domingo, 17 de julio de 2011

Ikea, el PGOU (de Sevilla) y Francisco López de Paz

Leo con pasmo, en la edición digital del Diario ABC, edición Sevilla, la columna de opinión que Francisco López de Paz escribe, con el título IKEA y el PGOU. Digo con pasmo porque, o bien este buen hombre no se ha enterado de nada o -es lo más probable- quien no lo ha hecho, es este humilde junta letras. Juzguen ustedes mismos, obviamente, tras buscarla en la página del diario de la grapa.
¿De verdad hay un "proyecto de economía social en Castilleja de la Cuesta"? ¿De verdad, desde que se instaló la firma sueca, "la población en su conjunto ha salido beneficiada por las oportunidades de trabajo en el centro comercial"?
Si es así, con perdón, el menda no se ha coscado y, a riesgo de parecer exagerado, lo suyo sería que, los propietarios o representantes legales, de la tienda de los muebles en paquete plano, diesen una rueda de prensa en nuestra Casa de la Cultura, en nuestro Centro Cívico o en nuestro Ayuntamiento para dar buena cuenta, de los beneficios de la llegada de estos nórdicos tan maravillosos. Porque a mi me parece justamente lo contrario y eso, claro está, tiene que ser porque soy imbécil o porque no nos lo han contado bien.
Lo que he percibido desde que llegaron estos tíos es, un incremento del empleo precario, un aumento de los problemas de tráfico en las calles de la localidad y, el cierre de múltiples comercios pequeños. Eso, como percepciones más evidentes.
Si analizo más profundamente, los problemas de tráfico se han intentado solucionar restando efectivos de la Policía Local (si los ha habido y con taco municipal), cortando accesos fundamentales y causando molestias al vecindario cuando, y ha sucedido, les ha dado por poner de oferta la estantería Billy, los boles de lata o los vasos de sidra que no aguantan un mal lavado. Si me paro a pensar, quienes curran allí, lo hacen con contratos de pocas horas, intempestivas y a destajo para más inri. Si, por concluir, comparo la Villa antes y después del maná que, supuestamente, nos ha caído, me entra una depresión del tamaño de un elefante, con un rinoceronte en lo alto, montado en un Smart.
Así que, una de dos don Francisco López de Paz, o usted no tiene ni idea, cosa que no descarto, ha escrito al dictado de un magnate del país cuya capital es Estocolmo y, le han metido un gol por toda la escuadra o, la realidad de este colmao sobre dimensionado, símbolo de un modelo de negocio que sin pelotazo urbanístico no va a ningún lado, es la que ven mis ojos y los de gran parte de los diecisiete mil notas, que llevamos en el de-ene-í, dirección a efectos de notificación castillejana.

Post data: Hoy, en el mismo lugar, Juan José Borrero insiste en la misma idea, con los mismos argumentos. Cuanto amor hay por IKEA en ABC. Puesto que les gusta tanto el modelo, sería conveniente les fuese aplicado en sus respectivos curros.