miércoles, 23 de marzo de 2011

El Reglamento de Honores y Distinciones en stand by

En la mañana de hoy, veintitrés de marzo de dos mil once, un grupo de vecinos, entre los que se encuentra quien abajo firma, han presentado escrito de alegaciones, dentro de los días abiertos a tal fin, según Ley, al Reglamento de Honores y Distinciones que se aprobó en el pasado Pleno, por obra y gracia del rodillo socialista. Concretamente, el de este humilde junta letras, lleva el registro de entrada número dos mil setecientos treinta y uno.
En el citado documento, se hacen cuatro sugerencias que, a buen seguro, van a ser desestimadas. Están más que justificadas, son razonables, muy coherentes y, en pocas palabras, buscan ampliar el expediente con el que, nuestra Corporación Municipal, pretende nombrar Alcaldesas Perpetuas a las Vírgenes de la Soledad, Nuestra Señora de Guía y a la Inmaculada Concepción. Entendemos que se le hace un feo gordísimo a la Asociación religiosa de Nueva Sevilla, al no hacerla partícipe de esta dignidad. Se lo hace, además, el partido que se arroga la exclusividad de las cosas que pasan en esa barriada, el garante de estos vecinos a los que cree votantes seguros.
¿Por qué lo he hecho? No puedo hablar por el resto de alegantes. Lo voy a hacer, única y exclusivamente, en nombre propio. La motivación que me ha llevado a sumarme ha sido, intentar evitar, un uso electoralista de una norma que nace viciada. Afirmo, con todas las consecuencias que se deriven que, la propuesta de la Delegada de Presidencia y Relaciones Institucionales, tiene como único fin, usar un acto religioso para sumar apoyos en forma de votos. Conscientes de la transcendencia que tienen las Hermandades locales, en la vida de esta Villa, han pretendido politizar un acto, pasar por encima de la Junta de la Calle Real y, quedar como los defensores de una fe de la que carecen, ante el elevado número de Hermanos de la causa celeste y blanca. En garbanzos y chícharos, hacer ver que, si alguien quiere lo mejor para los chorreones, son ellos, sus ediles y que, la candidata del Partido Popular, Juana Rodríguez, es la mala de la película, al forzar un desencuentro entre ambas partes, aprovechando que su esposo es el primus inter pares. No voy a volver sobre lo mismo, relean y comprobaran que, quien inició las hostilidades, es el partido político que gobierna en Castilleja de la Cuesta. No lo digo yo, oigan, lo dicen las hemerotecas. Lo que si digo, alto y claro es, que la solución buscada, era la más satisfactoria para los de Benítez y compañía y que, si para ello, había que saltarse el doscientos cincuenta aniversario del Patronazgo de este país, con tal de rascar sufragios, se iba a hacer. Ahora, con el periodo electoral a las puertas, esto será imposible. No dará tiempo material a rehacer los pasos dados ya que, desde la semana próxima, quedaran totalmente prohibidos los actos tendentes a beneficiar, a cualquiera de los partidos en liza, desde la Casa Grande de los castillejanos. Más adelante, una vez pase el día veintidós de mayo, se verá si el interés por parte de quienes mandan, sigue siendo el mismo. Esperemos que sí. Temo que no.
Ya lo dijo Cervantes, en boca de su célebre Don Quijote: con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho. Pues eso, querido Manolo, con las Hermandades ha topado usted.