martes, 3 de mayo de 2011

Sin Rafael Baena perdemos todos

Me pueden acusar de parcialidad. Me pueden condenar por olvidarme del rigor. Hoy sí. Porque, lo que voy a hacer, es escribir con el corazón en la mano. Porque, de quien voy a hacerlo, es de un amigo, uno a quien, mucho antes de que entrara en política ya conocía aunque, durante años, nuestra relación estuviese aparcada y, cuando escribo de los que quiero, la objetividad es algo que me meto en un bolsillo. Toda la negra página de esta fecha tan señalada -primer día de Feria- va a ser para él, para un tipo que si se ha metido en este fregado, ha sido no por vanidad personal, ni por medrar, si no por integridad, por coherencia y por ética. Si se ha tirado al ruedo, ha sido porque se lo han pedido muchos de sus vecinos. Si ha dado el valiente paso al frente, ha sido porque, la Castilleja de la Cuesta que quisiera, lleva sin verla desde que se vino a vivir a este rinconcito de mi, su, maravillosomundo y, eso, a caballeros a los que les hierve la sangre, a señores a los que les duele su pueblo, no los deja indiferentes y los obliga, si quiera pensando en el mañana, en sus hijos y en la sociedad que les vamos a dejar, a ponerse el uniforme de combate y a tirarse al campo de batalla.
Rafael Baena no es político, así de claro lo digo y, quiera Dios nunca lo sea. Rafael Baena es un ser comprometido con el entorno en el que vive. Alguien que como usted y como yo, sabe que hay otra manera de gestionar. Alguien a quien no se le caen los anillos si tiene que sujetar una pancarta y, ponerse a reivindicar mejoras para la seguridad de todos. Alguien que tiene hijos en edad escolar y se preocupa por el sitio donde estudian. Alguien que está sensibilizado con el drama del paro. Alguien que sabe que, limpiar y arreglar calles y jardines, no es un servicio que haya que dar cada cuatro años. Alguien al que le gustan las fiestas locales, aunque no sea especialmente activo en las mismas. Alguien que paga las cuotas de asociaciones a las que ni va, simplemente porque sabe que, con esa mínima aportación, sobreviven. Alguien a quien es difícil encasillar en izquierda o derecha, porque tiene cosas de ambos lados y en las dos partes está bien mirado.
Que por una idiotez, por un absurdo pleito de papeles, se quede fuera del cartel electoral, es la prueba fehaciente de que, el sistema, ha desarrollado unos mecanismos para proteger a los grandes dinosaurios e impedir que se tambalee el bipartidismo. Porque ni a PP ni a PSOE, les interesa varíe el estatus quo. Porque, lo de la separación de poderes, cada vez tiene más pinta de ser un mito como los unicornios. Pero también es una prueba de que, íntegro es, pues se le abrieron las puertas de otras opciones y, su honestidad, le ha impedido cambiar de caballo en medio de este río.
Por eso, como apunto en el título, sin Él, perdemos todos. Una opción, una voz, una alternativa. Solo me queda esperar sea paciente. Solo me queda desearle que se lo tome con tranquilidad y no desespere. Personas así, siempre tendrán cabida, sean cuales sean, situación y momento.