martes, 1 de marzo de 2011

La oposición son ellos

Castilleja de la Cuesta es el mundo al revés. Lo anormal, no es noticia. Lo insólito, nos pilla siempre prevenidos. Lo nunca visto, lo hemos contemplado tres o cuatro veces. Quienes no podrían pasar de conserjes en cualquier empresa, mandan. Quienes se han formado para dirigir, obedecen. Quienes tienen que hacer, impiden que se haga. Quienes tienen que evitar, ponen medios para que no sea posible. Quienes tienen que unir, dividen. Quienes tienen que defender, atacan. Quienes tienen que innovar, son los más antiguos. Quienes tienen que pensar, son los mas cortitos... Podríamos seguir, hasta que esta cuartilla virtual se agotase. Tampoco es plan.
¿Qué les quiero decir con esto? Sencillo.
En un lugar, donde el sombrerero loco podría llegar a Concejal, que quienes tienen la capacidad y el poder de decidir, culpabilicen de sus errores, a quienes solo pueden advertir y fiscalizar, es el pan nuestro de cada mañana. Y, sin embargo, muchísimos no terminamos de acostumbrarnos. A quienes denunciamos que, así, no se va más que al desastre, nos denominan opositores y, en vez de tomarnos en serio, en lugar de hacernos caso, si quiera por si acaso, se nos hace responsables de lo que era perfectamente evitable. De esta guisa, de que roben hasta las tapas de las alcantarillas, quienes tienen la culpa, son los Policías. De que, determinados trabajadores, denuncien despidos, ganen en los tribunales y nos cueste la pasta a todos los habitantes, son culpables los sindicatos. De que, la Alcaldesa que votaron los vecinos, se fuese por ser incorregible la cuestión interna, tienen la culpa los partidos contrarios, por hostigarla ejerciendo su labor. No les canso pero podría continuar, con facilidad, con la recopilación de absurdos porque, treinta años, dan para un libro aunque, para variar, por los desmanes pasados quienes pagaron fueron otros, que ni siquiera influyeron, a los que ni consultaron y que, porque es verdad, están señalados como políticos nefastos, sin haber tenido en toda su carrera, la posibilidad de decir, por aquí morena.
Por eso, tras analizar minuciosamente la situación, llego a la conclusión de que, los malos son los buenos, los ladrones, un ejemplo; el Gobierno con mayoría aplastante, es rehén de la oposición, ridículamente minoritaria; el electoralismo, no es sacar un periódico donde se cuenta, solo la verdad a medias porque nos beneficia, es manifestarse por la Seguridad; es mejor que el Alcalde sea de Bornos y no sepa quien fue Piano, ni Perona, porque, la idiosincrasia de los pueblos, no es relevante a la hora de gestionar su patrimonio; en el PSOE, están los más preparados, aunque, a la Universidad, no sepan ir ni con el GPS; los inaccesibles, son los que, hasta hacen público su número de teléfono institucional, como Tomás Arias, el de IU porque, ser accesible, es poner una Oficina de Atención Vecinal donde uno se apunta, aunque, cuando lo llamen, ni se acuerde de lo que quería hablar.
Visto lo visto, que quieren que les diga, lo mejor será que, en las próximas elecciones, puesto que es tan fastidioso, tan engorroso, tan complicado, decidir sobre quien debe llevar, dos kilómetros cuadrados de calles y casas, repletos de personas, lo que debemos hacer es, votar todos lo contrario de la otra vez. Los socialistas a Juani, Tomás o Rafael; los peperos, comunistas y ucedistas, a Manolo. Lo mismo, montándonos en el caballo por el otro lado, nos cambia la suerte y, esta maravilla a la que se llega por la Cuesta del Caracol, se transforma en una mierda tan grande como Tomares que, como todos sabrán, es infinitamente peor para vivir.