jueves, 19 de mayo de 2011

No te lo perdono, Manolo Benítez

Te voy a tutear, Manolo Benítez, aunque no sean ni mi costumbre ni mi estilo. Te voy a tutear, aunque tu y yo no nos conozcamos de nada. Te voy a tutear y puedes, mientras te digo lo que te tengo que decir -si eres capaz- sostenerme la mirada como hago, mientras escribo esto que me sale, no del corazón si no del hígado, porque me he puesto una foto tuya, junto a la pantalla, para no olvidarme nunca más, de la cara del cobarde que, este mediodía, ha sido capaz de amenazar a mi Padre, rodeado de niños, en la puerta del Colegio Público Luis Cernuda. Amenazar y emplazarlo a que pase la campaña, para ajustarle no se que cuentas pendientes, que dice tener con el. Porque tu eres tan cortito y tan torpe, que (quiero pensar) te has tenido que confundir de Navarro.
Tu, espabilado, no puedes tener nada con Miguel Navarro Cansino porque, en dos vidas que vuelvas a vivir, no te alcanzaría para tener la honradez, la clase, la decencia y el estilo que tiene el. Claro, eso se mama en casa y, en la tuya del Setenil de las Bodegas donde tendrías que estar regando arriates, sembrando nabos y podando árboles, si aquí se votase con libertad y no con el miedo que, desde cargos como el que ocupas tu, se le infunde al ciudadano, no has tenido que ver mucha y, claro, así has salido.
Contra el Navarro que puedes tener algo, es contra mi, José Miguel Navarro Barrera y, claro, si tantas ganas tienes de charlita, no tenías mas que haberlo dicho y yo, solícito, habría acudido a tu encuentro, eso sí, los dos solitos y no con la clac de lame traseros que llevas a todos lados, para protegerte, porque, si te lo digo desde aquí, no dudes que, mirándote los ojitos, te lo iba a decir más clarito aún. Si no lo has hecho, deduzco que no ha sido por falta de oportunidades pues, más de una y más de dos mañanas, desayunamos en el mismo sitio y a la misma hora. Así que, tendré que pensar, habrá sido por falta de cojones.
Tu, que vas de primer edil cuando, siendo justos, eres quien se sienta en el sillón del que, ladinamente, largasteis a la legítima inquilina, has puesto esta mañana el bastón de mando, la dignidad y la categoría de su denominación, a la altura de las películas de El Padrino y si eso, como castillejano no te lo puedo perdonar, como hijo, ten seguro que te lo voy a hacer pagar, no de forma violenta porque, ese, no es mi sello. He ahí una nueva diferencia entre tu y yo. A mi, los esbirros, no me pueden llamar camarada como a ti. Pero como veo que te jode, que te diga mis verdades y que la gente se identifique con ellas, seguiré haciéndolo hasta que te mande donde, dos que se creían que esto era su cortijo, los que te antecedieron, ya llevan un tiempo: a que te aguanten los del aparato de tu partido, si hay sitio para recoger otro mindundi más, que no se si cabéis todos a estas alturas.
Entretanto te voy a hacer una advertencia. Fíjate, ¿se puede tener mejor corazón que el menda? Procura que haya sido la última vez. Procura no se te vuelva a escapar ni un mal hola, dirigido a el. Procúralo y aprende a hablar con más educación, a las personas residentes en esta Villa que, sin personajillos como tu, ha estado toda la vida, fenomenal. No te vayas a pensar que a ti, por mucho que te dejemos presidir los Plenos, te debemos algo. Tu nos debes ser alguien y no un triste jardinero, con todos mis respetos a ese oficio que, si no desempeñas, tiene que ser seguro porque, donde manchaste el primer pañal, te bendijeron con agua de la misma fuente que al panadero de Pilas. Se agradecido y besa donde pise un habitante de la capital de mi maravillosomundo. Si no fuese por ellos, tu y tus compinches de complot, ya os habríais ido a tomar por donde amargan los pepinos. Aunque, bien mirado, lo mismo estamos a tiempo de evitar que, lo que le ha pasado a quien me enseñó todo lo que se, le pase a alguien más porque, si hubiese vergüenza torera, el domingo por la noche, tendríamos que ponerte en la línea que separa este término de los otros, de una patada en el trasero pues, si tenía claro que tu no servías, en nuestro Ayuntamiento, ni para ordenanza, desde hoy, me ha quedado diáfano que, lo que no nos merecemos, es un matón de discoteca, como Alcalde.