos a pagar dos veces tener un solo charco cubierto. Máxime, cuando se va a inaugurar, con un retraso enorme. Máxime, cuando nos ha costado un pico más de lo presupuestado. Máxime, cuando nos quita metros de disfrute, al ser más pequeña. Y, máxime, cuando va a estar más caro nadar que antes. Y, más difícil, porque caben menos usuarios.
Me parece que, hablar de vanguardia deportiva, viendo el lamentable, penoso y cutre estado de conservación del Polideportivo del Casco Antiguo, excepción de las pistas de padel, pero con especial incidencia, en el Campo de Fútbol Antonio Almendro que es, no tercermundista, si no quintomundista... Opino que, vacilar de vanguardia, cuando tenemos nadando a los niños del club en otras piletas... Siento que, chulear de gestión deportiva, cuando se le han restado horas de uso a los deportistas, en los días principales de asueto, para que jueguen las viejas glorias del balompié en el pabellón o el filial del Cajasol, es de tener una dureza facial a prueba de bombas.
Así que menos euforia, menos borrachera de éxito, menos ponerse medallas y menos publicidad pagada con nuestros impuestos. Que si alguien tiene que cruzar los puentes, no son los habitantes, desde luego, son ustedes para mirar y aprender. Que en la otra orilla de la A-49, la propaganda la pagan PP y PSOE del bolsillo de sus agrupaciones. Que en la ciudad de la Fuente, hay dos instalaciones deportivas que golean a las nuestras porque, son más nuevas, están mejor comunicadas y tienen más variedad (se puede jugar al rugby, hacer escalada, hay gimnasio y spa, pista de patinaje sobre hielo... ¿hay de eso en Castilleja, señor Benítez?)
Por cierto, YO VIVO EN TOMARES.
No hay color, que quieren que les diga.
Aquí, que el ciudadano duerma tranquilo, es de una importancia capital. Se lo toman tan en serio que la Policía tiene, hasta un sello de calidad.
Igualito, igualito... que en nuestra Villa ¿verdad?