martes, 9 de agosto de 2011

¿Donde está Viera?

¿Creen que, el muñidor del acuerdo que ha dado soldada a nuestro Manolo Benítez, duerme tranquilo sabiendo la delincuencia que hay en nuestra tierra?

Sostengo que, el amigo José Antonio Viera, no tiene problema alguno con la seguridad en su vida. Un tío que, hasta a orinar, lleva un guardaespaldas pegado. Un tipo que, sin remordimientos, se puede ir de vacaciones dejando la puerta del patio abierta. Un señor que, con solo descolgar un teléfono, tiene un agente en su domicilio, no puede tenerlo que caray.

No se ha escuchado hablar a este maestrito de escuela que, por interés en el servicio público (¡Ja!), abandonó la tiza y la pizarra, sobre EL PROBLEMA CON MAYÚSCULAS, de nuestra Villa. No tenía nada que ver, por otra parte, con su aspiración real: que ningún mama tetas públicas apesebrado, con carné del PSOE, se quedara sin cobrar.

No se le ha escuchado pedir responsabilidad a su protegido, un jardinero de Setenil aficionado a la amenaza a vecinos como mi Padre y, denunciado por, presuntamente, llenar de balde el deposito de su carro o por, presuntamente otra vez, decidir que multas son buenas y cuales se quitan.

No se le ha escuchado hablar del paro, de la ínfima calidad de lo que se nos da, cobrado a precio de lujo en forma de impuestos, y le hemos tenido que aguantar, a este fracasado de los banquillos futbolísticos, que meta una bronca a nuestros Concejales, por no ponerle una nómina a un camarada de partido.

Se lo hemos tenido que aguantar, porque el que decía que no una tarde, otro que prefiere mirar para otro lado ante estos problemas, siempre que quien mande sea uno que cante la Internacional, se rajó y se bajó los pantalones, diciendo que sí, varios atardeceres después.

Así esta el régimen en Andalucía, en Sevilla y en Castilleja de la Cuesta.

Así nos va a todos y les va a ellos.

Así se escribe la Historia.

Lo dejo para que lo comenten porque, siendo sincero, no tengo más ganas de abundar en el tema.

¡Qué asco por Dios, de políticos de tres al cuarto!