miércoles, 2 de marzo de 2011

Dimisión

Los señores Vega y Correa -parece ser- han dimitido en sus respectivas delegaciones. Lo hacen, a falta de dos meses para las Elecciones, según ha trascendido, por no pintar nada. Al final, todo sale a la luz y, hasta ellos mismos han terminado por reconocer que, su papel en este equipo de Gobierno, ha sido el de títeres. No andaba tan descaminado este humilde junta letras, cuando denunciaba esto mismo, soportando incluso insultos personales.
Si me piden una valoración, lo único que les puedo decir es, que tarde ha sido y que no tiene relevancia. Así paga esta Roma triunfante a sus súbditos. Ponen la cara, se llevan las tortas y los premian con una preciosa patada en el trasero. A estos dos, en los Plenos de después del verano, no los íbamos a encontrar. Lo mismo, algo tiene que ver. Lo mismo, lo que nos venden como un acto de dignidad, es un salto del barco al que, la realidad así lo indica, le está entrando agua por todos lados. Para los que no lo pillen, hay un ilustre refrán hispano. Para lo que me queda en el convento y tal y tal.
Para la próxima huida, pregunten en la Casa de la Cultura donde, otra defenestrada, también está empezando a largar lo que, con pelas, ha estado muy callado: el lío monumental en ninilandia.
El caso es, que se han largado. Tampoco tienen que recoger muchos papeles porque, hacer, lo que se dice hacer, no han hecho mucho. Todos los koalas saben quien es el jefe de la tribu. Todos saben que, ni encender el ordenador se puede, si no lo ordena Superman.
¡Ay, Castilleja de mis entretelas, en qué manos estás!
Como decía aquel célebre personaje televisivo: "mañana más"...
Porque, desgraciadamente, el serial continua. Vaya si continua.