miércoles, 23 de febrero de 2011

La verdad del Monumento a las torteras

No soy objetivo en este tema. Si de mi hubiese dependido, Castilleja de la Cuesta seguiría teniendo la industria de la torta de aceite, como motor económico. Hemos dejado escapar a la gallina que ponía nuestra riqueza, no en forma de huevos dorados, si no en irregulares paquetitos. Cacareaba al nombre de Inés Rosales.
No es ese, no obstante, el tema que nos ocupa. Como la verdad es la verdad, la diga Agamenón, su porquero... o el sursum corda, con perdón a Machado por fusilarme sus palabras, vamos a poner, blanco sobre negro, clarito como el agua, un temita con el que, los amigos de lo ajeno, pretenden colgarse una medalla. Entiéndase como amigos de lo ajeno, a quienes, sin pudor alguno, como si estuviésemos censados diecisiete mil carajotes desmemoriados, se apropian de ideas que no son suyas. También son conocidos como ni nis de la Calle Convento o, por abreviar, como PSOE en los carteles.
¿Cual es el tema que hacen ahora suyo? Vamos, no hay que ser un lumbreras, leyendo como titulo este texto: El Monumento a las torteras.
¿De donde arranca la idea de hacer, este homenaje a quienes tanto dieron a este pueblo? Del Partido Popular que, en aquellos días, presidía nuestro amigo Rafael Baena, hoy cabeza de cartel del CDS, tras mantener los entonces Concejales, Teresa Lora, Juana Rodríguez y Pedro Hernando, una reunión con los propietarios de Inés Rosales.
¿Como? Como oyen.
¿Eso como va a ser, si esos no hacen nada? Ya ven, lo mismo, esa frase de, la oposición no aparece, es una leyenda urbana que, a fuerza de ser repetida, hay panolis que se la creen.
Si, en la rotonda que sirve de puerta a nuestra población, entrando desde la Cuesta del Caracol, vamos a tener, en breve, un reconocimiento a estas señoras, de las cuales, hubo un tiempo que la mayor con vida, fue mi queridísima abuela Carmelita Navarro... Si, cuando lleguemos donde antaño estuvo el Embrujo... Si, la entrada a nuestra Villa, la van a presidir, las legendarias y nunca lo suficientemente admiradas, torteras castillejanas, no será, si no gracias a una propuesta pepera, registrada el día treinta y uno de octubre de dos mil siete, por la hoy candidata Juana Rodríguez y, llevada a Pleno, en noviembre de ese mismo año.
Quien no se lo crea, ya sabe donde tiene que preguntar y que fecha tiene, el escrito que tiene que pedir ver. Es más, añado que, su número de entrada en el Registro es el 10511. Para que vayan a tiro hecho.
¿Y saben que pasó? Pasó que, los que ahora chulean, los que ahora vacilan, los que ahora, hacen suya esta gran ocurrencia, los señores miembros y miembras del Partido Socialista Jardinero Limpiador y Español, VOTARON EN CONTRA.
¿Por qué lo hicieron? Según ellos, porque era innecesario al tener estas laboriosas damas, una calle en la localidad.
Ahora, casi cuatro años después, el parecer de esta alegre pandilla ha variado, cosa que me alegra enormemente. Pero, al Cesar lo que es suyo, a Nerón, un mechero, a la Virgen del Rocío, velas y a Dios, lo que es de Dios. La propuesta nació en la oposición. Lo demás, chauchau barato. No dejen que les vendan burras, ni que les cuenten el cuento de la buena pipa, ni que, en el podio, suene el himno de quien no ha salido a correr siquiera. El monumento tiene Padre, Madre y Familia aunque, lo mismo, el día que lo inauguren, están arrinconados y, quienes cortan la cinta, son los que no lo creían importante.
Luego, habrá que aguantar que el señor Manolo Benítez, hable de demagogia, de electoralismo y de los peces de colores. ¿Esto como se llama entonces, fenómeno?
Vivir para ver.