martes, 22 de marzo de 2011

Muchísimas gracias, de corazón

Tomo mi pluma digital y mojo en el tintero, del que sale la blanca tinta electrónica, con la que, poco a poco, se ha ido haciendo elmaravillosomundodemiguel para, desde estas humildes líneas que, hoy sí, hoy sé que leéis, agradecer al Partido Socialista Obrero Español, versión Castilleja de la Cuesta, el reconocimiento que, desde su trabajado boletín, se me hace. Y digo trabajado porque, solo hay que ver que, en tres años de Historia, han sido únicamente cuatro, los números que han visto la luz. Tiene que ser, súper exigente, el criterio que se emplee para llevar los diferentes textos a papel. Desde luego, mucho no luce. Este mes, sin ir más lejos, nos han dejado, junto a las cartas de los bancos, la luz y el agua (que son las únicas que se encuentran en los buzones), otra clavadita, clavadita. ¿Electoralismo? ¡No, que va!
La revista de los ni-nis locales, es la reiteración de la reiteración. No se conforman con Castilleja al mes, una suerte de felación escrita, a las partes íntimas de quienes gobiernan nuestro Consistorio. No se conforman con los panfletos multicolor que, cada vez más frecuentemente, tiran en nuestros zaguanes. No se conforman con el boca a boca de los estómagos agradecidos, come ollas, traga aldabas, defensores de gestiones absurdas, canes falderos de jardineros elevados a Perito y de limpiadoras elevadas a directoras generales. No les es suficiente. También tienen que controlar internet y, como no pueden porque no saben, recurren a la descalificación barata, insinuando que, cuatro señores, con los cojones muy gordos, hartos de estar hartos, son unos desinformadores y unos manipuladores, amen de carecer de escrúpulos y por eso, señalan que, el único cometido que poseemos los autores de los "distintos blogs de la localidad" (según se apunta, en el primer párrafo del editorial de la página dos, en color verde agua, por concretar más) es la "búsqueda de votos".
Y una de gambas.
¿Qué búsqueda de votos, criaturitas indocumentadas, si, pese a haber tenido propuestas, no voy con ninguna formación? ¿Qué desinformación, queridos monigotes, si aquí solo se opina sobre lo ya sabido? ¿Qué manipulación, trileros de pacotilla, si se deja abierta la posibilidad de discrepar, de añadir, de comentar tras cada entrada? ¿Tanto molesta la Libertad de expresión? ¿Tanto que haya surgido un movimiento espontáneo de protesta? ¿Tan perfectos os veis que no consideráis se os pueda criticar? ¿Creéis que vivimos de esto como vosotros de la política?
En fin, Serafín. Con esos bueyes aramos. Para que vamos a entretener más la mañana con estas carajotadas. Daré las gracias por darme la importancia que no tengo. Estaré satisfecho con el papel que quieren arrogarme. Aunque ni lo haya buscado, ni crea que lo tenga, ni merezca tanta atención. Pobres fantasmas, solo ven compañeros de sábanas.
No quisiera concluir, sin hacer referencia al vomito anaranjado que, en la página nueve, sin firma, suelta un alegre koala, con el titular "Hablemos de las encuestas". Imagino que, quien lo escribió, se había puesto tibio de aguardiente. Si no, no se entiende el análisis sociológico sobre el votante del PP y el del de ZP, el del "No a la guerra" y tal y tal. Según esta sesuda disertación, "sólo podemos considerar rico a aquél que gana más de quinientos mil euros al año"; "hay una gran cantidad de obreros con sueldos de miseria, que votan al partido popular; gentes que ganan mil euros o menos y que votan a la derecha, a la defensora del capital" . Cuatro revistas en tres años y estos son los argumentos. Parece, mismamente, que están escribiendo de la Inglaterra del XIX. Parece que son incapaces de sacudirse los prejuicios. Parece que, sin maniqueísmo, sin advertir sobre buenos y malos, no se encuentran legitimados para pedir el sufragio. Parece que olvidan que, muchísimos de ellos mismos, han cantado el Cara al Sol, frente a la Cruz de los Caídos de la Plaza de Santiago y que, los caciques, estaban en sus propias casas. Desde luego, al que no se le ha olvidado la frase con la que se reiría de sus trabajadores, era al abuelo del autor, "no hay nada peor que un pobre harto de pan"; por desgracia, se equivoca, sí lo hay: un facha con el sueldo condicionado, a pensar como María Antonia Iglesias.