domingo, 24 de julio de 2011

Climalit en el Convento y a nadie se le cae la jeta de la vergüenza

Me parto la caja cada vez que dicen que, Castilleja de la Cuesta, es un pueblo que no tiene nada que enseñar. En Castilleja de la Cuesta, aparte de un patrimonio religioso que ya quisieran muchas localidades vecinas atesorar, tenemos tres Haciendas, de las cuales dos, están abiertas al público, Santa Barbara y la del Marques que cobijan, respectivamente, la oficina de promoción y desarrollo y la Casa de la (in)Cultura. La tercera, la Hacienda San Ignacio, es un espléndido hotel, desafortunadamente fuera de servicio. En Castilleja de la Cuesta, el caserío del casco histórico es, sin discusión, de los mejores conservados de toda la comarca y puede que de la provincia. En Castilleja de la Cuesta una Plaza, la de Santiago, permanece inalterada desde sus orígenes prácticamente y, en ella una Casa, la de Salinas, sería digna de ocupar el centro de cualquier ciudad-Patrimonio de la Humanidad... si no estuviese en el lugar en que afortunadamente está. En Castilleja de la Cuesta, existe un edificio que, solo por lo que aconteció entre sus muros, es capital para entender la Conquista de una parte de un continente, México por más señas, pues, en una de sus estancias, Hernán Cortés dejó su último aliento. (Inciso: cierta Concejala de I.U., no hace mucho tiempo, se permitió la licencia de insinuar que, este personaje, era un genocida. Lo hizo en un Pleno y se quedó tan ancha. Si el de Medellín fue eso, pregunto: ¿Stalin que fue? Los líderes chinos, coreanos y cubanos, ¿qué son?).
Por eso, precisamente por eso, me resulta sorprendente lo que ha sucedido. Sorprendente por no decir, vergonzoso. Si como he tenido que escuchar no una, si no muchas manos y de labios de nuestros gobernantes, el turismo es algo que a Castilleja de la Cuesta, no le va a dar riqueza porque no tenemos nada que mostrar. Si como dicen, aparte del Convento de las Irlandesas, en Castilleja de la Cuesta no tenemos nada de interés, queridos ni-nis de la Calle Convento, ¿como puede consentirse, que se restaure este Monumento y se cambien las ventanas de madera por otras de aluminio y cristales de climalit? ¿ese es el control que ejercen dos Delegaciones, Urbanismo y Cultura, a falta de una? ¿ese es el empeño con el que procuráis mantener nuestras cosas? ¿ese es el celo con el que protegéis nuestra Historia? ¿o es que, estáis empecinados en demostrarme, que no valéis ni para jugar al escondite en un laberinto y con ciegos?
De verdad, Dios mío, ¿es que no vamos a poder ni irnos de veraneo sin que sigan destrozando nuestra urbe? ¿es que en otra vida éramos señores feudales y tenemos que pagar todo ese mal actualmente? ¿es que no se va a acabar, ni siquiera ahora que no tienen la mayoría absoluta y absolutista, esta manera de hacer las cosas? ¿no decían los señores Arias y Sánchez, el del club de fans que, mejor que pacto para desalojarlos de la poltrona, acuerdos puntuales? ¿qué hacemos ahora? ¿esperamos al próximo Pleno y llevamos cada uno un boceto de cerramiento? ¿le preguntamos a Viera si le parece bien, un sueldo de más de doscientas cincuenta mil pelas, para un tipo que no se entera cuando suceden estas tropelías?
Con perdón y por concluir, tiene... bemoles en las manos que estamos. Ni eligiéndolos uno a uno, entre lo más granado, encontraríamos una colección de pavos como estos. Que castigo, querida Castilleja de la Cuesta, te ha caído en lo alto. Que castigo más grande. Cuando acaben contigo, no te va a reconocer ni la madre que te parió.
Lo próximo que va a ser, ¿alicatar con azulejos de cuarto de baño la fachada de una Iglesia? Lo digo para ir haciendo cuerpo.