martes, 28 de junio de 2011

Cerrando el Caso Moya

Tienen razón todos los que me indican que, el Caso Moya, empieza a ser un latazo de proporciones considerables. Tienen razón y, por eso, esta será la última vez que les hable de este conflicto que, siendo rigurosos, le ha venido fenomenalmente a toda la tropa ni-ni porque, durante más días de la cuenta, han podido respirar tranquilos, felices, contentos pues, el foco, estaba puesto sobre los problemas de otros. Por una vez en meses, sus cuitas no eran noticia.
Esta tarde, a petición de Manolo -el interesado- se ha producido una reunión en su domicilio, entre él y servidor. Como lo cortés no quita lo valiente, el menda se ha plantado allí, con expectación y curiosidad. Su versión la conocen sobradamente. Mi impresión, también. Me ha hablado, en este orden, del incidente del Horno y de su experiencia en el Partido Popular. Manejo, como le he hecho saber, las dos historias. Creo, además, que soy de los pocos que ha podido conversar con Juana Rodríguez y con este señor, sobre el lío obviamente. Son muy diferentes las mismas y, como señalé la primera vez que escribí sobre el particular, no voy a entrar a valorar quien tiene razón. Su decisión, sí.
Le he hecho saber lo que en esta negra página se escribe en blanco. Le he reiterado que, el paso, no me parece correcto. Le he insistido en que presente la dimisión. Le he señalado que, con su salida, quien pierde no está claro pero, quien gana (las huestes socialistas) sí.
Este empresario, un triunfador quede claro, me ha comunicado que, mi parecer, es compartido por familiares y allegados suyos. Solo quería hacer cosas por Castilleja de la Cuesta y, en el breve lapso de tiempo que ha estado, en el sitio donde se toman las grandes decisiones, ha comprobado que, el interés, la mentira y la demagogia, son los valores con que se mueve el cotarro. Me quedo con dos documentos que, con orgullo me ha mostrado. Uno, un acta notarial donde se compromete, a donar todo el dinero que le corresponda de nuestro Ayuntamiento a Cáritas. Dos, la propuesta que piensa llevar al próximo Pleno. Si hay interés en ahorrar, si de verdad no se entra en política por pasta, todos y cuando digo todos, es todos, tendrían que votar sí. Me huele que se queda solo con la mano levantada, cuando llegue el instante.
Si quieren, por concluir, mi valoración, he de decir que, a Manuel Sánchez Moya, lo vamos a ver poco por el Salón de Plenos después del Verano. En breve tendremos, otra vez, igualados a PSOE y PP. Que se prepare la novena de la lista de los de la gaviota, que le va a tocar jurar.