lunes, 11 de abril de 2011

Robles y el PSOE, como para no pensar mal

Eterno revival. Esta noche, el todavía Partido Socialista Obrero Español, tiene un acto en su restaurante habitual, Robles Aljarafe. Robles Aljarafe, viene siendo el sitio donde sucede todo lo que afecta a la escuadra acaudillada por Benítez, don Manué. Que hay que celebrar un mitín, a comer al Robles. Que hay que presentar a la ni-ni pandi, a beber al Robles. Que hay que agasajar a los militantes antiguos, todo quisqui para el Robles. Como si no hubiese otras opciones. Como si, en nuestra Castilleja de la Cuesta, no tuviésemos magníficos establecimientos hoteleros. No les vale el Calamocha. No les sirve el Iguana ranas. No les viene bien, Casa Chari, Casa Joselito, Bodega Parra o el Marengo. No es de su agrado, el italiano de la Calle Real que regentan los mismos propietarios del Cañaveral. No ven, como el resto del mundo, precioso el Hotel Hacienda Santa Bárbara, del entrañable Pepe y de la gentil Zoqui. A Robles y, al resto, que le vayan dando mucho por donde amargan los pepinos. ¡Sí, señor! Así se apoya al empresariado local. Así se defiende a quienes crean riqueza en nuestra Villa. Luego, intentarán liarlos para que participen en eventos como, la Muestra del comercio y las empresas castillejanas (MARCO), la Feria del bebé o la del marisco gallego. En ese momento, sí. Ahora, para dejar los duros en la caja, no.
No quisiera pensar que, tanto ágape en los salones del antiguo Semáforo, tiene que ver con un episodio, acaecido hace algunos años por el cual, un pico del Parque verde, terminó siendo aparcamiento de esa casa. No quisiera, pero me es harto complicado apartar esos malos pensamientos. Desde esa fecha, siempre que hay que festejar, se hace en esos lares. Serán casualidades de la vida, que se yo.