miércoles, 6 de julio de 2011

Benítez, el cargo de Alcalde no sirve para ajustar cuentas a quienes no le gusten

En el párrafo final de mi última aportación, insinuaba para lo que había quedado quien, porque así lo ha querido la complicada lucha de egos de nuestro Pleno, todavía es Alcalde de nuestra Villa. Hoy, les amplio lo que se, una vez tengo el documento en mi poder. Manolo Benítez, el nefasto personaje que se cree dueño de la vara de mando y por extensión del cortijo, ha tenido la desfachatez de dirigir una carta, con membrete municipal, firmando como máxima autoridad de este municipio y con número de registro de salida 5905, a un ciudadano de Castilleja de la Cuesta, José Pinto Bermudez, a colación de unos hechos pendientes de resolver en los juzgados pues -parece ser- hay denuncia.

No tengo que ponerles en antecedente. Todos sabemos de lo que hablamos. Todos sabemos cual es la relación de parentesco que tienen, este señor, Hermano Mayor de la Calle Real y la Portavoz Popular Juana Rodríguez Goncet. Todos sabemos que, la parte supuestamente ofendida que, repito, eso tendrá que decidirlo un Juez, es el Señor Sánchez Moya, Concejal no adscrito tras abandonar, con el acta de edil a cuestas, las filas del partido de la gaviota.

Como no estuve allí, me abstengo de dar mi opinión y eso que, en honor a la verdad, tengo ambas versiones cosa que, desde ya, les puedo anticipar no tiene quien, reitero, con un par, se ha atrevido a escribir (lo mismo ha mandado hacerlo, ahora que pienso), una misiva en la que, entre otras advertencias, señala en su segundo punto "que de repetirse tan lamentables hechos me veré obligado de oficio a dar traslado a la Subdelegación del Gobierno por si los mismos pudieran estar incurso en alguno de los supuestos estipulados como infracción a la Ley de Seguridad Ciudadana 1/92 sin perjuicio de las correspondientes denuncias Judiciales que el agraviado pudiera dar cuenta a la Autoridad Judicial". Quiero ratificarme, en cualquier caso, en que tipo de actuación habría seguido si mi modo de vida, hubiese sido el perseguido que, parece ser, es el origen de estos acontecimientos.

A este tipo que, para lo que está haciendo aquí, bien se podía haber quedado en su Setenil de las Bodegas de origen, a tenor de las letras que escribe, insisto, como "Jefe Supremo de la Policía Local" (textual), no le cabe la menor duda de lo que sucedió en el Horno San Buenaventura. El, que se mueve por odio, tiene claro quien es culpable, sin llevar toga y sin necesidad de juicio. El, que ha protagonizado un hecho similar, con un censado de este rincón de mi maravillosomundo, mi Padre, sin tener la mínima intención de disculparse, condena sin pruebas, en base a rumores y habladurías, pasándose por el forro la presunción de inocencia.

Esa es la equidad, esa es la coherencia, esa es la manera de actuar.

Esos son los modos, esos los usos de un tío que, desde su posición de poder, se atreve a amonestar a quien, lo mismo, mañana la Ley no lo hace.

Y, ¿entonces qué, caballero? ¿le escribe otra carta diciéndole que pelillos a la mar y que, glupps, me habían dicho y yo que sabía? ¿le pide disculpas escritas?

O se calla como un muerto.

Yo, que solo tengo ganas de que esto cambie y podamos seguir con nuestras vidas, desde este blog que tanto coraje le da, que tantas ganas tendría de clausurar, que si por usted fuese, no existiría, pero que le da voz a otra Castilleja, la que personas como el menda representan, la de indignados con vuestros tejemanejes, la de damnificados del sectarismo del PSOE que le arropa, le voy a pedir, una vez más, que sea consecuente con el cargo que ocupa y no lo use en su provecho y para sacar rédito político. Que trate a todos y cada uno de los castillejanos con respeto e igualdad. Que no aproveche las atribuciones que le corresponden, como primero de nosotros, para ajusticiar a quienes no le caen bien. Que se escriba a si mismo una carta parecida ya que, hasta esta hora, a Miguel Navarro Cansino, el honor no le ha sido reparado por su parte.

Y que, si no es capaz de dejar sus pasiones al margen de la gestión, tenga, si sabe lo que es, que cada vez tengo más claro que no, la honradez y la decencia, de irse a su casa, si quiera por higiene en nuestro Consistorio y para que haya regeneración, cosa que, como se nota, con ustedes al timón, es imposible porque, para usted, hay dos varas de medir, la que se aplica y la que aplica a los demás y eso, en servidores públicos, es de una falta de rigor y de ética que deslegitima para el ejercicio del cargo.

Mañana, con más tranquilidad, transcribiré el documento para que se haga público porque, por desgracia, a cualquiera de nosotros un buen día, nos puede llegar a casa si, desgraciadamente, discutimos con alguien en la calle y ese alguien, es protegido de este socialismo de mierda que tenemos que soportar.