domingo, 26 de junio de 2011

Club de fans de "er Moya"

Siete días, siete, ha tenido que dejar pasar, un tío encantado de conocerse a si mismo, un triunfador, Manuel Sánchez, coloquialmente conocido como "er Moya", para dar una explicación de su traumática salida de las filas del Partido Popular, una agrupación en la que nunca llegó a militar y a la que, en el colmo de la soberbia, pretendió agarrar por los cojones. Porque, simplificando y llamando a las cosas por su nombre, esa es la única manera que hay de catalogar lo que, un independiente, quiso hacer con una formación que, gustará más o gustará menos, tiene una manera de hacer las cosas, con unos procedimientos, unos mecanismos, un funcionamiento en definitiva, que es lo que, este hombre sediento de un protagonismo que, finalmente, ha conseguido tener, no ha querido aceptar. Igual, por otra parte, que el Partido Socialista Obrero Español, con su Presidente, su Ejecutiva y sus afiliados. Igual, del mismo modo, que Izquierda Unida con sus líderes y su Asamblea. Los grandes mastodontes políticos tienen unos códigos que, por resumir, hay que conocer, comprender y acatar. A esto es a lo que se denomina aparatos y, en breve, les contaré en que estado están los demás aparatos. Hoy no. Hoy, vamos a hablar -no queda otra, manda la actualidad- del caso de "er Moya" (sin premio) que da su versión, en el blog de mi amigo Rafael Baena, que le presta un foro destacado, el mejor de todos los que tratan de lo que acontece en nuestra Corte.
Yo, sigo estando disponible aunque, tengo claro, no le interesa recoger el guante que le lancé. Lo tengo claro por este tiro que indica, de donde venían los comentarios que llevo días leyendo en el buzón, de esta negra página que pocos afirman leer. Él por ejemplo... y miren ustedes por donde. Transcribo textualmente, entiendo que habla por boca de "er Moya":
"Se siente molesto por la campaña de difamación que hacia su persona se está desarrollando en internet. Los comentarios que ha podido leer no le dejan lugar a dudas que quienes escriben lo hacen, o bien por desconocimiento de su persona, o bien instigados por alguien que quiere hundir su reputación".
Don Manuel, con perdón, quien no tiene ni idea de como es este humilde junta letras es usted. A mi no me dicta nadie y, el concepto difamar creo, pese a no ser un experto en leyes, le viene grande no, grandísimo, a lo que se ha hecho de su persona en este sitio virtual. Claro que, si el abogado que se ha buscado para que le asesore, es quien veo, le sirve de representante, no me extraña nada. Entre el leguleyo y el gusano grande con gafas, va usted a-vi-a-do.
El texto, resume una charla donde, para variar, no se presenta ninguna propuesta para Castilleja de la Cuesta. Son obvios los motivos. No las tiene. Este caballero, magnífico profesional, eso no hay que dudarlo, no sabe que es lo que necesita nuestra población porque, su contacto con la realidad local, es cero o ninguno, lo que prefieran. Me juego un café y no lo pierdo, que "er Moya" no sabe en qué categoría juega el Castilleja C.F., ni ha hablado jamás con ningún directivo del Nueva Sevilla; no sabe cuantos colegios públicos tenemos, ni cual tiene comedor y aula matinal; no ha hablado con ningún preboste de la Policía Local para saber cuales son sus problemas; no sabe como se va al Parque Verde; no había ido al Centro Cívico hasta el momento en que tomó posesión del acta; no sabe que hacer para mejorar el mercadillo; no sabe cuantos autobuses y con que frecuencia, nos llevan a los diferentes puntos geográficos con los que estamos unidos... Ahí lo dejo.
El modelo de "er Moya", es su amiga Carmen Tovar. Textual, otra vez:
"Ha sentido la marcha de la política castillejana (de la hoy Delegada de la Junta en Sevilla) y más de la forma en que ocurrió todo". ¡Coño! La forma es idéntica a la que ha usado usted. ¿Le traiciona el subconsciente? Por cierto, quiera Dios no nos vuelva a gobernar y, ya puestos, quiera también el Santísimo, no lo haga usted porque, si esta señora, en su opinión, fue una buena gestora, a-pa-ga y vá-mo-nos. Le supongo informado de los casi mil kilitos debe el Consistorio. Claro que, ahora que discurro, seis milloncejos de euros, para usted, tiene que ser calderilla.
Aún así, decide dar el paso al frente, convencido de la necesidad de quitar al PSOE. Un poco incoherente, pero en fin. Para ello, afirma haber ofrecido ayuda desinteresada. Afirma haberse ofrecido a ir el último. Eso sí, varias líneas después, describe el momento de confeccionar las listas, su pregunta de quien va a ir en los primeros sitios y como, cuando le dio los nombres se lo pensó... pero aceptó (imagino que por compromiso porque, del veinte al cinco, van quince). Nos sigue hablando de los problemas a la hora de confeccionar las mismas (las demás siglas que concurrieron, las hicieron sin discusión y en el tiempo que se tarda en freír un huevo, como es público y notorio). Nos detalla el cargo que iba a ocupar y como, para avanzar, había planteado un calendario de reuniones a las que, él y solo él, podía asistir. Ni compañeros, ni militantes de los de la gaviota, ni, por supuestísimo, la candidata. ¿Esa quien es? ¿Esa que pinta? Hay o no hay afán de protagonismo, de notoriedad, de destacar, de volar por libre. Él solo se delata. Son amigos íntimos los que voy a tocar, hace notar. Compadreo sin tener si quiera la Delegación.
Termina la charla, hablando de las ídem. Es de lógica, querido Concejal no adscrito, que de lo que se decida en reuniones internas, internas recalco, no se hable con los comunistas, ni con un peso pesado del socialismo autóctono como es la citada ex- Alcaldesa. Entiendo que, se da por supuesto que, de lo personal, puede hablar con quien le plazca. Usted también pero, lo fácil, es agarrar el rábano por las hojas y quedarse con la literalidad de una frase. De todos modos, poco caso hizo porque, conversaciones, ha tenido usted unas cuantas, antes y después de la cita con las urnas con Tomás Arias que, entre pocas ganas que tenía de pactar con los de derecha y sus historietas, ha encontrado la coartada perfecta.
Este es "er Moya". El nota a quien quiere hacernos ver, una clac que, en los blogs, se está cubriendo de gloria, dejando apuntes que pueden terminar en los juzgados, se ha merendado una Juana Rodríguez que, primero era una inútil, luego la que iba a fracasar el 22-M, más tarde la que no debía ser Alcaldesa, después la que se va a hacer millonaria en Diputación y, ahora, la que se carga a todo aquel que se pone a su lado.
Pregunto: ¿los cadáveres políticos quedan tan muertos como los deja esta criatura? Porque, como los de verdad estén tan vivos como los de esta, los cementerios tienen que ser una fiesta.