jueves, 24 de febrero de 2011

Una manifestación de la Policía y al tipo no se le cae la cara de vergüenza

Jamás una manifestación fue tan merecida.
Porque Castilleja de la Cuesta, mi pueblo, su pueblo, nuestro pueblo... El del Alcalde, no, que ese es de Bornos, nunca estuvo tan mal, como está hoy en día.
Porque Castilleja de la Cuesta, mi pueblo, su pueblo, nuestro pueblo... nunca fue tan insegura.
Porque Castilleja de la Cuesta, mi pueblo, su pueblo, nuestro pueblo... nunca estuvo tan a la cola de toda la provincia, como lo está ahora mismo.
Pero nada, como si no fuera con él, el asunto. Como si, a quien le fuesen a hacer la protesta, fuese a Gadafi. Como si, el arreglo, no estuviese en su mano.
Y a mi, que quieren que les diga, me da muchísima pena, muchísima lástima. Y rabia, tela de rabia. E impotencia, impotencia como para llorar.
Ahora no salen pidiendo los jóvenes koalas, mamarrachadas como que apaguemos la luz diez minutos, ni que nos pongamos un pañuelo negro en señal de protesta, por el secuestro de una activista de, Dios sabe donde, ni que firmemos para que, en el país de Nunca Jamás, dimita el Presidente tal, porque tiene a un tío en huelga de hambre. Ahora no. Ahora que tienen una ocasión de verdad, para demostrar compromiso con el sitio donde viven, donde aspiraran -digo yo- tener un hogar, para formar una familia, donde, en suma, se habrán criado.
¿Esta no es una causa justa? ¿Esta no es una forma de demostrar rebeldía?
Pues nada, guapos y guapas, a seguir comiendo mierda. A seguir callados y sonriendo, a ver si cae la breva. A seguir defendiendo lo que no tiene defensa.
Porque, lo que se está pidiendo, no es que pongan en el taco a los Policías. Lo que se está pidiendo, es que se les de medios y cuando decimos medios, no nos referimos a lo que vemos en las películas americanas. Medios, en el idioma castillejano, son una mampara de protección, en los coches patrullas. Medios, son calabozos. Medios, son los suficientes agentes por turno, con todas las horas cubiertas. Medios, son un radar, un etilómetro y poder para hacer cumplir las normas.
E intoxicar, manipular, mentir, con todas las letritas: M-E-N-T-I-R, eso es lo que están haciendo con los vecinos. Predisponerlos contra la autoridad. Hacer a los buenos, los malos del asunto. No darles respuesta, ni un arreglo, ni tranquilidad.
¿Por qué? Porque, con perdón a los menores que lean, les importa un carajo Castilleja de la Cuesta. A ellos, lo único que les importa, es seguir sentados en sus sillones en Mayo.
¿El pueblo? A la vista salta.
Por eso, YO ESTARÉ, porque este es el momento de los responsables, de los que se implican, de los que se mojan, de los que quieren al lugar donde crecieron.
El momento de los castillejanos.
El momento de pedir soluciones.
El momento de levantar la voz y hacernos oír.
Sábado, once de la mañana, Plaza de España, Nueva Sevilla.
Tenemos una cita con la Seguridad.
Perderselo es estar de acuerdo con ellos.