lunes, 31 de enero de 2011

El ventilador

Aviso a navegantes. Los ni-nis han mandado encender el ventilador.
Sí, sí, el ventilador, esa máquina con aspas que lanza aire. Sí, sí, en enero pese al frío que hace.
El ventilador, en manos de los socialistas, no sirve para refrescar. ¡Qué va! Ellos lo usan de una manera un tanto peculiar. El monstruo de la decoración de jardines, Superman, la novia de Mister Proper, el arbitro malo, el ultra de La Pintá y el sindicalista de IKEA, entre otros personajes, le han dado una nueva utilidad. Como cada uno da lo que tiene y, en esa casa, de mierda como de líos, están hasta arriba, han decidido, como quien juega al dominó, a las cartas o al parchís, jugar a repartir más, para que los koalas se harten. De modo que, cada mañana, le dan al botón on, ponen un papelito con su ración marrón y, ¡hala! a lanzar mierda.
Y miren por donde, como los animalitos, de cerebro, como de testículos, no andan muy sobrados, han discurrido y llegado a la conclusión de que, igual, al resto de vecinos, les apetecía comer su manjar. El caso es, que lo están regalando por la sección de comentarios de los blogs locales. Así, un día pueden leer a un bichito, afirmar haber visto comer al candidato del CDS en un restaurante sanluqueño. Otro, que a la candidata del PP la largaron del Cortinglés. Y, el de en medio, que los autores de Castilleja protesta, Castilleja la verdad, Castilleja me importa y elmaravillosomundodemiguel, son asalariados de la derecha cavernícola.
Mierda a saco. Mierda por un tubo. Mierda por la red. Mierda en la calle. Mierda en las revistas. Mierda para dar y tomar. Mierda lanzada, desde un ventilador que tienen encendido porque, como no las tienen todas consigo, pretenden hacer ver que sí, que ellos son muy malos, pero que Rafael Baena y Juana Rodríguez, son peores.
Y, como puede haber todavía algún despistado, por ahí, que no se entere que estamos en campaña, los aviso. Porque no quiero que les salpique su caca. Porque por muchas moscas que coman mierda, a mi me sigue pareciendo que, el gazpacho está más bueno. Pero claro, para gustos los colores.
Ahora, si ustedes se quieren sentar a su mesa, es su problema. A mi, que quieren que les diga, el menú no me convence. Cada uno que haga lo que quiera. Eso es la Democracia.