domingo, 12 de junio de 2011

Un Alcalde, una vara, una actitud

Si no lo han visto les presto mis ojos: agarró la vara de mando con firmeza y, como se exhibe un trofeo futbolístico, lo ofreció a su afición con chulería, con soberbia, con altivez. Su cara lo decía todo. Esto es lo que hay, aquí manda el tío. Eso sí, solo al lateral del patio de butacas, donde se amontonaban los fanáticos del régimen. Muchos paniaguados, muchos come ollas con carné del PSOE, muchos bien colocados en un pueblo, donde colocarse es una suerte y hacerlo bien, un lujo. Sobre todo, cuando las oes y los canutos, no se ejecutan ni medio que. Lo hizo desde el escenario donde se había constituido nuestra Corporación para los próximos cuatro años. Lo hizo como si hubiese obtenido la más rotunda de las victorias. Lo hizo, despreciando la tozuda realidad. Ocho a ocho y Tomás Arias como juez.




La escena, perdón por irrumpir sin preámbulo alguno, ha sucedido en el Centro Cívico de la barriada de Nueva Sevilla, esta mañana, pasados unos treinta minutos de las diez y la ha protagonizado Manuel Benítez, en principio, Alcalde de nuestra Villa. Digo en principio porque, viendo como alguno de los que han depositado la papeleta con su nombre en la urna, mostraban previamente el contenido de la misma, a quien tanto deben porque sin él, no son nada, no es descabellado pensar que, como sucedió con Carmen Tovar, a este señor, pueden quedarle pocos Plenos. En el socialismo local, la traición viene precedida de la palmada en la espalda, la complicidad y una falsa sonrisa profidén.




Antes, se había compuesto una mesa con Secretario y electos de mayor y menor edad. Uno del PP y otra del PSOE respectivamente. Después se entregaron las medallas y, en medio, se produjo la jura. Simbólico asimismo, el diferente matiz con que se colocaba, por parte de quien, aún, no ha formado gobierno, las mismas a los dieciséis restantes ediles. Abrazos y besos a los propios. Desdén y distancia a los ajenos. Luego, en su discurso, tuvo la desfachatez de reclamar consenso para llegar a acuerdos y hacer avanzar nuestra Castilleja de la Cuesta. Desde luego, conociendo al personaje, su despotismo, sus maneras, no es extraña esta actitud. Los míos son los buenos; los demás, la reencarnación de Franco. Veremos si se presenta con esa prepotencia, cuando le toque responder por las dos denuncias que tiene puestas.




El acto, finalizó con los discursos de rigor.




IU defendiendo la necesidad del cambio aunque, a la hora de autos, no haya dado el paso final para que se produjese por prejuicios ideológicos que, en otros pueblos, uno de los cuales ha sido Alcalá de los Gazules, templo del puño y la rosa por antonomasia, no han condicionado el apoyo al partido de la gaviota, para terminar con la dictadura encubierta de quienes se dicen obreros y españoles.




Juana Rodríguez bien y eso que, según se encargan de airear, los voceros y voceras de la agrupación del miedo, la oratoria no es su fuerte. Tampoco lo era hacer política y ya ven, de mil y pico votos, ha elevado el techo de su gente a más de tres mil. Los mismos señalan que sería una pésima mandamás. Bendecida queda por tan desatinados videntes.




Los de la Calle Jesús del Gran Poder, los de las revistas lame entrepiernas, los de los actos en Robles, los de las lágrimas de limpiadoras metidas a gestoras, en su línea. Lo que se haga, lo haremos nosotros y lo que no, será por culpa de los demás. Si no se hace será malo para todos y si se hace, nuestra fue la ejecución. Caricaturesco el momento lloro que pedía el Sin ti no soy nada de Amaral.




Hasta aquí los hechos, desde mi prisma. Hasta aquí, opinión sobre la investidura, habrá quien no lo haya visto así y como estamos en Democracia, servidor lo respeta.




Ha habido previa, como en las corridas de la Plaza de Sevilla.




En una cafetería que se encuentra tras el edificio en cuestión, han coincidido muchísimos de los miembros de las candidaturas. El menda también ha tomado café allí. Con un amigo, Roque Arana... con sus futuros compañeros de bancada, los peperos. Con quien me ha dado la gana, por ser fino.




¿Por qué doy esta explicación? Simple. Mi llegada ha sido recibida con miradas de rencor, con comentarios despectivos en voz baja, con odio. Visado de los de Pablo Iglesias, como denominador común. Eran muchos de los que luego, han prometido el cargo y respetar la Constitución. La parte de la Libertad de expresión, habrá que explicársela. Aclaro que me da igual. No los temo porque no son nadie por separado y juntos... lo llevan demostrando unos añitos. Este humilde junta letras, lleva un tiempo reuniéndose con uno de ellos y recibiendo interioridades de la preocupada casa roja y, los demás, todavía no se han enterado. La inteligencia brilla por su ausencia, tirando de tópico. Se que me culpabilizan de la derrota. Se que no saben como meterle mano, al problema de los blogs. Se que, algunos, quieren fumar la pipa de la paz.


Ahorraos el camino. En mi puerta, para gente de vuestra calaña, está puesto el cartel de no molestar. Lo mejor que podéis hacer, es ir dimitiendo, pero de verdad, no como los dos últimos que se creerán que han engañado a alguien. Señores Vega y Correa, por hablar claro. Lo mismo, sin tanto bulto sospechoso arrimado al perol calentito, se regenera de una vez el socialismo. Falta le hace porque, lo que ha quedado en su versión local, no es que a mi me parezca lamentable. Es que lo es.